web analytics

Vox y el tonto útil

Y dale la burra al trigo!. “Fascistas“, increpaban un par de asistentes al pleno de El Espinar a los ediles de Vox por proponer una moción contraria a la actual ley de violencia de género. En acueducto2, Natalia del Barrio iba más lejos para pintar a la ultraderecha, ya no de fascistas sino directamente “nazis” cuyo “discurso del odio” no tiene cabida en la libertad de expresión.

Eso me irrita en la izquierda. Al abandonar todo atisbo de cambio real en las estructuras económicas han volcado el grueso de su ideología en “batallas culturales”, tal que el feminismo o el racismo. El que sostiene un discurso alternativo al suyo en esos campos -y es obvio que ese es el caso de la ultraderecha- pasa a ser fascista, o sea herejes, y como herejes recalcitrantes  lo mejor y único que se merecen en un buen tostadero en el que purgar sus ideas disolventes. Crecido por los resultados electorales, Nazario Merino publicaba un artículo en El Adelantado poniendo a escurrir a Podemos con la habitual cháchara que si “indeseables”, “parasitos sociales” y las habituales lindezas. Se rasgaban las vestiduras muchos de Podemos, los mismos que cuando es al revés aplauden con las orejas.

Ya lo he hecho en otros artículos pero creo que hay que insistir. El peligro del fascismo, su verdadero ser, es su esencia totalitaria. El fascista considera la democracia una lacra. Todo el poder para el Estado (y en eso se parece al comunismo, por cierto). No es, ni de largo, el caso que nos ocupa. Más bien al revés, el verdadero leit motiv de la extrema derecha europea, y de ahí su extremo peligro, es quitarle el poder al Estado. Y van ganando parcelas de poder plantando cara en las batallas culturales que propone la izquierda. Que si machismo, que si xenofobia, que si nacionalismo a ultranza…

La deliberada confusión entre extrema derecha y fascismo me importaría bien poco -como me importan bien poco las estériles batallas culturales- si no sirviera para enmascarar el carácter nacional populista que rezuma la gente de Vox. La disyuntiva hoy no es entre totalitarismos de izquierdas y de derechas, la pelea hoy es entre nacionalismo o internacionalismo. Sociedades cerradas contra sociedades abiertas, o los que es igual, sociedades más justas, transparentes y con el Estado al servicio del ciudadano, y no al servicio de oscuros holdings económicos.

Pero claro, es mejor hablar de “fascistas”, porque a poco que miras, Vox, UKIP, AD, Junqueras y Bildu son de un modo u otro nacional populismo.  “Tontos útiles” de intereses muy poderosos que persiguen la desintegración de la UE y el euro. ¿Cómo? Por un lado el nacionalismo, la apelación a recuperar una soberanía hoy detentada por los “burócratas de Bruselas”. De ahí que no puede haber mejor aliado para Bildu y ERC que Vox. Todo Milósevic pide su Trudjman, el nacionalismo se realimenta entre extremos y así hasta laminar el proyecto internacionalista que supone la Unión Europea, que es a donde debería converger nuestra soberanía.

Por el otro lado, el populismo, es decir, el empleo de técnicas de marketing emocional de masas para desplazar el debate sobre el interés general hacia cuestiones emocionales completamente accesorias (no digo que irrelevantes, digo que accesorias). La seguridad ciudadana amenazada por los Mena, la familia por la igualdad de géneros, las ventajas de la cadena perpetua para evitar que nuestras hijas sean violadas… Evidentemente, pueden cambiar los términos de la ecuación: es la igualdad de géneros la que está en peligro por “el fascismo”, nuestros paisajes y campos por la caza y los toros, el supuesto y esotérico “derecho a decidir”  por los tribunales…

¿Con qué fin actúa el nacional populismo? Claramente, en Europa en aras de minimizar la Unión Europea como herramienta administrativa de gestión de un mercado de 512 millones de ciudadanos incrustados en la élite económica del mundo (de momento). Yo solo conozco tres mercados que puedan rivalizar con la UE: Estados Unidos, Rusia y China. Destruimos el euro y la UE y destruimos esta capacidad de gestión coordinada. España, Bélgica, Italia, actuarían entonces como mercados aislados. O lo que es igual en un mundo globalizado, serían colonias.

Y si solo fuera perder competitividad empresarial tira que te va. Vengo sosteniendo desde hace un tiempo que el único atisbo de preservación del Estado del Bienestar (pensiones, sanidad y educación pública) y del impuesto como factor de redistribución es una política fiscal que plante cara al capital transnacional, o sea una política fiscal internacionalista superadora del marco local. Pero claro, a chinos, rusos y americanos les da igual nuestro Estado del Bienestar. Para sus grandes corporaciones médicas, gestoras de planes de pensiones y multinacionales de la formación, no deja de ser un suculento botín.

