web analytics

Yo sobreviví al 11-11

Hay mucho rollo por ahí en torno al número 11, desde hilarlo con conspiraciones planetarias al esoterismo, así que cuando se juntan dos 11, que es la fecha en la que escribo esto no puedo dejar de sentir cierta inquietud… De entrada, hoy era el “Día del soltero”, este importado de China que no todo iban a ser americanadas, aunque también se usa para incitar al consumo, así tipo Black Friday (este si es yanky) que está al caer. Pues no he picado esta vez y no me he comprado nada, que yo soy de Reyes Magos.

Bastante tenía yo con ir asimilando lo de las elecciones del domingo y sus resultados, que viene a interpretarse como “me he quedado como estaba” en cuanto a gobernabilidad, digo. Para algunos si ha habido cambios, por ejemplo para Ciudadanos, con bajón monumental —¿ve? ¿Me tengo que creer que el hecho de que la dimisión de Albert Rivera haya sido un 11-11 es casualidad?— aunque dice su dirigente local, Alfonso Martín, que la mayoría de los votantes siguen ahí, fieles a los naranjas, debe de ser esperando otras elecciones, y esta vez sólo se han abstenido, aunque volverán. Bueno, aquí cada uno interpreta a su manera.

A mi esto de la política segoviana me parece muy familiar. Mire el cuadro en el PP donde me dicen que Beatriz Escudero derramó lágrimas por el escaño perdido mientras su excuñado, Jesús Postigo, que la desplazó del número 1 de la lista, celebraba haber conseguido el sillón y otro excuñado y cuñado (caramba, que cacao) y encima exdiputado también al que no se veía hace tiempo, como Javier Gómez Darmendrail se sumaba a la velada en la sede del PP. Que no, que no es Dinastía, —¡Ay, antes si que se hacían series buenas!— que es el PP de Segovia donde el ambiente fue tenso mientras que había cuerpo que velar. Más entrada la noche, ya se había marchado Escudero liberando al personal del duelo, aquello se animó un poco más, que había terminado el recuento y a fin de cuentas había que celebrar la ostensible mejora de resultados respecto a abril. Al que no vi por allí fue al senador por designación autonómica —este no se jugaba el puesto esa noche— Javier Maroto, que me pareció verle en la tele detrás del líder nacional, Pablo Casado, cuando se asomó al balcón de la calle Génova. Chico, que Maroto ya es segoviano con todas las de la ley pero pudiendo estar con el jefe en tan señalada ocasión no te vas a quedar en Escultor Marinas…

En la familia socialista (esta vez la referencia es más figurada) también había chirridos este 11-11 que el tono triunfalista del secretario provincial y renovado congresista, José Luis Aceves, durante la noche electoral recibió dura crítica vía Facebook del otrora secretario de Organización y portavoz en la Diputación, Alberto Serna, recordando, no sin algo de bilis, la caída de 1.000 votos en Segovia y 760.000 en España y la pérdida de la posición de “primera fuerza” que se logró en abril, tachaba de “mamada colectiva” la celebración de la noche electoral e instaba a Sánchez ¡a dar un paso atrás con generosidad! Ya le digo: Respuestas airadas de los socialistas en los comentarios y otros, digo yo que de otros partidos, compartiendo sin parar el texto.

De familia con historia política procede el nuevo diputado de Vox, Rodrigo Jiménez Revuelta, cuyos padres mantuvieron en otros tiempos militancia activa en el PP y su progenitora, de hecho, tuvo medalla corporativa. El castizo diría que “de casta le viene al galgo”. A ver como responde al cargo. Hala, dejemos la política que si no acabo haciendo un chascarrillo con las declaraciones que he oído por ahí del candidato de UP, José Luis Ordóñez, asegurando que “casi” consigue un escaño después de perder un millar largo de votos.

Eso si, me quedo en otro tipo de votaciones, que los socios de la Gimnástica Segoviana se reunieron para autorizar a buscar quien quiera financiar el paso del club a Sociedad Anónima Deportiva (SAD), aunque el lío viene tras “perderse” el listado y los datos del censo de socios en plena reunión. ¡Con lo que se cuida ahora eso de la protección de datos! Pues el cuaderno tenía los de 900 personas.

¡Agua va! debió de gritar alguien en San Millán porque la plaza y su entorno se llenaron en minutos, este sábado, de aguas fecales —dice el concejal, Miguel Merino, que “muy diluidas en agua de lluvia”— cuando una manguera usada para “secar” la zona de trabajo dentro del envejecido colector del Clamores se soltó y comenzó a repartir el líquido por el exterior. 35 minutos duró la emergencia de la que Clara Luquero —lo he oído en la radio— ha querido quitar hierro al suceso este lunes. Por cierto, el estado del entubamiento del río no debía estar tan “sano” como dijo la misma regidora en los primeros momentos tras el hundimiento de una plaza tras una tormenta que, tras las inspecciones, la obra de consolidación ya abarca 400 metros y 450.000 euros de inversión.

Tengo otras obras de las que me alegro, que es la que se ha anunciado por el viceconsejero de Fomento, José Luis Sanz Merino, para “modernizar” las carreteras de Arévalo y La Granja, que seguirán siendo convencionales — tenga calma, que esto es Segovia y aún no han pasado 20 años desde que se habló de desdoblar. Todo llegará— pero que sin duda supondrán una mejora y así, mire, por lo menos podremos dirigirnos hacia Navacerrada con más seguridad, incluso cuando nieve, como ha ocurrido esta semana que comentamos, por primera vez en esta temporada. Me gusta la montaña cubierta, ya ve.

Como me gusta comprobar cada año que la Academia de Artillería renueva sus rituales en la ciudad. Esta semana tocó iniciar curso para oficiales y suboficiales y lo presidió el teniente general (como siga así se le acaba el escalafón) Martínez Meijide, recién llegado al mando de la celebrada UME, de cuyo coche oficial me hizo fijarme un amigo en el banderín guateado (es el de invierno) que distinguía el vehículo.

Caramba, se me acaba el espacio. Tengo el hueco justo para advertirle que se no echa encima el quinto centenario de la guerra de las Comunidades y que nos vamos a poner morados de historia de Juan Bravo y sus compañeros en batallas y cadalso servida desde el Ayuntamiento y otros. De entrada, ya hay un cómic que recuerda los hechos.

No se resista, déjese llevar.

Author: Justo Verdugo

Justo Verdugo, segoviano de cierta edad es un observador de su entorno y un ávido consumidor de las noticias que se publican en cualquier soporte y lugar. Con periodicidad semanal, el autor resume sus conclusiones en esta sección, en la que todos los ciudadanos están invitados a opinar a través de sus comentarios.

Share This Post On

3 Comments

  1. Genial artículo y estupendo análisis de Alberto Serna.

    Post a Reply
  2. El año de Juan Bravo. A ver, don Justo, apuesto un real de a ocho a que aparece una ‘comunera’ 😉 ¡atrévase cobardica! lo mismo gana.

    Post a Reply
    • Sabe usted que soy de apostar pero me pide un suicidio. Será una comunera decisiva que nadie conocía pero que no degolló a Carlos V en una audaz misión porque fue traicionada por un hombre y luego la historia silenció los hechos. (O algo así) No me juego nada. Esto está cantado.

      Post a Reply

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *