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Refugios VII: El chalé de la Fuenfría

El Chalé de la Fuenfría (R. S. E. A. Peñalara)

Entrada anterior: Refugios VI Puerto de Navafría

00-partidas_refugio-wNota: Refugios en el Guadarrama. La necesidad de guarecerse, de tener un lugar en el que ponerse al abrigo de las inclemencias meteorológicas o de posibles riesgos físicos, ha sido cuestión básica desde siempre.

Las leyes de Las Partidas del rey Alfonso X, en 1256, imponían al Rey facer alberguerías en los lugares yermos do entendiere que serán menester porque hayan las gentes a qué allegar seguramente.

En 1273 se conceden exenciones a los pobladores de la sierra de Guadarrama: […] por fazer bien, e merced a los que moran e moraren dende en adelante en las Alberguerías, que son en los puertos de Valathome, Fuenfría e de Manzanares e de Maragosto […].

En una serie de entradas buscaremos las huellas de algunos de esos ‘refugios’, vinculados al montañismo, que han dado abrigo en el Guadarrama a deportistas y viajeros en general.

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Mapa ‘Iberpix-IGN’ de la zona del Valle de la Fuenfría.

Mapa ‘Iberpix-IGN’ de la zona del Valle de la Fuenfría.

Vimos en la primera entrada de los refugios montañeros de la Sierra de Guadarrama cómo, desde los primeros años del siglo XX, se fueron extendiendo las construcciones-refugios en la zona del Ventorrillo.

El Twenty Club, centro base de los futuros miembros del Club Alpino Español -1906-, fue un primer ejemplo.

Dibujo del albergue de la Fuenfría de la R.S.E.A. ‘Peñalara’, en 1927.

También comentamos cómo otros clubes, nacidos en esos momentos, amplían la oferta de instalaciones deportivas en otros lugares.

Es el caso de la sociedad Peñalara, cuyo germen se encuentra en el grupo de montañeros conocido por “Los Doce Amigos”, que decide construir un albergue a los pies del puerto de la Fuenfría, en término de Cercedilla.

La información facilitada en los primeros años por la sociedad describía el albergue y su situación como:

Magnífica edificación de cuatro pisos, con toda clase de comodidades, propiedad social. A una hora de la estación de Cercedilla, por cómodo y bellísimo camino (carretera forestal). Situación inmejorable para excursiones por la Sierra de Guadarrama, a media hora de los puertos de la Fuenfría y de la Marichiva y a tres cuartos de hora del Collado del Viento.

Este conocido lugar de Cercedilla era, y sigue siendo, para muchos montañeros y caminantes, un hito de referencia en el valle de la Fuenfría, a escasos metros de la calzada romana.

Hace ya unos cuantos años el albergue quedó semi-abandonado por problemas económicos de la sociedad propietaria –Ver Nota 1.

Nota 1: El Albergue de la Fuenfría.

Fotografía del ‘chalé Peñalara’ realizada, ca. 1930, Antonio Passaporte (casa Loty).

No sabemos cómo está la actual situación legal del albergue de la ‘Fuenfría’, construido por la Real Sociedad Española de Alpinismo Peñalara.

Sí recordamos, y comentamos en su día, la polémica que levantó su posible venta y explotación hostelera (En la Red hay interesantes enlaces sobre el asunto: ‘El guadarramista’ o ‘ecologistasenacción’).

Haciendo un breve resumen: las noticias, de entonces, comentaban las denuncias interpuestas, ante el Juzgado de Collado Villalba (prevaricación, falsedad documental…) por la transformación del albergue en hotel.

Según dichas informaciones la R.S.E.A. Peñalara, que ostenta la concesión otorgada en 1917, había vendido el edificio a una empresa privada para la explotación hostelera.

Distintas imágenes actuales del refugio de la Fuenfría, recogidas en la Red.

El ayuntamiento de Cercedilla inició, a finales de los años 90, un expediente de caducidad de la concesión (hemos de tener en cuenta que estamos ante una finca que está en un Monte Público).

Se argumenta, para retirar la concesión, los problemas que ocasiona tener esa construcción abandonada en el monte.

El hotel proyectado tendría categoría de 4 estrellas, con 19 habitaciones (tres de ellas suites), gimnasio, masaje… y, cómo no, spa.

Causaba más estupor, si cabe, en una época en la que ya se hablaba de la declaración del Parque Nacional del Guadarrama, la noticia, aparejada al entorno, sobre licitación de un proyecto de la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid, cercano al medio millón de euros:

Acondicionamiento de accesos, viales y aparcamientos del área recreativa del paraje de la Fuenfría […]

Como hemos comentado, no sabemos en qué ha quedado el asunto, paralizado y vuelto a autorizar y vuelto a denunciar… suponemos convertido en gigantesco leviatán perdido en laberíntica cordillera de legajos de un Juzgado

Construcción del Albergue.

