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Ante la adversidad, artillería

En estos tiempos tristones se agradece el detalle de la 309 y 46 promoción de oficiales y suboficiales de Artillería. Un poco de humor en estos tiempos grises y así la fachada de la confluencia Santa Engracia con Cervantes lucía una enorme banderola: Keep calm and call for Artillery. Parafraseo de un oscuro eslogan británico en tiempos de la IIGM, incomparablemente peores, “mantenga la calma y siga adelante”.

El lema se acuñó en 1939 y a lo que parece no obtuvo demasiado éxito hasta su re-descubrimiento, allá por 2012, siendo al punto carne de memes; el más famoso, o uno que me hacía especial gracia, “Keep calm and call Batman”. Pues sí, poniéndose peor la cosa, aún nos queda sacar a la artillería, que siempre será lo más cerca de un Batman del que tirar por estos pagos.

Llama la atención la inversión de triángulos respecto al escudo fetén, con el negro a la derecha y el rojo a la izquierda. Parece que algún cadete se durmió el día que tocaba símbolos y tradiciones; así al bote pronto me recordó la bandera de la CNT. Y no está el ejército para confusiones, que bastante polvareda han levantado ya un chat de cuatro abuelo-pilotos porretas y más abuelos porretas remitiendo cartas al rey rasgándose las vestiduras, que si Bildu, que si los indepes, que si en este país de nenazas hay que fusilar a unos cuantos millones… Para acabarlo de arreglar, con la izquierda en plan épico, siempre con el “no pasarán” presto en boca, en la boquilla, que es donde queda la izquierda, de habitual.  Expertos en como montar gestos y agravios sobre la pura nada de un tuiter del primero que pasa. Qué país…

Ya digo, hay que reír más. No sé cuántos megas de información remite la Junta para informarnos qué se puede hacer y no en fase 3. Unos PDF que encima ya ni se abren de tantos códigos java que llevan, total para decir que todo sigue más o menos igual. ¿O alguno de ustedes sabe cuándo un bar “afora” al 50% y cuando al 75%? En otro documento supuestamente informativo la Junta lo ponía en plan catecismo, “¿Cuándo se puede viajar a una comunidad autónoma vecina en vigencia del cierre perimetral?”, y a continuación tropecientas páginas de casuística. No crean, alguna realmente maliciosa de estas puestas para pillar. “Si no tienes carnet y debes viajar a Madrid para unas oposiciones a un cuerpo policial ¿puedes viajar en el coche de un familiar?”, preguntaba el catecismo. Respuesta, “si no tienes carnet no puedes opositar a policía”. Otro para septiembre.

Yo no lo noto pero el carnicero me cuenta que los madrileños ya tienen mil itinerarios planificados para burlar el cierre. Ya se sabe que no pueden vivir sin su tazón de judiones. Que esto es el coño de la Bernarda, viene a quejarse el carnicero, entra quien quiere. Sí sé que en la AP-6, peaje de San Rafael, se montan largas colas ante beneméritos controles, pero a lo que dice el carnicero, esto es un coladero. Si lo diré a mis sobrinos, que nos los veo desde enero.

Digo que no lo noto pero el primer día de fase 3 me paseaba yo por la plaza y tan calentada tengo la oreja que me daba que todo Cristo miraba con cara de madrileño. Y a lo que voy.  ¿Se puede distinguir a un madrileño por la pinta? Si al menos fueran con mascarillas estampadas con leyendas del tipo “Alcobendas, menudas prendas”, o “Tócate los Móstoles”, “Soy de San Chinarro, ¿y qué?”… pero no lo ponen fácil, no, los jodíos. De lo que sí doy fe es que chinos ni uno. Que algo gordo debe haber pasado donde el Sol poniente. Y ya que estoy, noruegos, menos que el año pasado, que se les veía a rebaños con un chándal marca Norway (quiere decirse, Noruega en inglés, que uno ha estudiado), este año apenas veo. El covid debe allí haber hecho estragos.

Mejor tomárselo con humor. Especialmente de cara a la Navidad, que si seremos seis, diez y allegados, diez allegados menores de doce excluidos, más convivientes no residentes, y empadronados en el registro de españoles extranjeros… Tanta complejidad que habrá que tragarse las uvas por turnos. La familia del cuñado B en el descansillo mientras la del cuñado A acaba el asado y mamá lo mira todo desde el zoom. De esta me veo en Nochebuena, solo y en el burguer del Carrascalejo. Mandando emoticones Feliz 2021 al dentista, a los de la gestoría, al de Gasóleos Martín, mientras desganado empapo la patata frita en ketchup mientra me toca el turno de  allegado con parentesco de segunda.

Y luego está el toque de retreta, si hay que volver a las 1:30 o se convierte uno en calabaza de 300€ de sanción. Que tampoco está claro, pues resulta que cada autonomía tenía una idea al respecto, por 17, 17 ideas. Que hasta se hace difícil asimilar la diversidad de opiniones que depara el humano entendimiento. No hay vacunas pero ya hay planes a cascoporro. A estas horas, la Diputación debe tener cuatro. Otra cosa será lo donde cobijar a los de Atención Primaria con tanto circuito, pero eso ya lo pensaremos en la próxima…

Author: Luis Besa

Luis Besa. Periodista,

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