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Ojo con las pelusas, que hay mucha chispa

Me preparé con tiempo las sopitas y la tortilla —a mi edad, las cenas son así— delante de la tele grande, la de color que está en el salón, para ver con atención el debate de los candidatos a las europeas por los partidos mayoritarios y casi llego tarde.

Buscaba el canal donde se emitía y me tope con uno que anunciaba el inmediato inicio de “Grandes catástrofes” y claro, pensé: “esto debe ser”. Pero seguí mirando: “Central de cómicos” decía en otro. “¿Pero cómo lo van a poner en dos sitios?” me dije. Menos mal que llegó mi nieto, el que es ingeniero de telecomunicaciones con dos master y trabaja en Burguer King, los sábados, y me indicó el canal adecuado… Me dormí en el minuto siete.

Menos mal que Cañete me hizo el resumen definitivo a la mañana siguiente cuando aclaró que no quiso cebarse con la socialista Valenciano, no fuera que al apabullarla intelectualmente le llamaran machista. Pues mira, uno que se ha quedado sin mi voto y el resto, a ver si se lo ganan.

Bueno, pues estamos en mitad de la campaña europea y la sucesión de candidatos y mosquitos (trompeteros) de su entorno no han logrado aún lanzarme una sola idea que me haga entender Europa, que parece claro que el mensaje es “no votes al de enfrente”. Pues que bien.

Hubo una tregua por un motivo maldito: el asesinato de la presidenta de la Diputación de León, Isabel Carrasco, que dejó impactado al personal y forzó lutos… y mostró de qué anda hecho el personal, que hasta para rendir silencio en memoria de la difunta actuaron de modo partidista. Toda una lección.

Bueno, venga, al tajo, que la semana ha tenido más cosas. Mire, vino el Rey (este chico es de mi edad, pero yo me veo mejor que él, qué quiere que le diga) a lo de los 250 años del Colegio de Artillería. De la parada, pues qué le voy a decir: aún tengo los pelos de punta después de escuchar el himno y algo de susto después de ver los cañones disparando en dirección a Zamarramala ¡21 veces! Eran salvas en honor al monarca. Menos mal. La grada a la derecha del Rey, hasta arriba de políticos electos por Segovia. De alguno de ellos, ni siquiera me acordaba, que hace mucho que no les veía.

Y eso que Madrid está ahí al lado. Que se lo digan a los turistas del día de San Isidro o los de este sábado pasado, que entre pitos y flautas han brindado un nuevo puente (pequeñito, pero puente) para la hostelería local. Hombre, mucha culpa la tiene Titirimundi, que otra vez ha hecho lleno y mantiene su trabajada leyenda…

Claro, que no todo es bueno, que con tanto guiri despistado, esto parece Jauja para los que se dedican a levantar carteras, que digo yo que las del clan de las Bosnias —centenares de detenciones adornan la grupo— no vinieron aquí de turismo. Eso sí, esta vez parece que se toparon con el buen hacer de la Policía Nacional de Segovia, que las colocaron, las identificaron y las pidieron amablemente que se marcharan… Algo me dice que volverán, fíjese.

Hombre. Ya estamos hablando de dinero y ahí tengo que referirme a las advertencias del PP municipal, que dice  que deberíamos echar la cuenta, sumar el pastizal que nos van a costar las bofetadas que la ciudad se está llevando en los tribunales —gracias, sin duda, a grandes gestores que ya no están y a los que nadie va a pedir responsabilidades— y organizar cómo pagamos… Vienen malos tiempos.

Luego está lo de la Estación de Autobuses… casi un kilo, calculando en grueso, para hacer las obras, que curiosamente enmendarán aquellas otras con costes millonarios —¡Ay, Conde, cuánto se le añora a usted y a quién le amparó en sus chapuzas!— que se hicieron hace diez años. Ahí andan, viendo si la Junta quiere rascarse el bolsillo.

Otra sentencia, aún con posible recurso. La que castiga al ayuntamiento de Aldeanueva del Codonal en su pelea con el Obispado y la propiedad de la iglesia. De momento, gana la Diócesis.

Cosas feas: Lo que pasa en nuestro fútbol. Que un empleado de un club de tercera como la Segoviana aparentemente celebre en la banda que otro equipo, el Unami esté certificando su descenso en otro campo, está muy feo. Que los comentarios groseros de un directivo de un club de tercera (el mismo) logren echar del palco, ofendido, a otro directivo de otro club segoviano, La Granja, es intolerable. Pasó el otro día. ¡Qué nivel, Maribel!

Si es que le hacen enfadarse a uno, puñetas. Y eso pese a la alegría que me embarga después de que mi Atlético gane la liga… Compréndame. Empezaba a ser un madurito interesante cuando ganamos la última vez y esto le rejuvenece a uno. Con el pretexto, celebré como nunca San Pascual Bailón, el de los somelieres y el del guateque de Plaza Mayor. ¡Qué más quiero!

Bueno, que nadie se ponga celoso de la alegría de los Atléticos, que la pelusa no es buena para nada. Si hasta la Junta envía notas de prensa que se resumen así “cuidado con las pelusas que arden mucho”. Y tiene razón, que en Mozoncillo hubo susto (20 hectáreas) y en la capital, a menor escala (media), también. Tenga cuidado, hombre.

Me tengo que ir. ¿Le he dicho ya que hoy estoy contentísimo? El Zapatones (otro de mi quinta) también lo estaría.

Author: Justo Verdugo

Justo Verdugo, segoviano de cierta edad es un observador de su entorno y un ávido consumidor de las noticias que se publican en cualquier soporte y lugar. Con periodicidad semanal, el autor resume sus conclusiones en esta sección, en la que todos los ciudadanos están invitados a opinar a través de sus comentarios.

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1 Comment

  1. ¿Pero de dónde ha sacao usted el vídeo ¡Santo Dios!?
    Por cierto, no me extraña que el exconcejal de urbanismo, señor Conde, saliera de najas de cooperante internacional al África (cobrando por supuesto). Lo que no sé es cómo ha tardado tanto otro en irse con él… del Ayuntamiento, claro, aunque lo mismo en África tenía futuro como duro ‘capataz’ en alguna explotación bananera o maderera ¿quién sabe?

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