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Políticos veloces, profesionales reciclados y niños embadurnados

Lo malo de que un ingeniero, un periodista o un fontanero se pongan a servir en bares y restaurantes es que la cosa pierde un poco en calidad, que no todo el mundo vale para todas las profesiones y la de camarero tiene sus secretos. Comí esta semana en un restaurante local —pagaba otro, claro, así que elegí uno de los caros— y la voluntariosa mujer que hacía el servicio me golpeó dos veces con la bandeja en la cabeza, me pidió otras dos que levantara el plato para servirme más cómodamente la sopa y me echó un par de manchas…

Si me pilla en otro momento, monto allí la de San Quintín y hago salir al jefe, que yo soy muy tiquismiquis, hasta un poco tonto con estas cosas. Pero esta vez hasta le reí las gracias y callé. Y eso que ni ella ni yo estábamos cómodos.

Son tiempos de trabajos temporales, a lo que salga. Y en Segovia las opciones son las que son: o haces extras de camarero o te vistes de romano ante la puerta de un castillo medieval bajo una cartela que alude al reinado de Fernando VII. Y gracias a eso, pues baja el paro.

Oiga, que lo del monocultivo no lo digo yo, que mire la actividad de la semana: Un congreso de “Turismo y gastronomía” en el que la idea que me ha quedado más clara es que el turista madrileño —de proximidad, lo llaman— es nuestra principal fuente y claro, hay que cuidarlo. Y un acuerdo a tres entre la consejería de Agricultura y su Tierra de Sabor, Titirimundi con su Cultura y el Ayuntamiento con su Patrimonio. Cultura, comida y patrimonio (CCP): “Una gran idea”, coincidieron todos. (Y original, añado yo. ¿cómo no se le había ocurrido a nadie antes?).

Hablando de grandes ideas. Me gusta eso de los políticos a la carrera y en medio de la calle: mensajes rápidos para grupos reducidos, foto para la prensa local y a otra cosa… ¿Ve? Otro maridaje interesante. Este, entre las técnicas de los turistas esos que en la misma jornada hacen el Toledo imperial, las murallas de Ávila y el acueducto segoviano para rematar en el Madrid de los Austrias, pero en versión político mitinero hablando de una Europa que, mucho me temo, la mayoría de los ciudadanos no entendemos, pese a lo que nos influye. Opino.

Hombre, si lo que se busca es convocar a las masas, lo mejor es hacerlo por el estómago: un euro, una porción de lechón en medio del Azoguejo… ¡Éxito seguro! Allí estábamos todos los jubilados y los que no, que las obras son escasas y esto era casi gratis…

Bueno, sí me he parado en una obra, la de San Francisco, de cuyo subsuelo dicen que salen las ratas (¡brrr!) y donde me cuentan —Me lo perdí. Qué rabia.— el episodio del “geiser” que brotó al picar una tubería cuyas aguas entre sucias, marrones y con barro, embadurnaron de arriba abajo a un tierno infante cuyo coche empujaba la abuelita… Y eso que ambos iban de punta en blanco antes del espectáculo.

Pues que denuncien en el Ayuntamiento, que si se fija, en cada Junta de Gobierno Local revisa un buen número de demandas ciudadanas por caídas en la calle, tapas de alcantarilla peligrosas y cosas así, que también dan idea de las necesidades de mero mantenimiento que vamos teniendo aquí y allá.

No parecieron importar mucho los baches y empedrados imposibles a las 3.000 mujeres que participaron en “su” marcha. No me haga hacer la reflexión de cada año, que me meto en tierras pantanosas. Solo le diré que presencié cómo un niño, unos siete años preguntaba a su padre, contemplando la riada de féminas, “¿cuándo es la nuestra?”. Fugazmente me imaginé la que le caería al tipo que se atreviera siquiera a sugerir la idea de una marcha “de hombres”. ¡Puñetas! Ya me he metido en el charco, así que a compensar: Ya se ha completado la Corporación municipal con la entrada de Marta Gutiérrez y con ello, el primer Gobierno mayoritario (8-4) de mujeres en la ciudad. Y con alcaldesa. Eso es normalidad.

