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Un presidente, uno que no fue y un día de la marmota

Si a quien no te encuentres en Segovia no te le encuentras en ningún lado, que somos campo abonado para la visita privada. Porque oiga, por la nube de autoridades que se congregaron alrededor de Mariano Rajoy en su re, re, reinauguración del edificio del INSS, quizá ha llegado a pensar que esta era una visita oficial a Segovia pero mire, a mi que venga el presidente, suelte su rollo planificado y no hable con los periodistas —en sus corralitos, no pasar la línea— pues es lo más parecido que se me ocurre a un plasma de alta definición. Ir pá ná, tontería.

Rajoy se despide de Juan Vicente Herrera al final de su visita a Segovia.

Hombre, siempre quedan imágenes como la del presidente regional, Juan Vicente Herrera, saludando a Francisco Vázquez justo dos días después del congreso del PP en el que su candidato menos favorito, Alfonso Fernández Mañueco fuera proclamado su sucesor y el segoviano, su mano derecha, que tiene algo de ironía.

Me fijé en el grupo de personas que, a prudente distancia, se reunieron para protestar al presidente que estoy seguro que todavía está preocupado por la potencia de la oposición popular que recibió. Eran diez, que digo yo que sería porque era muy mala hora y mal día y que por eso el grueso de la protesta lo formaban funcionarios liberados a través de sindicatos, eso sí, muy concienciados con los problemas del trabajador.

Grupo de protesta frente al INSS durante la visita del presidente Rajoy.

Bueno. Rajoy lo que vino es a fardar de datos del paro, que este mes han sido buenos, pero lo hizo con cholismo: hay que ir partido a partido, o si lo prefiere, contrato a contrato, no nos confiemos y toda una teoría para premio sueco que dice más o menos que “si cotiza más gente, hay más dinero para las pensiones”. Vamos bien.

De lo que no habló el presidente fue del presupuesto del Estado, más vacío para Segovia que un bolsillo sin forro y que se concreta en la continuidad de las obras del edificio de juzgados y la variante. Mire que titular: “Presupuestos del Estado: Sólo los juzgados y la SG-20”. Corresponde a la información de este periódico ¡escrita en agosto de 2015 sobre los presupuestos de 2016 que se aprobaban entonces! Preclaros, ya ve, los redactores de esta casa. O unos listos los de Madrid, no sé. Y espere, que faltan los de la Junta. Verá que risas.

Y de lo que ahora se habla es de los próximos congresos de los grandes partidos. El provincial, del PP, en el que se renovará nada menos que la presidencia. Aquí suenan Miguel Ángel de Vicente y Paloma Sanz y mire, que no me quedo convencido… Ando pendiente de los nidos por si nacen los mirlos. Ya veremos.

Y el nacional del PSOE, ante el que los socialistas locales están muy polarizados entre los candidatos, Díaz —he oído en privado a alguno de los que la apoyan en público que “este es el mal menor”— y Sánchez, al que sus acólitos sitúan en posición de adalid de la veradera izquierda. ¿Y Patxi? A Patxi no se le nombra por aquí y mire que hay indecisos (o desconcertados) con carné en la provincia…

Pedro Sánchez , en la sala Beat, hace un hueco para sonreír a la cámara de acueduto2.com.

Hombre, a López no me le imagino en una sala de conciertos viendo un concierto de una banda de rock alternativo que es lo que hizo Pedro Sánchez el sábado cuando se vino a la sala Beat a ver a una banda vinculada nada menos que con Marx, Groucho, digo, que Rufus T. Firefly —así se llaman los músicos de Aranjuez— era el presidente de Libertonia en Sopa de Ganso. Qué coincidencias, chico. Allí estaba el bueno de Pedro junto a Begoña, su esposa, más tieso que un palo, en postura típica de “este cacho de barra es mío” —ya sabe, pie en el escalón, codo en la barra y los movimientos justos— y muy pendiente del móvil. Volveremos a verle, promete, aunque ya de trabajo, buscando votos y con luz diurna.

Si es por trabajo con recompensa, el del Naturpellet Segovia de fútbol sala, que será con todo merecimiento equipo de primera el año que viene y al que el Ayuntamiento se ha apresurado a felicitar —este lunes le toca a la Diputación— con recepción y griterío en el balcón consistorial, un poco pobre para mi gusto, si me lo permite.

Hubo un poco de lío de trastienda que la Alcaldía ya había convocado el viernes una recepción de “la alcaldesa y la concejala de deportes Marian Rueda” donde nada se decía del resto de la Corporación… Los portavoces y concejales de la oposición acabaron acudiendo al “acto abierto” corrigiendo el “despiste”.

Un grupo de niños vitorea a los jugadores del Naturpellet asomados al balcón consistorial.

Oiga, que habrá ferias este año. Mire, costarán 100.000 euros, 30.000 más de la cifra que Luquero decía que no estaba dispuesta a superar, convertirá el recinto en una exposición de generadores eléctricos —estos los pagan los feriantes— obligará a un extraño acomodo de la ley para justificar los importantes descuentos en el recibo que pagarán esos empresarios por instalar sus negocios y convertirá la trasera de los bomberos en un campamento de caravanas-residencia. ¡Y que vivan Juan y Pedro!

Venga, una de juzgados, que las okupas a las que se acusaba de allanar la casa de Santa Eulalia les han absuelto y se lo cuento por lo controvertido que siempre son estas decisiones judiciales. Aunque para controvertido, el asunto de la escultura que ha comprado el Ayuntamiento —que curioso, tiene que ver con el Hay Festival— por 18.150 euros para adornar una rotonda de Constitución… Oiga, que soy amigo del ornato público y moderno pero hombre, siendo este ayuntamiento tan recatado en los gastos la compra sorprende ¿No?

Montaje fotográfico con la escultura de Carlos Albert en su ubicación prevista.

Voy acabando preocupado con ese extraño fenómeno de conductores que presumiblemente acosan a niños desde sus coches, con dos denuncias seguidas en la provincia y dicen que otra más en el límite, en Viloria del Henar, en las que se repite el relato de la secuencia con extrema exactitud… El tema es muy preocupante pero las paranoias colectivas también. Precaución, por favor.

Más o menos la misma que hay que tener en los miles de pasos de peatones que hay en la ciudad, donde la estadística de atropello sigue en la media de uno por semana. ¿A ver si con pintar colores en el suelo —que ayudan, no crea— no va a bastar y alguien podría hacer una revisión seria de su distribución, visibilidad y situación? No sé cómo me atrevo. De esta nos cae un “Plan de Movilidad específico para el desplazamiento peatonal entre aceras opuestas” que algún listo nos cobra a 100.000.

¡Leche! Ya la he liado.

Author: Justo Verdugo

Justo Verdugo, segoviano de cierta edad es un observador de su entorno y un ávido consumidor de las noticias que se publican en cualquier soporte y lugar. Con periodicidad semanal, el autor resume sus conclusiones en esta sección, en la que todos los ciudadanos están invitados a opinar a través de sus comentarios.

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