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Senadores autonómicos, el camarote de los hermanos Marx

A las quinielas relacionadas con el alumbramiento del gobierno Mañueco-Igea, se han sumado en los últimos días las generadas por la renovación de los tres escaños del Senado a designar a las Cortes de Castilla y León, cuya distribución ha dado un vuelco, ya que, después de 32 años, dos de ellos corresponden al PSOE y tan solo uno al PP.

Teresa López.

Dichos escaños, ciertamente de lo más goloso, han despertado siempre muchas apetencias, aunque nunca de manera tan pública y abierta como en esta ocasión. En el PSOE ocurre así porque se ha dado la opción de presentar propuestas a las ejecutivas provinciales, lo que ha dado lugar a 11 candidatos entre los que decidirá, es un decir, la comisión federal de listas. Es un decir, puesto que en Ferraz ya saben quienes son los dos bendecidos por Luis Tudanca, a saber, la todavía secretaria provincial del PSOE de Valladolid, Teresa López, y el secretario autonómico de las Juventudes Socialistas, el salmantino Fran Díaz.

En el caso de la primera se vuelve a repetir la inveterada costumbre de utilizar uno de estos ecaños autonómicos para resolver un problema interno de partido, en este caso el de sacarse de encima inmediatamente a López de la Diputación vallisoletana y, en una segunda fase, también de la secretaria provincial del partido. A todo esto se cae el senador socialista anterior, el zamorano Antonio Fágundez, quien, tras haber fracasado estrepitosamente en las municipales, la tiene Senaemprendida contra el alcalde de Toro, Tomás del Bien, al que no perdona ni su éxito electoral ni que le plantara cara en el último congreso provincial.

Pero para lío con el escaño del Senado el que tiene montado el PP, donde se acumulan media docena de aspirantes al momio. Para empezar, están los dos que hasta ahora ocupaban esas plazas, es decir, Juan José Lucas, que lo lleva haciendo desde 2001, e Ignacio Cosidó, actual portavoz del grupo popular de la Cámara. Ninguno de ellos ha renunciado a seguir y ambos tienen fluidas relaciones personales con Alfonso Fernández Mañueco.

A la quiniela se han incorporado los frustrados alcaldes de Valladolid y León, los herreristas Pilar del Olmo y Antonio Silván, así como el también frustrado presidente de la Diputación vallisoletana, Jesús Julio Carnero, pendiente de recolocación. De ellos, únicamente Del Olmo se ha descartado. Y la guinda es el rumor según el cual el vicesecretario nacional de Organización del PP, Javier Maroto, que no consiguió mantener el escaño de diputado por Álava, estaría interesado en ser el senador por Castilla y León.

Juan Vicente Herrera.

Una ocurrencia tan impresentable como la regalar ese escaño a Maroto solo saldría adelante si respondiera a una imposición política de Pablo Casado, quien sin embargo ha afirmado públicamente que Fernández Mañueco dispone de manos libres para elegir al afortunado. La inhibición de Casado dejaría asimismo sin opciones a Silván, quien, sin el apoyo de Génova, no tendría nada que rascar. Y por si fueran pocos, a los seis anteriores “El topillo” añade otro nombre que sorprendentemente no ha entrado en la quiniela, cual es el de Juan Vicente Herrera, quien, de propónerselo y aún no siendo precisamente la opción preferida por Mañueco, se abriría paso sin dificultad sobre todos los demás aspirantes.

Author: Pedro Vicente

Periodista. Analista de la actualidad política de Castilla y León.

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