Refugio ‘Peñalara’ en el valle de la Fuenfría.

El chalé de la Fuenfría, construido entre los años 1918 y 1921 en la pradera de Corralillos, paraje a caballo entre el antiguo camino de herradura a Segovia y el trazado de la calzada romana, ambos confluentes en el puerto de la Fuenfría –Ver Nota 2.

Situado a 1525 metros de altitud, se esconde en un bello paraje arropado por el inmenso mar de pinos que es el valle de la Fuenfría.

Su plan de construcción y su explotación estuvo impregnado, desde sus comienzos, por el espíritu krausiano de este grupo de entusiastas montañeros, amantes de la naturaleza, que fueron “Los Doce Amigos”.

Sociedad que tuvo en el abogado, sociólogo y eminente criminalista Constancio Bernaldo de Quirós su primer presidente (ver entrada recorrido Segovia-Sepúlveda con Quirós).

Nota 2: Dos curiosidades del área geográfica.

Minas de caolín.

Situación minas de ‘Kaolín’ en el mapa histórico del IGN, 1875, Cercedilla.

El lugar elegido para la construcción del albergue del Peñalara, está situado en una zona de importante tránsito desde los primeros tiempos de habitación del interior peninsular.

Estamos en uno de los pasos históricos del Guadarrama, usado para la comunicación de las dos sub-mesetas de la Meseta Central (ver entradas dedicadas a la venta de la Fuenfría).

En una sierra en la que abunda el granito y el gneis, constatamos una curiosidad en esta zona: la explotación de minas de Kaolín.

Yacimientos perfectamente indicados en los primeros mapas del Instituto Geográfico y Estadístico (1870-1875) –ver plano 1-.

La caolinita -caolín-, palabra de origen francés, es un mineral de arcilla. Compuesto de silicio y oxigeno puede tener otros minerales añadidos. Es el silicato mineral más abundante en la corteza terrestre.

Desde las minas, situadas en el Pinar del Baldío, en la pradera de las Cortes, según cuenta Manuel Martín en Algunas Historias de Cercedilla’, se transportaba el caolín a lomos de burros y caballos, para su comercio en las fábricas de porcelana de Segovia.

‘Ducha de los Alemanes’ en el arroyo de la Navazuela, Cercedilla.

La fábrica de loza de ‘La Segoviana’ de la familia Vargas, en la que trabajó el genial ceramista Daniel Zuloaga, mantuvo una importante producción en los años linderos a 1900.

Posteriormente, en 1922, el mapa histórico referencia el ‘Chalet de Peñalara’, pero ya no refleja las explotaciones mineras.

Grupo de los alemanes.

Sí podemos observar en dicho mapa, la referencia al “Refugio de los alemanes” ver plano 2-.

Situado en el cercano al arroyo de la Navazuela y al lugar conocido actualmente por ‘Ducha de los Alemanes, pequeño salto de agua de unos 2 metros; convenientemente señalizado en los recorridos del valle de la Fuenfría.

Abrigo y chorro referencia del que se denominó ‘grupo de los alemanes’…

Mapa histórico del IGN, 1922, Cercedilla.

El refugio, suponemos, al modo de otros que existían por la sierra, principalmente en la Pedriza de Manzanares, consistiría en alguna construcción en precario, realizada en mampostería.

Seguramente preparado por los conocidos montañeros alemanes, de finales del siglo XIX, que recorrían el Guadarrama.

Considerados por muchos estudiosos guadarramistas como los alpinistas puros. No adscritos a sociedades o instituciones vinculadas a la montaña.

Karl Coppel, Ferdinand Ganter y Albert Maurer, todos relojeros, podrían considerarse los cabezas visibles de los alemanes (ver estudio de Manuel Mollá Ruiz-Gómez)

El montañero Eduard Schmid.

Siguiendo con el relato sobre los primeros años del albergue, no nos podemos olvidar de Eduard Schmid, socio número 13 de “Los Doce Amigos”.

La ‘Senda Schmid’, unía los Albergues de Cercedilla y Navacerrada de la R.S.E.A. Peñalara.

En 1918 se convertiría en el primer guarda del refugio. Años más tarde, en 1926, trazó el ‘rey de los caminos guadarrameños’: la senda Schmid.

Camino que une, con sus inconfundibles círculos amarillos en los pinos, los refugios de la sociedad Peñalara en Cercedilla y Navacerrada.

Gracias a estos deportistas e intelectuales, amantes de la naturaleza, la montaña y la cultura, precursores de la protección de enclaves naturales (recordemos los Sitios Naturales de Interés NacionalPeñalara, la Pedriza de Manzanares, la Acebeda y la Peña del Arcipreste-) y otras muchas actividades, han llegado a nosotros refugios e historias que, hoy, podemos relatar.

La Copa de Hierro.

Antigua imagen de la ‘Copa de Hierro’ del Peñalara.

