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Bulas de Cruzada: el “premio” por colaborar en la toma de Granada

Una bula de Cruzada incunable del siglo XV es la pieza del mes de marzo del Museo de Segovia. La escasez  de este tipo de documentos convierte en excepcional esta obra impresa en 1484 por Juan Vázquez. y recuperada en el Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Castilla y León tras hallarse, junto con otras 66 piezas de semejante naturaleza, en uno de los sepulcros de la iglesia de San Esteban de Cuéllar durante las obras de restauración en el año 2009, en el sudario del cuerpo momificado de Isabel de Zuazo, mujer del regidor Martín López de Córdoba Hinestrosa.

Las bulas eran documentos del Papa concediendo algún tipo de perdón -indulgencia- para la vida o la muerte a cambio de una contribución habitualmente dinetaria.  Las bulas de Cruzada, en concreto, se remontan a la Edad Media con el objetivo de recaudar fondos para luchar contra el imperio otomano. La predicación sistemática en España se produjo a raíz de la petición de los Reyes Católicos para vincular la Cruzada a la reconquista de Granada, que obtuvieron de Sixto IV el 8 de marzo de 1483.  Entre las indulgencias de esta bula estaba la elección de confesor así como absolver de sentencias de excomunión; de haber herido o muerto, o despojado de sus bienes a cualquier persona que acudiera a la corte romana; o haber violado la libertad eclesiástica; todo ello cometido hasta el 8 de marzo de 1483. En el documento se exceptúan “la conspiración contra el pontífice, poner mano a obispo, matar clérigo, apartarse de la obediencia del papa, impedir la publicación y ejecución de la indulgencia o la prosecución de la guerra”. La bula se otorgó a Isabel de Zuazo por seis reales un primero de un mes de la primera mitad de año, y como era habitual en estos documentos tras la muerte del pontífice en agosto se suspendían sus efectos salvo “renovación de la concesión”, que no fue el caso. Existe alguna edición anterior entre las que hay ligeras variantes, aunque este ejemplar es de las primeras ediciones.

Fermín de los Reyes Gómez, profesor de la Universidad Complutense de Madrid especializado en imprenta, asegura que la ‘pieza del mes’ es una de las primeras de la Cruzada española. Asimismo, es el único ejemplar conocido de esta edición. Está impresa en Toledo  en pergamino, siendo una de las mejores conservadas del conjunto de Isabel de Zuazo. Vázquez es el primer impresor documentado en aquella ciudad, estampó bulas de cruzada entre 1483 y 1487, además de libros entre 1486 y 1491.


Author: Cultura

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