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Restaurada la capilla de la Piedad e inversión de 500.000€ en el viejo obispado

Desde que en el año 2000 el obispado impuso taquilla para acceder a la Catedral -“una medida no del todo bien comprendida”, reconocía el 18 de junio el vicepresidente del cabildo, Ángel García Revilla– lo cierto es que gradualmente y a golpe de restauración, “la dama de las catedrales castellanas” va ganando atractivo convirtiendo en una ganga los 2,5€ de donativo que cuesta la visita.

Desde el 18 de junio, a la recuperación de las vidrieras, o la capilla de los Cabrera, hay que sumar la capilla de la Piedad, con un espectacular retablo de Juan de Juni, devuelto a la vida por los restauradores Paloma Sánchez y Graziano Panzieri tras cinco meses de concienzuda lucha contra repintados, humedades y mugre. Y es que lo que hace medio año era gris, luce ahora como lo que es: una joya del renacimiento. El conjunto “Llanto sobre el Cristo Muerto”, de mediados del XVI, presenta a las “tres Marias” (Magdalena, Salomé y María de Cleofás), más la Virgen María, Nicomedes y José de Arimatea, tras el descendimiento y preparando para el sepulcro el cuerpo yacente de Cristo. Dos soldados “escoltan” la estampa mientras Dios Padre contempla la escena.

La restauración de la capilla se completa con la limpieza del fresco del testero, una alegoría sobre la Pasión con los ángeles soportando los improperios de la crucifixión, y la devolución del color natural a la piedra de la capilla, repintada en varias ocasiones. Inicialmente, la capilla debía contar con dos bóvedas más ilustradas, pero el proyecto nunca se llevó a cabo. En su lugar, queda la leyenda que rodea el cuadrilátero dando cuenta del que fuera mecenas del conjunto, Juan Rodríguez, fabriquero de la Catedral durante 30 años, y en que en 1551 obtuvo el privilegio de capilla propia encomendando su ejecución a Enrique Egas.

El otro elemento que descolla es la rejería. Estamos ante uno de los vestigios procedentes de la primitiva catedral de Segovia, la ubicada junto al Alcázar y que quedó arruinada tras la guerra de las Comunidades, optándose entonces por construir “la nueva”. La rejería data de 1506 y fue forjada por Francisco de Salamanca.

Una nueva etapa, pues, para la Catedral de Segovia, en la que se han invertido 145.000€. Como recordó García Revilla, en curso siguen las obras de rehabilitación del monumental órgano, así como la preparación del claustro como espacio museístico.

500.000€ para el museo del viejo palacio episcopal

El otro foco de acción preferente del obispado en lo tocante a restauraciones es el antiguo palacio episcopal de Segovia. Tal como informó acueducto2.com los planes aquí pasan por habilitar un museo de orfebrería eclesial y abrir, además, al público instancias palaciegas, en suma, permitir al visitante recrear la atmósfera de una casa (muy) noble del renacimiento (fecha en que Arias Dávila construyó el palacio) al siglo XIX. “Ha habido que intervenir con contundencia, pues el edificio presentaba severas deficiencias”, explica el vicario general de la diócesis, Ángel Galindo. Para poner a punto el nuevo espacio museístico la diócesis ha invertido 500.000€.

La otra novedad es la externalización del proyecto museístico. A diferencia de la Catedral, que a través del cabildo gestiona directamente los “donativos” para las entradas, para el nuevo museo episcopal el obispado ha firmado un contrato de externalización con la empresa especializada Arti Splendore. Esta empresa, que ya gestiona los usos turísticos en una veintena de catedrales e iglesias, será la encargada de la comercialización turística del espacio, que está previsto abra al público el próximo mes de septiembre.

Además del espacio museístico, la actuación se ha centrado también en habilitar dependencias para conferencias así como salas para exposiciones temporales. Por último “esta previsto abrir un restaurante y zona de bar, aunque con menos pretensiones”, en referencia al fallido proyecto de convertir el palacio del obispo que trajo la imprenta en un complejo de restauración para bodas y eventos.

De izquierda a derecha, García Bragado, César Franco y Clara Luqero. Arriba, vista general de la capilla de la Piedad. Detalle de la rejería. Vista del antiguo palacio episcopal.

 

Author: Cultura

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