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Luquero no quiere terrazas cerradas en el Casco Histórico

Se atisban nubarrones en la siempre conflictiva relación entre los hosteleros del centro histórico de Segovia y el ayuntamiento por el tema de las terrazas. Como reconoce la alcaldesa, Clara Luquero, está en curso un nuevo proyecto de borrador de la ordenanza regulatoría. La anterior concejala, Paloma Maroto, y los hosteleros, representados por la AIHS, tenían ya avanzado un borrador que sin embargo encalló en lo tocante a petición de los hosteleros de poder instalar terrazas cerradas para los meses de frío. Algo de lo que no quiere oír hablar Luquero. El tema quedó sobre la mesa y a la nueva corporación le tocará lidiar con el asunto.

Que no pinta bien para los hosteleros. “No contemplamos que se hagan ranchitos privados en zona histórica“, se despachaba Luquero, si bien se mostraba sensible a estudiar otro tipo de cerramientos, “todo tiene un término medio razonable”, y abogaba por estudiar caso por caso.

La actual normativa no contempla la instalación en las terrazas de cortavientos ni cerramientos a modo de paredes en el casco histórico en razón de su impacto visual sobre el patrimonio (en el resto de la ciudad no hay problema). Como techados solo se admiten toldos y sombrillas. En los meses de frío, claro, la afluencia baja en picado. La instalación de calefactores supone un ingente consumo de energía, ya que sin paredes el calor se disipa y la temperatura apenas se nota. No es una solución.

A semejanza de lo que ocurre en buena parte de Europa, incluyendo ciudades patrimoniales similares a Segovia, los hosteleros segovianos quieren que se abra la mano y se autoricen cerramientos completos, por los cuatro lados y techo, que aíslan las terrazas permitiendo su uso con independencia de la temperatura exterior. Son instalaciones desmontables, muy comunes en Europa y España,  que cuando llega el buen tiempo se retiran. “Actualmente el 98% de los establecimientos pagamos la terraza todo el año, es también un beneficio para el ayuntamiento. Hemos propuesto todo tipo de modelos, que además servirían para unificar la imagen, actualmente se hacen ya virguerías, también estamos abiertos a dejar solo un cerramiento en tres lados, que facilita el acceso de los camareros, pero no hay manera”, se queja el presidente de la AIHS, Roberto Moreno.  Para el sector, el impacto económico y laboral es enorme. “Una terraza puede suponer hasta el 50% del giro de un establecimiento“, señala Moreno. Alargar, pues, la temporada supondría toda una inyección económica con efectos directos sobre el empleo, que pasaría de estacional a anual en gran proporción. Visto desde el otro lado, sin embargo, una sistematización de los cerramientos tendría un inevitable impacto en algunas vistas icónicas de la ciudad. ¿Es concebible una especie de invernadero en mitad del Azoguejo? Un tema complejo.

Y los cerramientos no es el único obstáculo. Luquero se queja del apilamiento de sillas y mesas atados con cadena y sugiere obligar a los hosteleros a retirar las terrazas a diario, almacenando fuera de la vía pública sillas y mesas. Es un encarecimiento de costes pero Luquero lo ejemplifica en una situación patente en la plaza Mayor. “Ahora mismo, un establecimiento ha cerrado por vacaciones dejando unas pillas de sillas y mesas encadenadas a columnas del siglo XVII pegando a la Catedral”, denuncia la alcaldesa.

Voto de San Roque

En otro orden, Luquero quitó hierro a las quejas de su socio de Gobierno, IU, por acudir a prestar el voto de San Roque, en acto que IU considera atentatorio contra la aconfensionalidad del Estado. “Discrepancias de sensibiliad que hay en todos lados, incluso entre compañeros de un mismo partido. No es un punto de fricción, que tengamos una coalición no significa que no seamos diferentes y podamos discrepar”, decía conciliadora. Recordó que el voto es una tradición de 500 años, incluido en el libro de Honores y Distinciones del Ayuntamiento, y que ella asume “por tadición”.

Author: Redacción

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5 Comments

  1. Sí, bien cerrado, que cuando le mesa de al lado hecha el humo del cigarro, no se concentra bien en la narices de los ocupantes de la mesa vecina. Y, además, hay que cerrar el templete de la plaza que mi niño pasa frío y si nos ponen una persona para vigilar no me tengo que preocupar si se escapa y puedo tomarme el chato a gusto…

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  2. Si se cierra por los cuatro lados estaría prohibido fumar. Se quitarían muchos problemas.

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    • Si,eso que se cierren las terrazas también para el invierno y como no que amenicen las veladas con música en su interior para molestar más a los vecinos. No se da cuenta la corporación que el hostelero solo quiere su beneficio económico y le da lo mismo el descanso de los demás.

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  3. Espero que no se permita tal desatino. ¿Es que los hosteleros segovianos se piensan que la ciudad les pertenece? ¡Si ya no se puede andar por la calle porque las terrazas se comen las aceras y no se respetan los limites estipulados! Por cierto, en referencia al vergonzoso apilamiento de las sillas encadenadas en la Plaza Mayor, y a la terraza que se ha ido de vacaciones: dicha terraza nada tiene que ver con los propietarios del edificio al que han sido encadenadas, haciendo caso omiso a las reiteradas peticiones de los dueños de que no lo hagan, y de que no utilicen los soportales para colocar mesas y servir bebidas. Pues ni p… caso.

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    • soportales y aceras y la ‘raya’ no se respeta nunca. Y, de paso que pasen de vez en cuando una escobita, que hay algunas terrazas que parecen basureros (no todas).

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