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Las molestas

El otro día navegando por el inframundo de las redes sociales leía un tweet donde una chica contaba su experiencia sobre una explicación no pedida por parte de un chico acerca de un videojuego, como si por el hecho de ser mujer se predispusiera un desconocimiento acerca de una materia, como tantas otras, que parece, y solo parece, reservada para hombres. Las respuestas eran dignas de estudio pero sobre todo una que decía “Breve historia del feminismo: todo les molesta”.

Sí, es la historia del feminismo ya que desde que las mujeres han ido reclamando y conquistando derechos, la lucha feminista se ha interpretado por parte de algunos sectores como una queja continua de algunas locas. Lo que en realidad molesta es que las mujeres expresen su molestia.

Molestó que tanto Rosseau, como Montesquieu y Voltaire, los pensadores ilustrados franceses que sentarían las bases de la revolución francesa, no incluyeran dentro de su programa de ciudadanía con derechos a las mujeres.

También eran mujeres “molestas” las sufragistas que durante el siglo XIX empezaron a luchar por el derecho a voto, con gran intensidad en Gran Bretaña y el Reino Unido, y que consiguieron en 1918 y 1920 respectivamente, no si antes manifestarse, hacer huelgas de hambre, ser encarceladas y ser tachadas de histéricas.

Molestaban las condiciones laborales de esclavitud de las mujeres en las fábricas textiles de Estados Unidos a mediados del siglo XIX que hizo que miles de mujeres salieran a las calles por primera vez a reivindicar condiciones laborales dignas, movimientos que impulsarían el establecimiento del 8 de marzo como día internacional de las mujeres.

Durante los 40 años de la dictadura de Franco también molestó que las mujeres no pudieran conducir, trabajar o abrir una cuenta bancaria sin el permiso de su padre o marido. Que su “función” en la vida fuera ser madres y dedicarse a las tareas domésticas.

Siempre ha molestado, más bien molesta, que las mujeres sean agredidas física y sexualmente, asesinadas y que sigan existiendo justificaciones: los celos, el alcohol, la forma en la que vestía. Pero aún más molesta que , después de años de lucha, se consiguiera visibilizar un tipo específico de violencia hacia las mujeres como es la violencia de género y ahora haya quien la quiera esconder bajo el concepto de “violencia intrafamiliar” queriéndola relegar de nuevo al ámbito privado.

Por supuesto que molesta que siga existiendo una brecha salarial, no porque se paguen distintos salarios por los mismos trabajos porque es algo ilegal, sino porque los sectores más precarios están ocupados en su mayoría por mujeres y porque todavía existe un techo de cristal que impide el acceso a las mujeres a los puestos más altos dentro de las empresas y la administración.

Desde hace tiempo la “molestia” se ha acercado hacia otros sectores de la sociedad que cada vez que se aprueba una ley o se avanza en derechos de las mujeres ven perder sus privilegios. Escribía el diputado de Vox por Segovia en el Congreso, Rodrigo Jiménez Revuelta, siguiendo el argumentario de su partido, que “ser varón será una maldición” con la reciente ley aprobada del “solo sí es sí”. Por supuesto una opinión como siempre carente de rigor y buscando el titular fácil ante una ley cuyos principales cambios están en el fin de la distinción entre abuso y agresión sexual, que se penalice la difusión de imágenes íntimas sin consentimiento o que se creen centros 24 horas para víctimas de agresiones sexuales.

Parece que al final las “molestas” no son las feministas sino aquellos que pierden los privilegios y que intentan acabar y enterrar aquellas ideas que revierten las posiciones de desigualdad. Decía Emmeline Pankhurst, conocida sufragista británica, que quienes han intentado “acabar con movimientos reformistas, destruir ideas, siguen persiguiendo lo inalcanzable prestando atención a la historia, que ha demostrado que ningún mandatario ha tenido éxito en tamaña empresa”.


Author: Natalia Del Barrio

Natalia del Barrio. Licenciada en Ciencias de la Información. Ex-procuradora de Podemos por Segovia en las Cortes de Castilla y León.

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4 Comments

  1. Yo no comento artículos de una totalitaria comunista antidemocrática. Ideología que ha causado directamente cientos de millones de muertos.

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  2. Si de verdad quieres molestar Natalia, dinos que piensas que tú Pablito iglesias quiera azotar hasta sangrar a una periodista, o dinos que opinasss que se quedará con la tarjeta de memoria del teléfono de Dina, a la que luego puso un periódico, o que pusiera a dedo a su mujer en un ministerio que causa división entre las propias mujeres y lgtby, o dinos qué opinas del acoso de Lucía Echevarría por pensar diferente por parte de otras mujeres ( eso es sororidads????) (https://theobjective.com/opinion/2022-05-27/nada-estimado-senor-iglesias/)…como siempre no contestarás, no tiene que ser aquí que somos la plebe y tú no te mezclas, pero en una columnita de esas de corta y pega que haces si podrías…pero no..no vas a molestar, no te atreves…No eres molesta, más bien sumisa al ideario de podemos…si no vas a pillar nada en podemos Natalia, ya lo tienen repartido

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  3. Por cierto, ¿sabe usted cual es la historia del sufragio femenino en España?, se la resumo:

    Por mucho que ahora tanto PSOE como Podemos y toda la nube de ideologias paralelas que tiene la izquierda en este pais se empeñen en reescribir la historia, los hechos son los que son.

    En España el sufragio femenino se luchó y se consigió principalmente por la batalla que dió Clara Campoamor durante la segunda republica, quien militaba en el Partido Radical. Dicho partido era un partido liberal, no era un partido de izquierda.

    La izquierda de entonces no queria que la mujer votase, porque pensaban que de hacerlo votaria a partidos de derecha al entender que la mujer estaba influenciada por la iglesia, esa era la altura democratica y feminista de la izquierda, su interes era exclusivamente partidista (¿les suena de algo?).

    En la votacion en la que se aprobó el sufragio universal, partidos de izquierda, y gente de renombre, algunos de la talla de Indalecio Prieto, gran figura historica del PSOE, votaron en contra.

    Uno de los principales partidos que voto en contra del derecho de voto de la mujer fue el Partido Republicano Radical Socialista, que en el 34 se refundó como Union Republicana, que en el 58 junto con Izquierda Republicana se fusionó dando lugar a Accion Republicana Democratica Española (ARDE), quienes finalmente en la actualidad se presentan a diferentes elecciones como Alternativa Republicana (ALTER) o directamente integrados en las listas de (oh sorpresa) Unidas Podemos.

    Esos son hechos historicos, lo demas que quieran vender ustedes hoy dia es puro marketing.
    Hay que conocer de donde se viene para saber a donde se va…

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