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Formación de campaña en el Ayuntamiento de Segovia

La tranquilidad con la que se ha tomado la alcaldesa, Clara Martín, la reorganización de su Gobierno —ha tardado un mes en hacerlo aunque podía haberlo hecho el primer día— dejaba claro que no habrá “revolución” que imprima nuevos aires a la dirección política del Ayuntamiento para el final del mandato. Vamos, que el éxito o fracaso de este periodo (la carta de presentación para las elecciones) se fía entre los socialistas al eventual remate de las decenas de asuntos que permanecen abiertos, especialmente, aunque no sólo, en materia de ejecución de obras, y a la promoción electoral de la propia Martín, que ya ha dicho que “a día de hoy” quiere ser la candidata y cuenta con el beneplácito del partido para ello.

El PSOE proclamó tras la debacle de las elecciones autonómicas que ya está en campaña para las municipales y el equipo del Ayuntamiento de Segovia, que ya estaba en ello, entra oficialmente y sin tapujos en esa carrera tras esta mini remodelación del equipo de Gobierno diseñada para que Clara Martín fije la imagen de alcalde sólido y cercano —ayuda, sin duda, el dinamismo y agilidad que muestra en público y ante los periodistas, a años luz del estilo cansino y cansado de su antecesora— parapetada tras los escuderos, Jesús García y Miguel Merino, y el resto de concejales, con categoría de tropa de infantería.

Merino, en una intervención en un pleno.

En este ámbito, entra en fase definitiva de exposición ante el gran público Miguel Merino, que parece cómodo en el papel de “poli malo” consistente en ejercer de ariete y fajarse directamente con los rivales metiendo en cada comparecencia pública ante los medios o en los plenos, ataques directos al PP —en general, vale la política nacional, regional o provincial— y el desgaste de su líder local, Pablo Perez, otro que, “a fecha de hoy” es el candidato popular y se le presumen opciones de ocupar la Alcaldía. El rival a batir, vamos. Pues ahora, como portavoz, Merino repartirá ración doble. No parece que el papel le incomode.

Martín ha querido dejar claro que la directora de este equipo es ella y dice que seguirá de cerca la evolución de departamentos como Urbanismo —menudo regalo para Jesús García— o Desarrollo Económico y Empleo delegada en favor de “la nueva”, María Antonia Sanz, que seguro que si hubiera podido elegir no lo haría por este departamento que tiene casi como única razón de ser la puesta en marcha del edificio Cide, del Cat. “Es un proyecto de todo el equipo”, dijo Martín sobre el edificio de marras, quizá para tranquilizar al personal por el nombramiento hecho.

Por cierto, la alcaldesa se ha quedado la dirección de Patrimonio Histórico, el asunto que domina mejor por su profesión “civil”. Lo hace asumiendo la carga que supone el incumplimiento de su propio compromiso de poner en marcha la Ordenanza de protección del Acueducto, que afecta, a ojo, a media docena más de reglamentaciones y que, salvo rotunda sorpresa, no estará en este mandato.

Le hablaba de que a Jesús García le ha tocado el premio gordo con Urbanismo. Su comunicación verbal y la de los gestos proclaman desde hace meses que está en retirada y que no tiene intención de estar en las próximas listas pero, como es un hombre de partido, asume el encargo y se apresta a convertirse en el saco receptor de las críticas de un departamento caótico del que se aparta —excepto para Prado del Hoyo— la “candidatable”, Clara Martín, cuya gestión del Área en tres años no se acerca al aprobado.

“Acuérdese, señor votante: el concejal de Urbanismo es Jesús García”, machacarán desde el departamento de comunicación de la Alcaldía de aquí a mayo. Le hago notar en este punto, por si es referencia, que los últimos “superconcejales” socialistas que acumularon Hacienda y Urbanismo entre sus competencias salieron del Ayuntamiento como cesados o como dimisionarios.

Por otra parte, hay un aspecto de la estructura desvelada este jueves que puede sorprender: Andrés Torquemada, el edil más alejado del núcleo duro de Martín, mantiene absolutamente todas las competencias que le delegó en su día Clara Luquero. No son pocas e incluye entre ellas el delicado departamento de Contratación, otro de los embudos más estrechos que hay en el Ayuntamiento en el que permanece atorada la ejecución de decenas de inversiones, incluso para las que hay proyectos y dinero —será por pasta, según fluyen las ayudas europeas de los fondos de recuperación— pero no licitaciones, ni contratos.

La versión oficial de la Alcaldía es que de eso del alejamiento entre Torquemada y sus compañeros no hay nada de nada y que, en realidad, el veterano edil es “una pieza fundamental” en el Gobierno local y la prueba es que será uno de los viceportavoces. Pero como el colmillo se le retuerce a uno con la edad (y la experiencia acumulada), me inclino más a pensar que Martín ha tratado más bien de evitar pisar callos innecesariamente, no sea que puedan producirse espantadas de última hora, con lo mal que queda eso a diez meses de los votos.

Que al resto de los concejales no se les haya tocado una coma de sus atribuciones debería interpretarse como un respaldo al trabajo realizado por esos ediles aunque mire, lo del colmillo, me suena más que alguien en la Alcaldía dijo eso de “mejor no meneallo” y se convino que la reflexión era sensata.

Author: Fernando Sanjosé

Segovia (1967). Periodista.

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4 Comments

  1. Se me parecen a una banda de rumanos, de estos que en la A7, seleccionan tu coche para pararte fingiendo un pinchazo de tu auto y llevarse todo lo que puedan de sus incautas víctimas: el bolso, una maleta, dinero, el móvil, el coche entero al descuido… Cuando viene la policía, huye toda la banda para seguir a lo suyo después. Con nuestros políticos el botín es un sueldazo anual de hasta 62.000 euros por sentarse en una silla y pasar el rato durante años. Dice un estudio de la Universidad de Oxford que los políticos viven hasta 7 años más que el resto de mortales, será que no trabajan mucho. Saben nuestro concejales que gobiernan Segovia, que les queda hasta Mayo del año próximo. Luego van todos a la calle. Y tendrán que trabajar.

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    • Sí, ‘Escopeta’ y vendrán otros a hacer lo mism; como poco más o menos… y me da, que no serán rumanos, majo 😉

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      • Sólo tienes que votar al Psoe “contribuyente”si quieres pasar hambre. Que eso sí te lo garantizan. Seguro

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  2. Qué bien les va la vida.

    No deben saber cómo anda España (para ellos “este país”).

    Risas y risitas y ambiente jocoso.

    Qué panda de desvergonzados.

    Creo que el güisqui en el Falcón sigue sin inflación.

    Vamos, que todos los chupatintas, esos que dicen que vayas en bici, que chupan de tu trabajo sin miramientos, siguen sin pagar un céntimo cuando lo disfrutan bien gratis.

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