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Solidaridad o algo así

Entre las muchas imágenes que tengo grabadas a fuego de la época del confinamiento de la pasada primavera está esa del cartel escrito en mayúsculas y a mano, anónimo, pegado en la puerta de la vivienda de un sanitario en el que en nombre de los vecinos se le “pedía” que buscara otro alojamiento no fuera que llenara el bloque de virus. En los balcones de ese mismo edificio se veía al personal romperse las palmas cada tarde para “homenajear” a los sanitarios, elevados a héroes de la lucha contra la pandemia. “Arréglame el problema, pero lejos de mi. Estoy contigo”. Solidaridad de andar por casa. De la nuestra.

He tenido esa misma sensación en la última semana. Cuando desde los colegios cercanos al edificio Santiago Hidalgo gritaban por todos los medios que un centro de atención primaria para atender a presuntos casos de covid no podía estar cerca de los colegios por muchas medidas de precaución que se prometieran. Cuando partidos como IU, Podemos o el PSOE —es cierto, tuvieron que llamar a José Bayón para que firmara el documento, dicen que tras algo de discusión interna— se pronunciaban exactamente en el mismo sentido.

No me cabe duda de que el rechazo a la opción del edificio de Magisterio —contundente, uniformado en los argumentos, escalonado en los comunicados— tuvo algo de coordinación. Los representantes de todas las administraciones tuvieron conocimiento de la intención de Sanidad en la reunión del Cecopi —mire que pueden llegar a ser feos algunos acrónimos— donde nadie puso una sola pega manteniendo una supuesta lealtad institucional hacia la Junta, que es la que tienen esas competencias en este caso, y también una supuesta solidaridad: la intervención en Atención Primaria y la separación de los contagiados son esenciales en la pelea contra el virus y ahí todo el mundo debería arrimar el hombro.

No. Allí no se dijo nada pero varios representantes de partidos que luego protestaron acaloradamente tardaron minutos en plantarse en los colegios cercanos para dejar que la noticia, sazonada con indignación inducida, corriera como la pólvora. Si me pregunta, le diría que creo que ese mismo día se preparó el armamento para salir en tromba cuando la Junta anunciara su propósito, algo que al parecer iba a hacer el lunes siguiente. acueducto2.com se adelantó a la propia Junta y desveló los planes el sábado y curiosamente, a primera hora de la mañana, los comunicados y quejas brotaron como setas. Llámeme suspicaz pero he visto cómo algunos de esos partidos y colectivos tardan días en redactar notas de prensa.

Del movimiento del vicerrector de la UVa, deshaciendo el compromiso de cesión que ya había adquirido tras sentir la “presión popular” (y política) y recibir llamadas y visitas como por ejemplo la de la Defensora de la Ciudadanía del Ayuntamiento —si quiere puede suponer que sólo en calidad de madre de un alumno “afectado”— ya hablamos otro día.

Inducida o espontánea, la protesta logró el objetivo y ahora el problema sigue sin resolverse mientras crece el temor de que el otoño vuelva a acentuar los problemas derivados del maldito virus. La Junta ha pedido ayuda a las administraciones que integran el Cecopi —debe de ser que la necesita mucho, que cuando pueden no preguntan a nadie— y ha empezado por lo más obvio tras el fiasco del Santiago Hidalgo, pedir el edificio del Cat al Ayuntamiento que ha dicho que no con el argumento de que a las obras le quedan dos meses. (¡!)

Hombre, en términos políticos y personales (aquí van juntos) la sola idea tiene que hacerle chirriar los dientes a la regidora, que lleva años llevándose palos, especialmente desde el PP, a costa del edificio y sus innumerables avatares y gastos. Supongo que eso pesa más que cualquier idea de interés general. Fíjese que me imagino que la simpleza puede ir más allá y alguien en el Ayuntamiento habrá pensado que si se usa eso para pacientes de covid, lo mismo no vienen las empresas esas que se anuncian hace meses por aplicación directa del término “centro sucio”.

El Gobierno de España tiene edificios que podrían servir para este fin pero también hay pegas: resulta que en la sede de la Subdelegación de Defensa, en Sancti Spiritus, “no hay espacio”, según aseguran que justificó la subdelegada del Gobierno, que quizá ha olvidado que el lugar ha sido objeto de estudio reciente por eso de que los cinco (5) militares y trabajadores que hay allí querían marcharse y entonces se explicó “lo enorme que es el edificio” para el escaso uso que estaba teniendo.

La subdelegda también cree que sería “muy difícil” reabrir, siquiera parcialmente, la antigua sede del INSS, o al menos eso cuentan que dijo en el Cecopi de marras.

La Diputación, por su parte, carece de edificios en la ciudad más allá del Centro Antonio Machado cuyas instalaciones están llenas, así que la Junta se afana en buscar un edificio donde organizar el CAP para casos incipientes de covid19 y parece que no encontrará ayuda en ninguna de las otras administraciones. Pues nada, a preparar la cartera.

Y así vamos.

Author: Fernando Sanjosé

Segovia (1967). Periodista.

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11 Comments

  1. Al Cat le quedarán “dos meses” (ya serán dos años) pero ya digo yo que, como se habilitó en 48 horas un pabellón Ifema, en na, se habilita una planta en el Cat. Eso sí hay que querer y olvidarse de partidismo.
    Por cierto, enfrente está la antigua ‘choricera’, que tiene espacio para aburrir, lo tratando con el propietario, quién sabe.

