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Cuando la avutarda vuela bajo

No se han formado los gobiernos ni las próximas corporaciones y resulta que a uno le puede dar la sensación de que aquí no ha pasado nada: Vuelve a haber noticias del aparcamiento de José Zorrilla que se refieren, claro, a que la cuenta sube. Al menos, un millón más de lo que quería pagar el Ayuntamiento en el mejor de los casos. Dice el TSJ que sus peritos creen que el “lucro cesante” (a ver, para usted y yo que somos poco técnicos, la pasta que el Ayuntamiento va a tener que pagar, si os si, por el incumplimiento del contrato con la concesionaria, o sea, por mala gestión) vale “al menos” 4,7 millones, aunque la empresa sigue reclamando 14.

También parece que seguiremos hablando de autobuses urbanos y el poco satisfactorio sistema —hoy estoy blando con las definiciones— implantado a primeros de mayo y sobre el que no se ha hecho una sola modificación pese a las quejas de los usuarios y conductores que, es cierto, han esperado a que pasaran las elecciones —el miedo es libre— pero ahora ya explican abiertamente que la locura de horario de la línea 4 es imposible de cumplir y más en privado que hay orden interna de circular despacio. Pues vale. Hay contrato para una década, que lo sepa.

Ah, si. También está lo del diablo de San Juan, una polémica que parecía muerta pero que vuelve periódicamente para que los tribunales sigan abofeteando a aquellos que cuestionaron la potestad municipal de poner estatuas con los motivos que quiera. Bueno, mientras eso no de alas a alguno para llenar alguna rotonda yerma con ositos de gominola gigantes vamos bien.

Entiéndame, no es que sea pesimista pero dice la ganadora de las elecciones, Clara Luquero, que está dispuesta a gobernar en minoría y que si pacta “no está dispuesta a ceder algunas concejalías”. Vamos, que se preparen los de IU y Podemos, o de Ciudadanos en su defecto —a fin de cuentas, la formación naranja sostuvo el anterior mandato socialista sin “cobrar” nada a cambio— que en la mesa parece que no habrá más ofertas que los comprometidísimos departamentos de Juventud, Medio Ambiente o Educación. Ardo en deseos de ver cómo evolucionan las negociaciones… Ya veremos. Fíjese que en un delirio onírico he imaginado que la regidora decidía quedarse para sí misma la titularidad de Cultura y nombraba a Gina Aguiar, la concejala que no fue, su ayudante usando el artículo 17… Hombre, Aguiar era la número once de la lista y si algún compañero electo renunciara a tomar posesión de su acta y corriera el turno…

Estoy muy mal, dirá usted, pero es que lo ponen muy fácil, que el Consistorio capitalino estará lleno de novatos, 17 de 25, algunos de los cuales proclaman abiertamente y en vídeo que no tienen ni idea de cual será su papel en la oposición, como hizo la electa del PP, Carolina García, en un documento grabado la misma noche electoral. Pues nada, bienvenida. Lo vamos a pasar tan bien…

Me estoy quedando en el Ayuntamiento capitalino y anda toda la provincia revuelta con montones de alcaldías pendientes de negociaciones, ahora que parece que los resultados son definitivos tras las apelaciones, recuentos y situaciones “raras”, muchas más de las que se han producido en anteriores comicios.

¡Ay! Que no me olvide de felicitar a los muchachos de este periódico, que han visto, una vez más, como otros periódicos digitales segovianos titulaban y argumentaban igualito, igualito que acueducto2.com sólo cinco minutos después de que publicaran un titular y volvieran a calcar el siguiente cuando el primero se rectificó, al ritmo que se revisaban y corregían los datos por el organismo. Y eso que en la tediosa reunión de la Junta Electoral el único informador que había era uno de este periódico. Fíjese, que estas “casualidades” ocurren a menudo.

Bueno, no daré más jaboncillo a mis jefes que luego se crecen y empiezan a adoptar poses afectadas como las que se veían este fin de semana en el Real Sitio, ya sabe, durante la celebración del Mercado Barroco que hace que el pueblo entero se caracterice como los ciudadanos de siglos atrás para delicia de los visitantes. Me divierte esa fiesta y qué quiere que le diga, a algunos de los representantes políticos locales les queda el traje que ni pintado.

Más fiestas. Vale, la de la final de la Champions League en Madrid con repercusión directa en Segovia, donde se pudieron ver grupos de ingleses gritones, estafadores que vendían entradas falsas (aunque les pilló la poli) y hasta a los integrantes del grupo Imagine Dragons, la banda que actuó en el magno acontecimiento del planeta fútbol, que no pudieron resistir la tentación de probar el cochinillo segoviano y admirar el Acueducto. Como decía un amigo, al menos la Copa estuvo dos horas en el estadio del Atlético…

Si hay que preocuparse por el fútbol será por el de la Gimnástica Segoviana, a cuatro partidos de lograr un nuevo ascenso a Segunda B después de haber superado con facilidad la primera eliminatoria. ¡Chico, qué nervios!

También me entra cosquilleo ante los anuncios de que las obras de la variante van a buen ritmo —no se ría que pierdo el hilo— e incluso se promete que este mes se abrirán los enlaces con varias carreteras. Impresionante. Mire que si esta obra durara menos de los 20 años que están estipulados para cualquier actuación de los ministerios y las consejerías en Segovia…

Y ya está. Me queda recordar que el claustro de la iglesia de Santa María la Real de Nieva es de titularidad del pueblo por decisión judicial tras resolverse el pleito con el Obispado y que Javier Martínez es el periodista que ha ganado el Cirilo Rodríguez, un premio cada vez menos segoviano, salvo por el nombre que lleva, sus patrocinadores y que se celebra aquí, pero que gusta en el gremio de los corresponsales, a los que va dirigido.

Caramba, si no he dicho nada de las avutardas y eso que dicen que en Segovia hay casi 200 ejemplares ya. Otro bonito animal a añadir a la fauna segoviana. Ojo, no confundir con el “peregrino de la capital”, que parece la evolución natural del “romano del Alcázar” y es una clara muestra de la iniciativa empresarial local ¿No?

Author: Justo Verdugo

Justo Verdugo, segoviano de cierta edad es un observador de su entorno y un ávido consumidor de las noticias que se publican en cualquier soporte y lugar. Con periodicidad semanal, el autor resume sus conclusiones en esta sección, en la que todos los ciudadanos están invitados a opinar a través de sus comentarios.

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