Antigua imagen de la ‘Copa de Hierro’ del Peñalara.

En los años veinte, estos refugios eran la base para desarrollar “rallies”, carreras de montaña (hoy muy en boga, aunque parezcan actividades de nuevo cuño), como la Copa de Hierro o el Cross de los Tres Refugios:

El ‘Giner’ en la Pedriza de Manzanares el Real, el Segundo chalé en el puerto de Navacerrada y el de la Fuenfría, en Cercedilla.

Duras competiciones en condiciones más precarias que las actuales.

No podemos olvidar la parte cultural de las sociedades de montaña. La sociedad Peñalara pensionó artistas pintores durante 15 días, en sus albergues, a partir de 1928.

Puede que Sorolla, por cuya iniciativa se creó la residencia de pintores de paisaje de El Paular, y que decidió terminar sus días en Cercedilla, pasase por las instalaciones de nuestro refugio…

Imagen de los años 80 del albergue ‘Peñalara’, en Cercedilla.

Incluso tenemos noticia de que el Betis Balompié concentró a su equipo en el albergue:

[…] en el aire sano, la vida alpestre y la lejanía del mundanal ruido.

Estaba por medio la final de la copa del Presidente de la República.

Los aires serranos estamos seguros que les sentaron bien, pero… se impuso el Athletic de Bilbao.

Como no podía ser de otra manera, la normativa referente al uso y permanencia en el refugio era estricta y bien reglamentada.

Ver Nota 3.

Nota 3: Reglamento Refugios.

En los Estatutos de la R.S.E.A. Peñalara (1927), aparece el reglamento de refugios.

Por poner algunos ejemplos diremos que el artículo 5, recoge la cuota de socio para el uso del Albergue de la Fuenfría. La cantidad ascendía a 2 pesetas por noche (en Navacerrada eran 2,50).

Esta cuota daba derecho a una cama, no a cuarto; ropa blanca, dos mantas y una almohada. Si se estaba más de siete días se procedía al cambio de ropa blanca…

Estatutos y Reglamento de refugios de la R.S.E.A. Peñalara, 1927.

Estatutos y Reglamento de refugios de la R.S.E.A. Peñalara, 1927.

Los socios podían llevar invitados, estos pagaban por pernoctar y demás servicios 5 pesetas al día.

Para uso de los servicios de cocina o cantina y demás instalaciones, sólo de día, los invitados pagaban 1 peseta (en el puerto de Navacerrada, 2 pesetas).

Si hubiera varios días festivos consecutivos no se despachan camas de invitados, salvo que quedasen libres.

El conserje entregaba un vale que tenía que conservarse durante la estancia. Los vales eran intransferibles.

El artículo 10 habla de los peques:

Los niños menores de tres años no podrán dormir en las camas de esta Sociedad, Tampoco pueden ser utilizadas las camas por más de una persona, aunque se trate de niños.

Y el artículo 11 nos resulta, cuando menos curioso:

No se podrá inscribir en la Sociedad a criados con el fin de que sirvan a sus amos […]

La Marcha de las X Horas.

Terminamos con el recuerdo de una veterana marcha, que se engendró en este conocido albergue, por los años veinte: la ‘Marcha de las X Horas’.

Duro recorrido que tras llegar a la cima de Peñalara, regresaba nuevamente al chalé.

En 2014, la partida y llegada se realiza desde el puerto de Navacerrada; ha cumplido la ‘XC edición’.

En 1983 el refugio, según las guías al uso, tenía capacidad para 64 plazas.

Ese año, algunos compañeros de montaña segovianos, vivaqueamos en las cercanías del refugio, realizamos la marcha (como otros años) y de ella conservo, en las estanterías de mi biblioteca, un pisapapeles recuerdo de esa ‘LIX’ edición.

Albergue ‘Peñalara’ de la Fuenfría, entre el mar de pinos, foto ‘Casa Loty’.

Albergue ‘Peñalara’ de la Fuenfría, entre el mar de pinos, foto ‘Casa Loty’ ca. 1930.

 

 

Author: Juan Pedro Velasco Sayago

Blog de montañismo y excursionismo sobre el Guadarrama, a cargo de Juan Pedro Velasco Sayago. (Coordina el Blog 'Retrosegovia', publicando temas relacionados con la tarjeta postal ilustrada de Segovia).

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2 Comments

  1. Completa y acertada descripion sobre el Chalet refugio de la Real Sociedad Española de Alpinismo Peñalara, en Cercedilla, esos años de inicio dicen mucho para mi. En cuanto a la Mina de Caolin hacia la pradera de Las Cortes, es la gran olvidada para muchos en Cercedilla, salvo su mencion en el libro que citan.

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    • Gracias por su lectura María Isabel. Efectivamente la mima de Caolín, como otras del Guadarrama están olvidadas. Saludos, JP

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