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    • Es vergonzoso el comportamiento de esos que llaman nuestros representantes, sí de verdad lo fuesen no tendrían inconveniente en poner los edificios que cada una de las administraciones tienen para lo que de verdad importa, pero como siempre están mirando para otro lado. Cuánto dinero se han gastado en el CAT cuántas empresas están esperando a instalarse en el edificio?
      Y todavía hay que escuchar estupideces por parte de Luquero. Que se entere esta señora que el edificio no es suyo, es de de los segovianos, pocos impuestos paga ella en Segovia que ni siquiera vive en Segovia.

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      • Carlos, de los segovianos y españoles todos y alguna miaja de Europa que también ha enterrado dinero en él, seguro 😉

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    • La pertinencia de crear un centro covid debería ser la discusion no su ubicación que sería secundaria. Montar un centro con los mismos profesionales de los centros de salud actuales sin nuevas contrataciones dejará a nuestros centros aún más desatendidos y anuestros profesionales más agotados sin que eso revierta en una mejor atención a la población

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  2. Leía en este periodo la opinión de un lector que me parece que viene a cuento y reproduzco … “Nos encontramos en una crisis sanitaria y económica descomunal. Se pide solidaridad a los ciudadanos para salir del agujero. Nuestros gobiernos han sido capaces de expropiar temporalmente hoteles y medicalizarles durante el estado de alarma. Bueno, pues llega un momento crítico como el actual y las administraciones se niegan a facilitar instalaciones vacías para usarlas temporalmente como hospital. “Ver para creer” . Mi mujer dice que estamos entre “gentuza”. Y nunca se equivoca.”

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  3. Don Fernando, no me extraña que la Junta ni siquiera piense en el Policlínico, pero ¿que no lo haga usted?
    El edificio del Policlínico, para su uso urgente como “centro sucio”, no precisaría más que unas ligeras intervenciones de puesta al día de instalaciones, tras quince años sin uso; pero es la solución más fácil, puesto que ya tiene las instalaciones sanitarias precisas.
    El triste empecinamiento de la Junta en olvidarse de ese centro sólo se debe a inconfesables intereses políticos. Ahora nos venden un futurible hospital, cuya construcción no culminaría en menos de 8-10 años, pero Segovia necesita YA una solución para dar respuesta a la falta de infraestructuras sanitarias ante la pandemia que vivimos. Y la solución del Policlínico es la más fácil, viable y económica.
    Con la “primera ola” fue inaudito ver cómo sacaban las camas de un centro hospitalario que, dando trabajo a empresas segovianas, podrían haber puesto al día fácilmente, para llevarse esas camas al Hospital General, a colocarlas en salón de actos, cafetería, gimnasio… vamos, que no entraron en la sala de calderas porque se quedaron sin camas.
    Pero claro, si ahora oímos al Sr. Mazarías afirmar alegremente que el hospital de Segovia no estuvo saturado… no debemos extrañarnos de nada.

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    • Totalmente de acuerdo Alfonso. Una vergüenza ver sacar camas, sin pensar en lo mas fácil y viable. En poco tiempo se habría niquelado. Pero, hemos de pensar que los políticos, y sus técnicos de pacotilla apoltronados en peloteo o carné de partido, no piensan en que pueda haber profesionales que se esfuercen trabajando.
      Ellos, desde un sillón, a lo más que llegan es a pensar en la nómina extra que les pueda caer (como así ha sido en alguna administración local) y en que es imposible hacer nada tan rápido.
      Tenga en cuenta que para hacer cualquier chapucilla casera en un edificio público pueden tardar meses, entre que se lo piensan, lo estudian en una flamante comisión de inútiles cabezapensantes, lo airean en los medios de comunicación, lo sacan en el Boletín correspondiente y conceden, tras otra comisión o varias el arreglo de una silla. Esto es un ejemplo Alfonso.
      Pero así es y así se lo contamos. Por lo siglos de los siglos… si no lo cortamos de raíz.

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    • La solución del Policlínico es la más sencilla… si pasamos por alto cualquier criterio técnico. Es un edificio construido a trote cochinero en los años 40, con el material de la época, cuya calidad dista mucho del que hay ahora, y al que se decidió, idea de algún visionario del yugo y las flechas, que sería buena idea hacer una nueva planta a mayores. En consecuencia hay un edificio viejo, en semi ruina, cuya estructura seguramente tenga defectos serios y con cimientos que están diseñados para una planta menos. No se usted, pero yo entré una vez cuando lo cerraron, vi el estado de la cimentación en el sótano y no quiero volver a entrar ahí bajo ningún concepto.

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  4. Comparto absolutamente la opinion de Alfonso. Una planta del Poli es la ubicacion perfecta y solo con levisimos retoques que el propio personal de mantenimiento deñ sacyl resolveria en dos o tres dias. Es vergonzoso que el cumulo de mentiras sobre su deterioro (que en un 80% habria sido autoprovocado) no le haya costado el cargo o al menos el prestigio a media docena de mandamases

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  5. Magnífico artículo, y muy clarificador con la secuencia de los actos ocurridos; Ahora toca arrimar el hombro institucional y alejarse de la foto y el oportunismo.

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  6. Los argumentos contra instalar el CAP dentro de un colegio, compartiendo entrada y patios y al lado de otro son tan simples que es imposible que no sean unificados por cualquiera que dedique un minuto a valorar esta decisión. No creo que hubiera ninguna estrategia política detrás más allá de desmarcarse cuando muy de agradecer este medio “levantó la liebre”

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