Ni dar una patada a la piedra, ni tirar del alambre. La linde no se mueve que eso ha generado peleas siempre. Vuelve el lío con los de Madrid justo en el límite de ambas provincias, el Alto de Navacerrada, donde la Guardia Civil anda dando por madrileños los terrenos que son segovianos del aparcamiento de Navacerrada. Dicen los de la Subdelegación de aquí que ellos no saben nada, así que parece que las decisiones vienen del lado de Madrid, aunque aún no sabemos si desde la delegación o estas cosas las deciden directamente los de Tráfico… Preguntaremos. Yo cedería en hacer de ese trozo de montaña, como mucho, un “territorio mixto” para cosas de la pandemia pero si no hay acuerdo… ¡ojo con mover la linde y tratar de hacerme más pequeña mi Segovia! Pues bueno soy yo.
Lo de Ayllón no ha sido precisamente para marcar ningún límite, que más bien parece una broma aprovechando la proliferación de artilugios metálicos clavados en el suelo que se da en todo el mundo, y ahora también en aquel pueblo segoviano. Dice la alcaldesa, María Jesús Sanz, que alguien ha colocado el chisme con nocturnidad y alevosía y que luego andan además plagiando hasta el membrete del Ayuntamiento para mandar notas en su nombre. ¡Cómo lo pasan en ese pueblo, chico!
A otra cosa, que los segovianos vamos poco a poco ganando espacios en los que movernos y ya podemos ir a Ávila, Salamanca y León. Y eso con datos buenos. Como sea, estamos en fase 3 que viene a ser que se han aflojado las medidas de presión sobre los bares fundamentalmente. Esto va muy despacio, caramba, pero no ceje que el equilibrio es muy frágil…
Lo de que los bares estén “más abiertos” parece haber reavivado la actividad en las calles, aunque también anima ver a los alegres artilleros celebrando la festividad de su patrona, Santa Bárbara. Han llenado la ciudad de banderas y emblemas, incluyendo edificios públicos como la casa de lectura, en la calle Real y con la euforia, a alguno se le quedó al revés el rojo y el negro en algunas de las colgaduras… Alguno se va jugando los arrestos por ahí (¿O desde lo de Bolonia ya ni hay de eso?). Ya veremos.
Hombre, si es por cosas colgadas ahí están las luces navideñas en el centro de la ciudad y su extensión a los barrios, según dice el Ayuntamiento. La cosa, todo un derroche, consiste en “dos farolas” en un barrio; una “palmera” en otros dos —el adorno son unas luces verdes atadas a una farola aislada— o tres arcos ¡tres! en la plaza de San Lorenzo, donde sin duda se sienten privilegiados. Sea paciente: el año que viene dicen que van a dar una vuelta al contrato e incluso piensan en incrementar el presupuesto. Pues hala, otra cosa que queda pendiente a un año vista.
Tenemos que estar a muchas cosas en 2021 con eso de la pasta en inversiones de los presupuestos que se han adelantado esta semana entre las que es la estrella el centro cívico de Nueva Segovia. Dicen que construirán una segunda planta donde las aulas del Pedro Delgado y a mi eso de que el Ayuntamiento se meta en construcciones me da un poco de repelús. No sé, será porque he visto en las cuentas esas que van otros 100.000 eurillos para el edificio del Cat…
Luego está lo de “el extraño caso de la Fundación don Juan de Borbón“. Verá, resulta que el Ayuntamiento advierte que la puede cerrar porque los patronos ponen poco dinero aunque también dice que luego mantendrá las actividades desde la Concejalía de Cultura aunque sea sin esas aportaciones “pequeñas” que si tiene ahora… Pues eso, más dotación para el departamento de Gina Aguiar pero sin el molesto control de un Patronato. El viernes puede firmarse la defunción. Se lo contamos. Por cierto, mientras llega el momento este fin de semana se han fallado los premios de piano “Santa Cecilia” de la misma Fundación… Show must go on, decía aquel.
Las administraciones tienen la fea costumbre de enfadar a la gente. Mire la Junta donde los complementos a la renta para trabajadores en Erte sólo han llegado a 500 personas sobre 3.000 que lo solicitaron, denuncian los de los sindicatos. Y encima se han adjudicado por el método de “el primero que llega se lo queda”. Se pueden hacer peor las cosas, si, pero para eso habría que pensar

Colas para subsidios en la Junta. Tras el número 500 no merecía la pena esperar… aunque no lo sabían.
Donde hay convulsión es en el mundo de la Justicia el ataque con destornillador sufrido por la jueza de Santa María la Real de Nieva, Sonsoles Sanchidrián, cuando salía de su trabajo a manos de un hombre descontento con una sentencia menor que llegó a apuñalarla varias veces. De nuevo sale a la palestra la inseguridad que hay en los juzgados, sobre todo en los de pequeño tamaño, y los jueces, abogados y personal de Justicia concentrados ante la Audiencia Provincial. Por cierto, por allí andaba algún concejal capitalino —de la oposición, no le doy más pistas— como loco por aparecer en los planos de televisión a las que perseguía con muy poco disimulo durante aquel acto. ¡Un poco de decoro, hombre!

Jueces y abogados ente la Audiencia de Segovia con el magistrado presidente Ignacio Pando al frente.
Vale. Voy terminando a ver si cerramos ya el puente festivo este del que sabremos si nos hemos portado mal o bien justo antes de Navidad. A ver si es posible. Ánimo.

















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