Así que señores de Podemos y de izquierdas en general, cuando menos hagan el favor de identificar bien al enemigo. No es el obsoleto fascismo, que al igual que el comunismo totalitario solo vive ya en los libros de historia, son las políticas nacionalistas, y también, y tomen nota por la cuenta que les trae, las estrategias populistas de alienación de la masa. Vox señala la luna y ustedes se quedan mirando al dedo. Y al revés:  los extremos se tocan.

 

Author: Luis Besa

Luis Besa. Periodista,

Share This Post On

13 Comments

  1. Buen artículo don Luis.

    Me hubiera gustado que mencionara a Antonio Gramszcy, la Escuela de Frankfurt y el Marxismo Cultural.

    Creo que podría ayudar a entender mejor muchos de los fenómenos sociales que vivimos (y padecemos) en la sociedad actual.

    Se agradecería leer un artículo suyo relacionado con estas cuestiones mencionadas.

    Un saludo.

    Post a Reply
  2. Más Europa y menos ‘nazionalismos’ (los son, xenófobos, interesados en ellos mismos, doctrinadores del yo…) a un lado y otro, señor Besa, no se olvide y no cargue tanto a su diestra 😉

    Post a Reply
  3. Excelente artículo. Mucha tela para “lo que se lleva”. El pensamiento político no es el fuerte de los actuales políticos, y aún menos de los políticos segovianos cuya consistencia se encuentra en momentos de mínimos históricos. Ellos va a lo suyo, a hacer caja y tener notoriedad personal. Qué lejos están aquéllos tiempos en los que para lanzarse al ruedo político a uno se le exigía “pensamiento, formación, ideas y valores”. El debate de totalitarismos, fascismos, nacionalismos, internacionalismo, populismo y garantía del Estado del Bienestar les cae muy lejos. Es más creo que les molesta, porque les pone contra su propio espejo. Y, si no, experiméntelo. Enhorabuena por el artículo.

    Post a Reply
  4. La extensión de los derechos sociales y la lucha contra el cambio climático o se internacionaliza o no podrá producirse. Resulta irracional plantear problemas de fronteras o de territorios cuando los daños medioambientales y la falta de derechos sociales nos afectan a todos.

    Post a Reply
  5. Mire a ver que culpa tiene la extrema izquierda de que aumente la extrema derecha. Y mire a ver si hay alguna diferencia entre ellos. Que son nocivos e integrados por lo peor de la Sociedad.

    Post a Reply
    • Y qué razón, ni contigo ni sin tí, dame un asiento y donde dije digo, digo Diego…

      Esto empieza a hartar,pero todo esto empezó desde que podemos salió como partido político, ellos han sido los que abrieron la caja de Pandora…

      Post a Reply
  6. Yo añadiría ocho millones de tontos útiles más, Sr. Besa.

    Post a Reply
  7. El Acorazado Potemkin, le gustan las pocas películas que se hicieron del Este y no del Oeste de iniciativa privada.
    Éstas me gustan a mí hablan de la vida, de la familia, el trabajo, la defensa propia, la solidaridad, la defensa del débil, el esfuerzo, la propiedad privada, el chócala y el recelo al forastero, si no se amoldaba. Bueno la cultura occidental de mi escuela de España no de las salchichas de Frankfurt y el cuplé social.
    El Chao chao solemne de los que me preceden y le aplauden es ridículo.
    Comparar a VOX con etarras, traidores a España, o socialistas comunistas es una bajeza de presuntuoso.
    Lo de ultraderecha se entiende si el centro, para V. es el socialismo comunista.
    Nadie ignora que fascismo es imponer ideas por la fuerza, lo inventó Mussolini un socialista y Hitler también socialista inventó el nacional socialismo, por eso se llevaba también con Stalin al principio. Lo unos la raza y los otros el proletariado con la ruina económica dirigida, por el Estado y no el mercado.
    Que en lo económico la izquierda es una ruina ya lo dice V., el Ayuntamiento, Andalucía Extremadura, España y el mundo
    Ahora como prioridad la desigualdad en la LVG, “el clima climático” y el multiculturalismo son sus banderas de división.
    Hay un bar terapéutico en Segovia vaya allí, le gustarán hasta los toros. Menudos resultados.
    Y Nathalí o Natalia en la distancia.

    Post a Reply
  8. QUE Verdades ,enhorabuena por el articulo.

    Post a Reply
  9. Son igual de asesinos los de Extrema derecha e izquierda. Sin diferencia.

    Post a Reply
  10. Yo propongo un sencillo experimento sociológico, la sencilla eliminación de TODAS las subvenciones. Que cada ciudadano recurra a su trabajo para generar su riqueza, Haber cuantos ciudadanos del multiculturalismo hay en el país al cabo de un año.

    Post a Reply
  11. Tienes aquí montado un buen sarao, Luisito; me ha gustado tu desparrame. Vuelas alto a pesar del frío. Bueno majo. Me voy a apunar a leerte más; o sea, todo.

    Post a Reply

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *