Aprovechamos la noticia de la convocatoria del concurso de relatos del Parque Nacional del Guadarrama que publicó este digital hace unos días, para recordar, como lo hace el ente público, el cuadringentésimo aniversario de una obra tan única como universal, “Historia de la vida del Buscón llamado Don Pablos, exemplo de vagabundos, y espejo de tacaños”. Novela ambientada por don Francisco de Quevedo en Segovia, entre otras poblaciones.
Lo haremos con distintas imágenes de la puerta de San Andrés, uno de los monumentos que cuenta con una especial atención dentro de la tarjeta postal ilustrada.
Por estos andurriales del barrio de San Andrés y la judería pasó sus primeras penalidades nuestro protagonista siendo criado de Diego Coronel al que su padre, Alonso Zúñiga, puso en pupilaje del licenciado Cabra… La novela comienza así: “Yo, señor, soy de Segovia…”, hay que leer la historia.
Como recuerdo, bajo el arco de la puerta de San Andrés (conocida también como arco del Socorro), encontramos una lápida que dice: “En esta ciudad, creados por el / ingenio del más alto humorista. / Don Francisco de Quevedo / nació el Buscón Don Pablos. / Espejo de Pícaros y gran tacaño / y tuvo su escuela de ayunos / el Domine Cabra”.
La puerta fue declarada Monumento Histórico Artístico 1931, antes que la muralla segoviana que lo sería una década posterior.
Pedro Hernández Useros, apuntes para una guía de Segovia y su provincia 1889 señala: “…la monumental puerta de San Andrés, colocada entre una torre cuadrada y otra poligonal, en el día ruinosa, con saeteras en cruz, cornisa de bolas y almenas piramidales, corriendo entre ambas un pasadizo con ventanas irregulares sostenido por arco peraltado. Sobre la puerta que mira al arrabal existe un escudo, y sobre la otra fachada, dando frente a la Judería Nueva, se venera la Imagen de Nuestra Señora del Socorro…”.
Curiosamente, como veremos, en todas las postales que componen la entrada, desde principios del siglo XX y hasta la década de los sesenta, el cubo poligonal, está derruido en parte.
No fue hasta 1973 cuando se reconstruye bajo la dirección del arquitecto segoviano Alberto García Gil, siguiendo en parte, suponemos, una albúmina del fotógrafo Laurent, ca.1870, en la que se aprecia la grieta que provocó la caída. Todas las cartulinas localizadas entre los años indicados, excepto dos, están realizadas desde fuera del recinto amurallado.
Las cartulinas se presentan por orden de edición. Algunas imágenes pueden ser anteriores a la década señalada, caso de las de Hauser y Menet.
1910-1930
Entre las postales impresas antes de 1905, cuyo dorso aparecía sin dividir sólo para la dirección del destinatario. La casa Hauser y Menet nos ofrece en su colección General de España dos imágenes de la puerta, una de ellas es reproducida también por la librería religiosa La Concepción.
Posteriormente, ya con dorso dividido para texto y dirección, la fototipia Hauser incluye dos cartulinas más de la puerta, esta vez el exterior y la vista desde la plaza del Socorro con el camerín de la imagen de la Virgen del Socorro. La denominada serie “Francesa”, editada en dicho país, con títulos en francés, postales del arco para propaganda de productos y casas comerciales.
La editora EJG, París-Irún, conocida por el gallo de su anagrama; la barcelonesa casa Thomas, de Josep Tjomas i Bigas; la serie del fotógrafo francés Lucien Roisin Bernard o la empresa Heliotipia Artística Española, fundada por José Caballero Pérez, en Madrid, presentan en sus colecciones dedicadas a Segovia la puerta que nos ocupa.
Por otro lado, la imprenta Grafos, pone en circulación la “Serie azul”, por el color de las cartulinas, para el estanco de la plaza Mayor regentado por Dolores Lázaro. Igualmente como Ediciones Nuño se imprimen para la librería religiosa La Fuencisla.
Mención aparte merecen, Laborde y Labayen, imprenta radicada en Tolosa. Edita una carpetilla con 10 postales ilustradas por el pintor tolosano Carlos Landi Sorondo. Una de las acuarelas representa la puerta de San Andrés. La Perfumería Velasco que estuvo sitiada en la calle Isabel la Católica, editó en los años treinta, una curiosa colección de seis postales conocidas para propaganda del establecimiento. Fotos realizadas por Tomás Velasco que fue propietario de la perfumería. Las postales segovianas de la colección Loty (acrónimo de los editores Concepción López y Charles Alberty) con más de cien imágenes del fotógrafo portugués Antònio Passaporte. Y, cómo no, la colección Rincones Segovianos del pictorialista Jesús Unturbe. Por último, la serie Blanca (por tener el crédito en blanco dentro del espacio retratado). Imágenes que más tarde son reproducidas por la editorial Arribas.
1950-1960
En el segundo tercio del siglo XX encontramos las tarjetas denominadas “de brillo”. Cartulinas fotografías en blanco y negro y también series coloreadas. Posteriormente, en la década de los 60, se impone la ilustración en color. Los principales editores de estos años, en los que encontramos la representación de la puerta de San Andrés son: “García Garrabella”, “Arribas”, “Dominguez – Escudo de Oro”, “HAE”, “Darvi”, “Alarde” y “Manipel”.
















Últimos comentarios