Estoy excitado ante el día de la Fiesta Nacional que, oiga, así dicho, suena como si todo el mundo fuera a salir a la calle con una bandera rojigualda prendida de la solapa y el vecino, contento, fuera a interrumpir su tarareo del himno nacional sólo para desearte alegremente un feliz día del Pilar para recuperar el silbido escaleras arriba…
Algo me dice que no será para tanto, que no somos muy dados a estas cosas, salvo victoria deportiva, así qué me veré el desfile por la tele (Pablo, me has vuelto a decepcionar) hasta que pase el último legionario y luego, trajeado y bien untado de Varón Dandi, como pide el día, me subiré a la plaza Mayor a tomar un vinito o dos.
Bueno, si me dejan los turistas, que estos días moverse en la zona Peahis —como el Plan va a la velocidad que va, yo ya voy dando otros usos al acrónimo— es misión imposible. Otro puente hasta los topes. Seguro que usted también lo ha notado. Así qué ya veo a la concejala del ramo De Santos, leyendo nota de datos el próximo jueves, en esas ruedas de prensa eternas (una hora larga es un día ligero) en las que se cuelan los protagonistas de cualquier actividad municipal —cualquiera— antes de que la alcaldesa de cuenta de los acuerdos de la Junta de Gobierno… O explique ante las preguntas demasiado insistentes que “la cosa está pendiente de los técnicos, que son los que saben”.
Que me pierdo, que estaba en los turistas, que no crea que es una cosa solo de la capital, que la provincia tampoco se ha quedado atrás a la hora de recibir visitantes. Por cierto, acuérdese de que los palacios de Patrimonio Nacional, como el de La Granja (si consigue aparcar) se pueden visitar gratis el día de la fiesta de España…
Y mire que no he visto a los turistas arrugar la nariz por el olor a purines que flota en el aire estos días. Si, es cosa de cerdos, pero al haber campos que abonar aquí mismo y en toda la provincia, pues es lo que pasa. ¿A que no lo imagina? El otro día oí a la regidora achacar la responsabilidad del control de olores a la Junta. ¿Pero esa técnica no era la de otros regidores?
Por cierto, que andan en el PP municipal muy enfadados porque el Gobierno regional ya ha aprobado la pasta para los proyectos estrella de Luquero aunque esta decidió diez días antes aparcarlos todos. Yo tampoco he acabado de entenderlo: O sea, que ahora lo que hay es dinero de la Junta para ARU, Constitución y autobuses, pero ya no está el del Ayuntamiento para lo mismo porque lo destinó a otras cosas cansado de esperar el dinero de la Junta… ¡Caray! Me duele la cabeza.
En la estación de autobuses, al menos hay movimiento de obras para arrancar la marquesina aquella que se puso porque alguien decidió que como sus gónadas no había otras y el personal, que aún no pasa frío, parece que aguanta bien en la calle y también ese ambiente tipo “los de los pueblos, que se va el autobús” en el que se mueven con desparpajo conductores, taquilleros y viajeros. Acérquese a verlo. Cualquier antropólogo lo haría.
A ver, que no me olvide de las buenas noticias, al menos para los trabajadores de la Diputación, que ya tienen calendario para recuperar lo que aún se les debe de la paga extra aquella que no cobraron al calor de la crisis. Otra cosas son los de la Junta, que andaban esta semana pidiendo su dinero a pitos en la calle.
Ya, ya sé que su presidente, Vázquez, anda más preocupado por verse ante el juez respondiendo de sus decisiones al frente de Segovia 21. Dice que con la demanda le han colocado una “pena de telediario” (ya sabe, que hablen mal de ti, decida lo que decida después el magistrado) y la verdad, se le veía muy molesto por ello, que dice que se ha puesto a arreglar las cosas y encima, se la lleva y sus allegados lo sufren… Bueno, a ver qué dice el juez.
Sus denunciantes son algunos de los que están denunciados a su vez por Segovia 21 por no pagar las casas que parece que se comprometieron a comprar, pero que ahora no las quieren (ni pagar los casi cinco kilos que cuestan en total). ¡Qué cosas!
¡Puñetas! De repente me viene a la cabeza aquella práctica tan extendida hace unos años que consistía en comprar casas y, sin llegar a escriturar, venderlas a un tercero con el precio convenientemente inflado. Se le llamaba “dar el pase” y acabó en una gigantesca explosión burbujeante que aún estamos pagando. No sé, tengo que mirarme estos flashes que cruzan mi cabeza sin ton ni son y enredan mi discurso.
Venga, a por los nombres propios: el de la alcaldesa de Espirdo, Rincón, que tras dar positivo en un control de alcoholemia, con la correspondiente multa y pérdida de puntos, se ha encontrado además con las insistentes peticiones de la concejala de Ciudadanos, Cuesta, de que dimita por este asunto. La cosa no prosperó en el pleno de esta semana.
Noticia es también Antonio López, el director de la UNED, que va y suelta en plena inauguración del curso que dimite y se va sorprendiendo al personal, acostumbrado a muchos años de excelente gestión en su puesto. Me quedo preocupado, que la cosa ha ido muy precipitada, me parece a mi.
Acabo. No todo el mundo publica en Sciencie. Bueno, en realidad muy pocos, pero sí Marcos Gallego, un segoviano (que estudia en Cambridge) con un elaborado trabajo sobre el genoma humano que firma junto a otros miembros del mismo equipo.
Ya se lo decía al principio: Saque el orgullo, hombre, que es el día del Pilar.


















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