Claro, que si hablamos de encauzar las cosas, la noticia de la semana es la visita de la alcaldesa al presidente de la comunidad, Herrera. Aparte de los “compromisos” de ambas partes —el tiempo dirá en qué quedan, pero no se me quita de la cabeza que hay elecciones municipales autonómicas y municipales en un año— el gesto era esperado y necesario… Eso sí, la dirección de escena corrió a cargo de la Junta.

Oiga, la que se ha montado con eso del botellón “controlado y limpio” que pretende la alcaldesa Luquero, previendo la que viene para las próximas fiestas en las que el personal tiende a beber en la calle y lo deja todo hecho un asco. Pues lo primero, que es ilegal, parece ir a segundo plano para cabreo de los dueños de bares y lo de la limpieza, que es maleducado y poco más, parece ser la prioridad en el Consistorio…

Déjeme ser extremista: yo nunca corro con la moto —si, a mi edad y soy motero ¿Qué pasa?— pero cuando hay carreras en Jerez, me puede la adrenalina y quiero correr todo lo que dé mi montura, aunque no creo que Tráfico esté mucho por la labor de, ese día, atendiendo a mi excitación, hacer la vista gorda en las carreteras de bajada a Jerez de la Frontera, sino todo lo contrario… Pues eso.

Por cierto, hay novedades en la ley de tráfico que yo le resumo a modo de servicio público: se han duplicado las multas. Ya.

Otras cosas: lo de Segovia 21, que dicen sus administradores que no vienen a cerrar, sino a sanear. Y yo, que hago una mueca incrédula y que supongo que en verano, aquello estará en concurso… Me quedo con la inquietante idea de los socialistas de Aceves: Mira que si al final llega un listo y compra toda la empresa a precio de risa. Atentos todos.

En Palazuelos, donde se ubica la sociedad, paso de puntillas, porque veo tenso el ambiente en el Ayuntamiento por la dimisión del concejal Zuloaga de Defendiendo Nuestro Pueblo (DNP), que nos sirvió acueducto2 en exclusiva… He oído que el grupo de independientes anda con graves problemas internos… Ya me contarán los de la redacción.

Bueno, acabo. Qué me toca viajar para ver las evoluciones del Unami en el partido en el que tiene que salvar definitivamente la categoría. Por cierto, el otro día ví en La Albuera al ex regidor: fue sólo, volvió sólo y en el descanso, charla con el antiguo compañero, Javier Arranz. Bueno, que me pierdo en fruslerías. ¡Ánimo, Unami!

Cómo es lo del fútbol. Pues no leo un anuncio en una página digital especializada, como una mujer ofrece una hora de sexo alocado a cambio de una entrada para la final de Champions en Lisboa… La muchacha se justifica porque le hace mucha ilusión ver el partido con su novio, que sí tiene entrada. Amor carnal y amor deportivo juntos. ¡Qué bonito!

Pues mire, yo me sumo. Si tiene una entrada de más, llámeme y hablamos, que el diablo sabe más por viejo que por diablo… Usted ya me entiende.

Author: Justo Verdugo

Justo Verdugo, segoviano de cierta edad es un observador de su entorno y un ávido consumidor de las noticias que se publican en cualquier soporte y lugar. Con periodicidad semanal, el autor resume sus conclusiones en esta sección, en la que todos los ciudadanos están invitados a opinar a través de sus comentarios.

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1 Comment

  1. ‘CCP’, ¡ajá! si lo pilla antes el ciudadano Arahuetes (el que fue alcalde; el que estaba siempre sólo a lo sumo con uno… y sigue sólo), le añade una ‘C’, y en vez de decirnos que quería ser catalán e irse con el Mas, se monta una nueva CCCP con el Putín. Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (Союз Советских Социалистических Республик) ¡Ya!, es una tontería, pero según están las cosas… pues eso, que gracias por hacer pasar un grato agradable señor Verdugo 😉
    Por cierto, era la mamá la que acompañaba al púber en el espectáculo del geiser-caca, me pilló al lado y me libre por tablas… por ceder el paso a la señora que está estrecho. Cosas de estar bien educado.

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