Los hechos, según consta en la denuncia de Pacma, ocurrieron el pasado 6 de agosto, cuando Fausto Gordo —ex alcalde de la localidad por el Partido Popular entre 2007 y 2011— se habría apostado en la ventana de su domicilio para disparar con su escopeta de caza, para la que tiene licencia, contra “Barrio”, un perro mestizo de 12 años, que en ese momento paseaba junto a su dueña por la calle.
El presunto autor habría reconocido los hechos, para los que argumentó que a su esposa le molestaba limpiar los excrementos de los perros del pueblo y también sus ladridos, por lo que optó por abrir fuego contra el animal, sin tener aparentemente en cuenta la cercanía de la niña y otros menores que jugaban en la zona.
Como consecuencia de los disparos, Barrio ha quedado paralítico “y nunca más volverá a andar”, de acuerdo con las valoraciones de la coordinadora de Pacma en Segovia, Beatriz Touran, que también explicó que Gordo habría tratado de eludir la denuncia ofreciendo a la niña comprarle otro animal.
Pese a los intentos de acueducto2.com, no se ha podido confirmar que los propietarios del animal hayan presentado denuncia por estos hechos.
La máxima pena.
Pacma ha interpuesto ante un juzgado de Madrid una denuncia por un presunto delito de maltrato animal para el que el Código Penal contempla penas entre tres meses y un año de prisión e inhabilitación especial para ejercer profesiones u oficios, así como el comercio o la tenencia de animales durante un periodo entre uno y tres años.
El partido exigirá además que se apliquen las máximas penas previstas por la Ley, en la que se lee esa posibilidad para los casos en los que se hubieran utilizado “armas, instrumentos, objetos, medios, métodos o formas concretas peligrosas para la vida animal, hubiera mediado ensañamiento, se hubiera causado al animal la pérdida o inutilidad de un sentido, órgano o miembro principal, o los hechos se hubieran ejecutado en presencia de un menor de edad”, circunstancias que, de acuerdo con los primeros indicios, concurren en su totalidad en este caso.
Pero Pacma va aún más allá y tras recordar que en España no existe una sola condena de prisión por maltrato animal —“se suelen solventar las denuncias con multas económicas”, lamenta Touran— ha reclamado el endurecimiento por este tipo de actos delictivos.
En 2013 se iniciaron 515 procedimientos judiciales por delitos de malos tratos a animales, con 60 sentencias condenatorias, ninguna de prisión.














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