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Huercasa CF: ¡Me gusta tu sombrero!

¿Funcionaría el Huercasa Contry Festival? Desde luego, la apuesta era arriesgada. Y no porque la idea estuviera mal (¡qué va!), sino porque cualquiera que se haya metido a organizar de refilón y ni que sea la paella popular en las fiestas del pueblo, sabe que montar un pedazo festival partiendo de cero es una verdadera locura.

Para empezar, hay que llevar a 8.000 tíos a un rincón de la sierra. Y luego buscarles actividades, servicios, seguridad, comodidad…

El viernes, los de la organización estaban un tanto fuera de juego. Tras trabajar como negros, habría entre 1.500 a 2.000 tipos, que no está mal pero era menos de lo previsto. Llegó el sábado y los mejores pronósticos se hicieron realidad. Pleno total. El césped del fútbol de Riaza a rebosar y pleno también en las tribunas. Las barbacoas quemando hamburguesas a todo tren. Exitazo sin paliativos.

Huercasa1

En lo musical,  la jornada del viernes estuvo genial. Juercasa. Claro que tenía el triunfo asegurado con Los Corizonas, que sonaron espectaculares. De hecho, para mí, el festival tenía su principal atractivo en este grupo a sabiendas que el Huercasa Country Festival les iba a aportar un sonido de primera, amén de garantizarme comodidad (no está ya uno para encerrarse en garajes sin poder fumar y a mear, al callejón) y  una correctísima hamburguesa con mazorca mojadas con sendas cervezas. Fui, vi y vencí. Disfruté del show como pocos, flipando con el talento teatral de este chamán que es Javier Vielba, y reencontrándome con el no menor savoir faire de un viejo conocido, Fernando Pardo (de hecho estoy ahora mismo escuchando un disco de los Sex Museums de la década anterior, y tela). Como dijo el connaiseur y conductor de la gala, Manolo Fernández, “Corizonas es el primer supergrupo (a lo que añado “con sentido y criterio”) de la escena española”. Había un grupo curtido como pocos a al que faltaba fuerza vocal y escénica –Los Coronas– y otro que pedía poderío salvaje –Arizona Baby. Se juntaron y la liaron… Por cierto, sensacional cuando los Corizonas se ponen en plan psico-surfer con esa trompeta alucinógena a cargo de Riechkalov.

Del resto del reparto yo destacaría el super buen hacer de Susan Santos, que sonaba de vicio, alto y claro, majestuoso. Y la entrega de Widow Makers, que salvo un par de temas más conocidos se toparon con un público (yo incluido) poco ilustrado en su palo.

Y si el viernes fue día de revival hippie en lo sónico, para el sábado quedó el country más fetén, con la Bluegrass West Band, que fiel al nombre, practicaron un bluegrass estricto, seguidos de Wild Horses, muy en su papel de animar el cotarro con los grandes hits del género.

De los Jayhwaks, que atrajeron a cientos de admiradores y que fueron el único grupo que se retrasó, lo cual vino bien para desatascar la hamburguesería (que es lo que tienen estos festivales, que a todos les da por cenar a la misma hora), decir que lo previsto. Tremendas virguerías vocales, solvencia y, para el profano, un sonido en exceso melancólico.

Quizá el protagonismo, el sábado, estuvo más en la gente pululando tanto por Riaza como por festival, que en el escenario. Line Dancers (con mención especial para los locales de Sanchonuño), tipos vestidos de rodeo (por ahí rondaban los Tennessee), gente del mundillo y la certeza que gracias a la Audacia de Huercasa el Nordeste acaba de toparse con un filón en lo que a conciertos festivaleros veraniegos se refiere. Y el tontísimo chistecillo de Audacia de Huercasa tiene su aquel, porque a cualquier otra empresa ajena al sector que no fueran la suma de Huercasa y Audazia Comunicación,  que me dijera que iba a montar un festival country en Riaza para 8.000 fulanos, con seis grupo de renombre, 18 barbacos y animación 48 horas(¡y encima, con la vitola de vida sana y repartiendo lombarda!), le hubiera pasado rápidamente la dirección de una terapeuta y la risa me hubiera durado de Segovia a Palazuelos.

Pero se meten estos y exitazo. Me quito el sombrero y me lo guardo para el año que viene. Creo que modelos como el HCF es la onda. No se trata de que la administración te dé  una pasta y organices algo más o menos bonito a tu bola (y quedarte una comisión pongamos que legítima). Se trata de organizarlo, financiarlo, sacar beneficio y llenar hoteles, fondas, restaurantes…  En suma, se trata de puro y duro retorno de la inversión. O dicho de otra manera, que habría que empezar a poner de moda el concepto poco conocido por aquí de showbusiness frente al egobusiness (sobradamente practicado).

Corizonas SusanSantos BluegrassWestBAnd

De arriba abajo, Vielba de  Los Corizonas, atacando en tromba el Piangi Con Me. Susan Santos, sencillamente impecable. Una banda legendaria, la Bluegrass West Band.

 

Author: Luis Besa

Luis Besa. Periodista,

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3 Comments

  1. Buena crónica, Luis!! Yo también lo pasé en grande. Animo a que tengamos II edición y más…

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  2. Ahí le dao usted señor Besa. Se trata, simple y llanamente, de eso. Arriesgar, dar vida económica e intentar sacar un duro ¡macanudo! Pero no, por aquí y por acullá seguiremos viendo a los limosneros llorones de turno o de jeta dura, poner el cazo subvencionador y ponerse mil medallas por hacernos la vida más guay y además amenazar, todo presuntamente, con que me voy a se os acaba el mundo. Pues nada a seguir con perroflauteces y microeventos.

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  3. De acuerdo en todo y gran crónica. Lo que esperaba que me dieran los Jayhawks me lo dieron los Corizonas y yo mismo acabé los dos días con el sombrero de huercasa. Ojalá se repita más años y si quieren, que traigan a los mismos grupos, todos sorprendentemente buenos, hasta el punto de que los que más me gustaron eran todos de la tierra..

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