Ya sé que los cien días esos de tregua que se da a los nuevos cargos públicos, yo qué sé por qué, no se cumple hasta el día 21, pero mire, eso es para los periodistas especializados y no cuenta para los jubilados como yo…

Los concejales de Ciudadanos y su coordinador provincial, en rueda de prensa en el Ayuntamiento de Segovia.
¿Pero qué hacía el coordinador provincial de Ciudadanos, Martín, en una rueda de prensa del grupo municipal en la capital y en la sede de ese Consistorio? A ver, consejos para los partidos “emergentes”: el partido y el grupo municipal de turno son cosas diferentes; abrazar bonitas banderas como la del político no profesional debería llevarse a la práctica con una tremenda eficacia bajo el modelo “le dedico dos horas y ya está” y no poniendo cara de pena reconociendo ser lego en el medio; y la lectura y comprensión del Reglamento debería ser obligada y con examen para cualquier concejal el mismo día que le entregan el acta y sonriente promete que llega a la cámara de turno para “aportar”.
Oiga, que me ha dado pie Ciudadanos y esa delirante rueda de prensa que le decía, pero que no es un caso único, que hace un mes le pedí una información sobre un acto suyo —una asamblea sobre lo innecesario de desdoblar la SG20— a los de prensa de Podemos y me emplazaron ¡para tres días después! que la responsable aquella “estaba trabajando”… Por cierto, nunca me llamó.
En fin, los nuevos tiempos. El contraste lo ponen los partidos tradicionales. Mire el PP, tan organizado y disciplinado como siempre: alguien convoca una paella campestre y allí no falta ni uno, menos estando presente el dirigente nacional, Maíllo (y su graciosa anécdota del móvil en el arroz.)
Me gustan esas reuniones antes de elecciones, donde el personal trata de ubicarse como el que no quiere la cosa, aunque mire, a fecha de hoy veo pocos cambios para las próximas listas, que me dicen que el senador Santamaría —ya me dirá usted si está amortizado o no— vuelve a postularse, como su compañeros, Represa y Sanz Jerónimo; que la diputada, Escudero, pasa mucho tiempo con sonrisa fija junto a los de Génova y que Gómez de la Serna no lo hace porque su amistad con Rajoy sigue fuerte, como hace cuatro años… Ya veremos, que las decisiones son ahora.
A los líos de la capital. Eso de la carga y descarga en la calle Real, un asunto que los del Gobierno socialista se han empeñado en hacer por su cuenta y sin concurso del resto de los grupos y que, gracias a eso, se está convirtiendo en una bola que crece y crece… (Para los partidos emergentes: lección práctica de cómo no se debe gestionar un asunto público repleto de aristas).
Pero no se crea que no me fijo en la provincia, que he estado por Cuéllar, donde se ha gastado más en anestesia para las reses que con sus tozudas fugas han llevado al fracaso a los encierros que en talanqueras; donde se ha producido la tragedia con una muerte y varios heridos; y donde el alcalde, García Pastor, pese a entregarse a la evidencia y prometer en público “corregir errores”, se llevó la monumental reprimenda de sus ciudadanos en el día grande… En la Villa toca pensar.
Otro alcalde que se las ha llevado todas, también a raíz de la tragedia por la muerte de un vecino, este atropellado en pleno pueblo, ha sido Nieto, el de Palazuelos de Eresma. La reacción ha venido desde la Diputación, que dice que va a poner bandas para limitar la velocidad en aquella carretera… Pues ya están tardando.
No me paro en más pueblos en fiestas, que esto sigue siendo un no parar, pero sí lo hago en Santa María la Real de Nieva, donde es tiempo de nostalgia con la “Mirada al ayer” que propone un libro coordinado por Don Luis Besa. (Perdone, pero yo también peloteo a mis jefes, aunque no me inviten a paella). Lo puede comprar pinchando aquí.
Y sí me paro en Carbonero de Ahusín, un pueblo al que se le están comiendo las termitas, como advierte el procurador socialista, Aceves, muy preocupado por los asuntos medioambientales, que la presencia del pez gato —un animal muy malo que se come a los de casa— en el embalse del Voltoya le tiene en ascuas y no le vale que ya esté pedido desde la Junta el vaciado de la presa para acabar con el animal…
Hombre, si es por bichos, toca hablar otra vez del gorgojo, que una partida de judiones destinada a los vecinos de Nueva Segovia en plenas fiestas de San Mateo, apareció llena de insectos negros y claro… se fastidió la comida. ¡Que dimita alguien! (Es esto lo que e pide en estos casos ¿No?)
Le dejo que tengo que empollarme el programa del Hay Festival de este año, que un centenar de actos con figuras nacionales e internacionales de primera línea requiere una severa y compleja selección para estar presente en las adecuadas.
Del dinero ya dejo que se preocupe la directora, Cremaschi —mire que la rueda de prensa del otro día me pareció improvisada, no sé, como si se la hubiera olvidado la convocatoria y alguien le sorprendiera con el recordatorio media hora antes. ¡Qué cosas se me ocurren!— que resulta que no puede cifrar el presupuesto del Festival porque los patrocinadores no quieren decir cuánto ponen pese a tratarse de firmas y fundaciones muy serias… A las administraciones (más de 100.000 euros en total) no parece importarles demasiado el detalle.
El evento no genera demasiados puestos de trabajo directos para segovianos (se tira de voluntarios) y la inversión publicitaria no pasa por los medios locales (también voluntariosos), sino por los de fuera. Pero ya le he dicho que vienen “los número uno de lo suyo” a iluminarnos y Segovia, dicen, “brilla” en el mundo. ¿Qué más quiere?
















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