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Atando cables

Como quiera que hemos dejado atrás una semana situada en la primera quincena no espere que le traiga demasiadas cosas desde el Ayuntamiento capitalino donde ya sabe que es a partir de la segunda mitad de cada mensualidad cuando se despereza la máquina y se pone sobre la mesa alguno de los dictámenes, si los hubiere de interés, de los que van a ir a pleno y los grupos municipales exponen las “declaraciones de intenciones no vinculantes” (en otros sitios se llaman mociones) que también propondrán que se aprueben en el plenario correspondiente. ¿Qué se aprueba y es del gusto del Gobierno municipal? Pues se aplica. ¿Qué no? Pues ya sabe.

Bueno, no del todo, que el ruido en torno a la gestión de Cultura ha hecho que el Ayuntamiento saque a concurso público, para hacer un contrato mayor, la plaza de técnico de LaCarcel, el centro de creación del Ayuntamiento que hasta ahora se contrataba en exclusiva y en trocitos pequeños al hermano de la concejala Gina Aguiar. Ya les contaremos quien resulta adjudicatario que cuando se hizo público el lío había muchas empresas y autónomos que anhelaban poder concursar. ¡Qué nervios, chico!

Más sobre las mociones. Se ha reunido la mesa para debatir sobre la futura estación de autobuses y dicen que los concejales participantes estaban de buen rollo, aunque ya sabe que la cosa no fue monográfica sobre las posibilidades de hacerla en su ubicación actual, como votaron 13 de los 25 ediles

Bueno, al menos hablan, aunque sea de un proyecto que tardaremos en ver plasmado muchos años que esto es Segovia y las ideas pasan de voluntades a hechos en un par de décadas de media, ya lo sabe. Mire el Centro de Salud de Nueva Segovia… Ya vamos por la licitación de la obra (4,9 kilos), o el edifico del Ceaas de Cantalejo. Este sólo ha tardado diez años en hacerse. Habría que poner una placa conmemorativa.

Anda, si este es uno de los pueblos, junto a Cuéllar y Segovia, que alberga una de las tres sedes centralizadas que se han creado en la provincia para vacunar contra la covid. Otra vez ha habido jaleo: la Junta dice que así gana en operatividad y rapidez a la hora de llevar a cabo las vacunaciones masivas. El PSOE y un buen número de ayuntamientos critican que sus vecinos tengan que desplazarse para recibir el pinchazo. Pues hala, otra polémica de esas tipo las tormentas primaverales: explosivas pero breves. Es que se gastan las ideas fuerza enseguida.

Hombre, hablando de agua. Las tuberías de Segovia parece que dicen basta en distintos puntos de Segovia, tanto que han obligado incluso a usar camiones cisterna para servir suministro a los vecinos de las vías afectadas, de momento y de golpe en los últimos días, General Santiago, Dehesa, el Potro y Alfareros. El Ayuntamiento lleva lustros asegurando que su preocupación es la renovación de redes aunque parece que hay tarea pendiente y también en calles pequeñas aunque eso afecte a pocos votantes… Perdón, vecinos.

Hablando de tradiciones, resulta imprescindible resaltar la actitud de los hosteleros de Hotuse —no, no me refiero al giro hacia el optimismo y el “mirar pa’lante que han adoptado, que también—  que en sus últimas convocatorias matinales ofrecen a los presentes un platito con algo de comer. Hombre, huele a jamón y torreznos pero se agradece la aproximación al tradicional “vino español” con el que antes, los jóvenes lo recordarán, se completaban los actos. De momento, la cosa va sin nada que beber. Poco a poco.

La última ha sido presentar una canción de la banda del Capitán inhumano, “Vámonos al bar” que se pretende aplicar a modo de himno de la hostelería pero que tiene la peculiaridad de que, en vez de promocionar la canción en las radios musicales, se está llevando de sede de hostelería a sede de hostelería… Dice un amigo de los que tiene buen oído que la melodía del estribillo tiene un sospechoso parecido con una canción de los británicos Pet Shop Boys, concretamente de la versión que hicieron del “Go west” de Village People… ¡Bah, será una casualidad! (O dos). Ahí tiene los enlaces musicales del día para que haga comparaciones.

¿Ve? Otra tradición arraigada en la que siempre de toda la vida se ha terminado con un vino español, pero lleva años sin cerrar con este acontecimiento. Me refiero al fin de curso en la Academia de Artillería —en la que los nuevos artilleros reciben título de hijo adoptivo de la ciudad— que se ha celebrado este año sin invitados y en la discreción del interior del establecimiento educativo militar… A ver si para el próximo año, que me gustan a mi las paradas al aire libre.

Cochinillo, vino, café y copas se metieron entre pecho y espalda durante más de cuatro horas el “gurú” de la presidenta madrileña, Ayuso, Miguel Ángel Rodríguez, con parte de su equipo y pesos pesados del periodismo en la terraza de Cándido… No pareció gustarles que aparecieran por allí los periodistas de provincias. Pero hombre, con lo que gusta aquí que vengan los turistas madrileños. ¿Porque el cónclave era meramente turístico, no?

A ver, algunos flashes rápidos predecibles: se han celebrado los exámenes de selectividad (EBAU) y los muchachuelos, si, también los que no aprobaron bachiller que ahora se les permite optar a la universidad (¡!) salieron como locos a celebrar haberse quitado el muerto de los exámenes, como era de esperar. Ausencia de sucesos reseñables. El día 18, los resultados.

Más. Carlos Gil, el secretario de política municipal de Podemos en Segovia, ya está en la ejecutiva del “nuevo” podemos liderado por Ione Belarra. Chico, Pablo Iglesias, el fundador, el faro, no apareció por allí ni para despedirse una vez retirado de la política activa al fallar en su titánica misión de salvar a los madrileños del fascismo. Estará meditando. En el PP, Paloma Sanz ya es candidata única a la presidencia del partido en la provincia, como era previsible. No se ha dicho nada aún sobre quien formará su guardia pretoriana y ejecutiva pero casi me apostaría un euro a que ahí tampoco habrá cambios y los nombres serán los mismos que hasta ahora. Dejo la moneda en la mesa.

Venga, acabando. Ya está abierto el chiringuito aquel que construyó el ayuntamiento de Ortigosa del Monte tras plebiscito popular y en contra de algunos hosteleros del pueblo. Pues hala, a tomar la cervecita veraniega. Claro, que eso tendrá que ser después de ver los botijos decorados que se exponen en la Diputación. El mecanismo de esos cacharros es más sencillo que el del sistema informático que aún sigue tocado tras el ataque sufrido hace semanas…

Hala, que va bueno lo de la pandemia pero… cuídese.

Author: Justo Verdugo

Justo Verdugo, segoviano de cierta edad es un observador de su entorno y un ávido consumidor de las noticias que se publican en cualquier soporte y lugar. Con periodicidad semanal, el autor resume sus conclusiones en esta sección, en la que todos los ciudadanos están invitados a opinar a través de sus comentarios.

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