web analytics

Puertas, festivales y lluvias de última hora

Lo prometido es deuda y yo soy un hombre cumplidor: enhorabuena al Real Madrid por su victoria en la Champions. Y hasta aquí, que tengo mi corazoncito partío en cachitos. A los futboleros nos queda el Mundial, aunque los listos de Goldman Sachs —esto es un banco— han hecho predicciones y resulta que Argentina nos gana en semifinales y en los penaltis. Anda ya, Goldman.

Espere, que no quiero dejar el fútbol sin bajar a las competiciones de niños, que estoy abochornado por la pelea esa entre padres, madres, hijos y demás familia en pleno partido de infantiles entre Unami y Cantalejo. ¿Pero de qué va el personal? Comprenderá que mi nieto —que como tantos de esos niños, casi todos, es malo, malo, malo al fútbol, aunque parecía divertirle y que aprendía algún noble valor estando allí— es fácil que no vuelva el año que viene.

Todo esto paso a segundo plano en pocas horas, cuando se contaron los votos de las europeas, aparecieron los de Podemos —el discurso, hechicero, la práctica, tengo dudas— el bipartidismo se estrelló, aunque uno, el PP, sigue ganando —¡Caray! en 200 pueblos de la provincia— y el otro, el PSOE, se ha dado un batacazo de libro.

Anda el personal segoviano viendo a ver dónde se coloca ante los cambios que se avecinan y mucho me temo que a la hora de publicarse esto, Julio Villarrubia está recogiendo los trastos de secretario regional para dejar sitio a Óscar López, derrotado como número tres federal… Si López no cree que deba pasar a segunda línea después de lo del domingo, pues ya me dirá… Gordo, el secretario en Segovia, ni ha mencionado esa posibilidad. Veremos, que el socialismo local está velando armas.

Ya sabe que a mi lo que me gusta es estar pendiente de lo que pasa aquí, pero esta semana, pues he estado empollando prensa nacional, que ahí salían los consejeros condenados de Caixa Penedés. Sí hombre, un grupito de directivos que se fijó a sí mismo 30 millones para una pensión dorada… ¡Cáscaras! cómo me suena. Estos no entran en la cárcel, que han pactado. Los 200 que quedan en la Audiencia Nacional —están los de Bankia y ahí conozco a alguno— ya veremos.

Habrá notado que he titulado hablando de puertas. Es que aún estoy asimilando el anuncio de la alcaldesa Luquero sobre la temática de la próxima noche de Luna Llena: Las puertas. Cada vez estoy más convencido de que no tengo suficiente sensibilidad para la cultura “a qué huelen las nubes”.

No obstante, trato de sumarme al rollo. Verá: Los consejeros de la Junta han abierto las puertas de su despacho a la alcaldesa. (¿Ve qué bien traído?) Luego ocurre que lo que dan, o es obligado para ambas partes, como la estación de autobuses, o ya toca y es un excelente reclamo electoral para los de Valladolid, como el instituto de San Lorenzo, o se hace como la Junta lleva años diciendo, o si lo prefiere, justo como no quería el anterior regidor, como el caso de la cesión de la avenida de la Constitución…

He cogido carrerilla: Puertas de par en par a que el Papa venga a Segovia, que en el Ayuntamiento han decidido ponerse a la tarea de invitarle. Hasta IU ha votado a favor, que Peñalosa sabe que el “turismo confesional” genera réditos. Pues eso.

Y ya acabo con las barreras, que me estoy cansando: el Ayuntamiento ha decidido levantar las prohibiciones para que los autobuses den vueltas alrededor de la muralla de la capital para disfrute de la ruta panorámica de la ciudad. Bueno, el Gobierno del PSOE lo prohibió hace años y el de ahora, casi el mismo, lo permite… Muy coherente.

Y ahora, lo que toca en mayo: Festivales, festivales y festivales. En sólo unos días nos hemos puesto a la tarea con el de Música diversa; he vuelto a alucinar con el anuncio de las Noches Mágicas de La Granja, que suena a pastizal y polémica… Sigo con la presentación del Festival de Segovia, con menos presupuesto y aspiraciones, pero con un cartel más que arreglado…

Si me parece estupendo que exista oferta, pero alguien debería coordinar a los promotores y así, los periódicos y radios locales no tendrían esa saturación de festivales amontonados en sus contenidos, vamos, digo yo, que ya voy para mayor y acabo liándome.

Estoy muy contento, que La Sepulvedana se traslada a Moncloa. Mire, para mi que la gran urbe me pierde, esa es la zona de Madrid que conozco —si voy en coche, soy de los que, de toda la vida, lo mete en el parking de El Corte Inglés de Princesa antes de que me engulla el tráfico— que en Príncipe Pío me perdía siempre y tal como he visto destacado por ahí “el viaje dura ahora 55 minutos”. Estupendo.

La verdad es que lo que me gusta Segovia y aquí no nos falta de nada. Lo mismo te encuentras a un presidente Peruano de compras por la calle Real —muy discretos los veinte guardaespaldas de Ricardo Martinelli— que a un corresponsal de guerra candidato al premio Cirilo Rodríguez (apuesto por Marc Marginedas) o a los miembros de la comisión mixta hispano-marroquí que prepara, a 800 kilómetros del lugar, la operación para el paso del Estrecho durante el próximo verano…

Que si, que me falta hablar de la lluvia, que está en el titular. Allá voy: llueve en mayo, que según los agricultores no es malo, pero ojo, que es tarde, así qué ya veremos qué pasa con la cosecha, a ver si se salva mucho o poco… Todo muy técnico como puede ver.

Pues ya está: Doy puerta al texto que ha pretendido ser un festival de noticias ocurridas en la última semana. Total, son palabras en la arena que al final borrará la lluvia. Cerrado.

Author: Justo Verdugo

Justo Verdugo, segoviano de cierta edad es un observador de su entorno y un ávido consumidor de las noticias que se publican en cualquier soporte y lugar. Con periodicidad semanal, el autor resume sus conclusiones en esta sección, en la que todos los ciudadanos están invitados a opinar a través de sus comentarios.

Share This Post On

2 Comments

  1. Lo de la Sepulvedana para nota. Y los titulares de los Medios de comunicación más. Osea que nos venden que ahora sólo vamos a tardar 55 minutos a Madrid. ¡Leñe! como ahora a Moncloa. Lo único que en vez de dejarnos a pie de calle, nos meteran en un intercambiador y además, mira que somos pardillos, nos roban la parada de Principe Pío. Que a un servidor le venía dabuten. Eso sí ellos seguro que se ahorran una pasta no teniendo que circular hasta allí.

    Post a Reply
  2. Pues nada enhorabuena! al Pleno del Ayuntamiento, lo mismo a alguien, el día de mañana, le dan un puesto en un Consejo de Administración de alguna agencia de viajes. Destrozado Padre Claret por el tráfico pesado ahora tocan las aceras de los hoteles recogiendo maletas a sus puertas. Pero como han liberado al responsable de tráfico puede coger un pito y controlar los atascos y el peligro que conllevan unos mamotretos, el doble que un bus urbano, circulando por Segovia y alrededores.

    Post a Reply

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *