¿Sabe todas esas dudas que le han asaltado durante casi un lustro sobre las causas que llevaron a hipotecar el Torreón de Lozoya para pagar las deudas de otros? Pues se va a quedar sin resolverlas gracias a la decisión de los jueces de archivar el proceso después de que los acusadores “de peso”, la Fiscalía, acusadora por definición que no ha encontrado argumentos penales tras cuatro años de investigaciones, y la Fundación Caja Segovia, la perjudicada en aquella operación que se ha retirado en el último momento de la acusación penal. Estupendo.
Lo que sí le puedo decir es el resultado del asunto. El Torreón se libra de cargas, si, pero la hipoteca se paga, me parece a mi que con creces, entregando una bonita sede central que se queda Bankia, que es la que gana aquí, primero “colocando” la deuda de Navicoas a Caja Segovia y luego cobrándole el crédito que tuvo que suscribir (con el mismo banco, claro) quedándose con el edificio de la avenida del Acueducto. Cuenta redonda que se redondea hasta la perfección liberando a consejeros y directivos de entonces del banquillo de los acusados. Son los mismos juzgados (o los de al lado) que condenan con dureza a uno que mangó dos chupas y unos juguetes en el Corte Inglés. Vamos bien.
Bueno. Mientras el banco en cuestión siga poniendo unos eurillos para pintar plazas de colores. ¿Qué más quiere? Anda, hablando de grandes obras en la ciudad, resulta que sólo después de dos años estropeada ya funciona la fuente de Santo Tomás y en un alrde de modernidad ¡hace juegos con los chorritos y luces de colores! Fantástico, alucinante, amazing. Espere, espere, que esto no para que en esta ciudad se atienden con diligencia también las necesidades de las personas con movilidad reducida. Usando la última tecnología se están mejorando los rebajes de las aceras con excelentes pegotes de zahorra embadurnada en brea que queda apañao a la vez que elegante… en cualquier pueblo de Zambia. ¿Nadie aprendió nada de la chapuza de la lechada en la cuesta de San Juan? Pues eso.
Soy un exagerado, leche, que hemos tenido aquí el Congreso Mundial de las Artes Escénicas que estoy convencido de que habrá supuesto un antes y un después para el conjunto de la ciudadanía, mucho más cerca de las musas y la cultura con mayúsculas tras el paso de los congresistas por Segovia, cuyo retorno económico (si lo hubiere) no ha sido capaz de calcular la alcaldesa, Clara Luquero. Bueno, al menos hemos conocido a la escenógrafa Alicia Alonso. (Si, hombre, la que da nombre al Instituto de Danza que nunca ocupará el Cat), al que, por cierto, se le están viniendo abajo las ventanas… Vamos bien.
Me viene ahora a la cabeza el lío ese de la denuncia sobre entradas “trucadas” de las Edades del Hombre que ya veremos que da de sí. Mire, lo de la denuncia suena a pataleta de quien ha visto truncado su negocio en torno a la exposición pero también le digo que antes del escándalo que se ha montado la organización proclamaba unos 25.000 visitantes al mes a Reconciliare (la muestra abierta en este momento en Cuéllar) y tras la denuncia, la cifra oficial ha bajado a unos 16.000 en el tercer mes… A ver que dicen los jueces, que el secretario de la Fundación Edades del Hombre lo que dice es que tanta publicidad lo que va a hacer es traer más visitantes a Cuéllar. Ya sabe, que hablen de ti, aunque sea mal.
En la comisaría está de momento el caso del arranque de filantropía de la diputada provincial, María Cuesta, que cuando aún era miembro de Ciudadanos decidió repartir entre cinco ONG locales el dinero destinado al funcionamiento de su grupo en la Diputación, entonces a punto de desaparecer. Bueno, es una opción. En Huelva, en una situación similar —si, lo de la huida de cargos de Ciudadanos está ocurriendo en todo el país— Ruperto Gallardo devolvió el dinero del mismo concepto a aquella administración provincial…
Estaba por la provincia y no le he dicho aún nada de La Lastrilla, donde Vicente Calle ha despojado de sus cargos a su teniente de alcalde, Carmen Horcajo, a la que la concejala asegura que la había prometido marcharse para que ella accediera a la Alcaldía pero Calle dice ahora que de irse nada, que se ve fuerte… Digo yo que será que ha cogido nuevos impulsos con su tercer casamiento, celebrado el pasado viernes. No hay constancia de que la OMS prevea una epidemia pero oiga, que esta semana también se ha casado, este por primera vez, el alcalde de Trescasas, Borja Lavandera. ¡El amor brota por cada rincón del alfoz!
Una tacada de obras. La patronal de empresarios, Fes, salía muy seria esta semana pidiendo unidad a la sociedad segoviana para que Fomento incluya en la ampliación de la variante los famosos viales de conexión con los polígonos industriales y la estación Guiomar. Muy bonito, pero los añadidos a los proyectos se hacen cuando se redactan, hace ya muchos años y pedir modificaciones de ese calado cuando se están ejecutando resulta absolutamente estéril. Total, que la milonga empieza a cansar. Un amigo mío dice en estos casos cosas como “¡Anda ya por ahí!”… (Ya sé, tengo amigos muy raros).
Le dejo que tengo que llenar de agua la bañera y unas cuantas garrafas, que he oído a la concejala Paloma Maroto asegurar que tenemos agua hasta finales de agosto y que si la cosa sigue así habrá que ver qué hacemos y plantear medidas…
Bah, no sé de qué me preocupo. Si estará todo controlado y previsto. Mire, ahí le dejo una muestra de los programas de diversión de los jóvenes durante los fines de semana…




















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