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Un segoviano documentalista recupera las fotos de la Guerra Civil de Walter Reuter

Para el profano, el nombre de Walter Reuter dice poco. Para los fotógrafos, es uno de los grandes del siglo XX, a la altura de Robert Cappa, Man Ray o Cartier Bresson. Se le considera uno de los padres del foto-reportaje periodístico. En México, país que le acogió en pleno marasmo de la II Guerra Mundial, los premios nacionales de periodismo llevan su nombre.

Ahora, un investigador segoviano, el documentalista Aku Estebaranz, acaba de recuperar todo un tesoro, buena parte del archivo fotográfico que Reuter acumuló en la Guerra Civil y que se consideraba perdido. El ministerio de Cultura ha anunciado una subvención para que Estebaranz, junto con el también segoviano Alfredo Moreno, y Rogelio Sánchez, madrileño pero muy vinculado a Segovia, aborden el catálogo del hallazgo.

Según explica Estebaranz entre el material destacan reportajes sobre campos de prisioneros italianos, el congreso de escritores a favor de la República, evacuaciones de colonias escolares, así como imágenes de la defensa de Madrid, las batallas del Jarama, Brunete, Guadalajara, Ebro… todo lo cual, prácticamente inédito.

De Málaga al Sáhara

En 1933 y huyendo de los nazis tras publicar unas históricas fotografias sobre la violencia nacional-socialista, el berlinés Walter Reuter recala en Málaga, donde se establece de fotógrafo. Allí entra en contacto con otros exiliados alemanes que le encauzan al periodismo. El golpe de estado del 18 de julio le pilla en Málaga. Reuter, militante de las Juventudes Socialistas Unificadas (formación que dará paso al PCE), se presenta como voluntario en las milicias y como tal es un soldado más pero con cámara. Durante esta fase de la contienda Reuter se aplica a la fotografía bélica de primera línea. En 1937 el diseñador Mauricio Amster le ficha para sus trabajos de propaganda pro-republicana, Reuter deja la primera línea y se convierte en fotógrafo de Ahora. Desde el rotativo firma portadas e ilustra las noticias más importantes de la guerra, pero en 1937 el diario es incautado y Reuter pasa al servicio del Comisariado de Propaganda. Será desde esta atalaya que Reuter cubra el resto de la guerra. “Son fotos de la retaguardia, de actos políticos, la despedida de las Brigadas Internacionales, el congreso de escritores con las visitas al frente de Miguel Hernández, Malraux, Alberti… Es un gran retratista, especialmente de niños, en muchos negativos ves que empiezan serios y taciturnos y acaban riendo en medio del desastre. Debía ser un hombre con mucha humanidad” explica Estebaranz.

Los miles de negativos de todo este periodo de Reuter, y que abarcan hasta 1939, se perdieron, y de ahí la importancia del hallazgo. Solo quedaban copias de las publicaciones editadas y poco más. Miles de fotos desde la primera línea de los acontecimientos de la República desaparecidas.

Un trabajo detectivesco: el legado de Zúñiga

La historia de la pérdida y de su feliz recuperación es toda una novela. Al caer la República, y como tantos refugiados, Reuter es confinado en un campo de concentración francés. De ahí huye para, ya iniciada la II Guerra Mundial, presentarse como voluntario en el ejército francés. Los militares galos desconfían de los alemanes; Reuter es enviado a otro campo de trabajo en el Sáhara. De allí huye para en 1942 embarcar desde Marruecos a México. En Figueres, en una maleta, está todo el archivo del alemán. La idea era mandarlo a París pero nunca llegó. Reuter, que en México desarrolló una fructífera carrera, murió en 2004 considerando perdido su trabajo durante su etapa española.

Pero no. Debemos hablar ahora de Guillermo Fernández Zúñiga. Es el padre del documental científico español y como Reuter, fotógrafo de la República durante la guerra. Falleció en 2005 pero su legado no empezó a aflorar hasta 2010, cuando muere su viuda y los herederos legan el archivo del cineasta a la Asociación Española de Cine Científico.  Durante este tiempo, la recuperada obra de Zúñiga ha sido como el Atapuerca de la fotografía del siglo XX. “Había una lata de zinc con tres mil negativos. Pensábamos que era de Zúñiga. El secretario de la asociación, Rogelio Sánchez, me encargó revisarla”, relata Estebaranz. Y sí, muchos negativos eran de Zúñiga, y algunos verdaderamente importantes, como las fotos de los campos de concentración franceses donde recalaron los exiliados españoles. En gran medida, material inédito de gran importancia histórica. Pero entre tanta foto a Estebaranz le llamó la atención de un retrato, era una especie de militar con una cámara de fotos, el típico corresponsal de guerra. ¿Era el propio Zúñiga? No. Una búsqueda posterior permitió identificar al fotógrafo, era Walter Reuter. En un archivo apareció la copia de la imagen titulada como autoretrato.

Pacientemente, Estebaranz cotejó entonces las fotos disponibles de Reuter de ese periodo, las publicadas en Ahora así como las utilizadas por Mauricio Amster para la publicidad republicana.  y encontró que los negativos de esas fotos estaban en la caja. Cualquiera que haya trabajado en la profesión sabe que un fotógrafo tira cientos de fotos (antaño unas pocas) de las que publica una o dos. Siguiendo esa pista, Estebaranz logró atribuir a Reuter entre el 70 y el 80% de los negativos de la caja de Zúñiga. Reportajes enteros inéditos captados desde su privilegiada atalaya de fotógrafo oficial del Comisariado de Propaganda, con libre acceso a las cocinas del poder y a los escenarios más vitales de la contienda. De repente, la información gráfica de algunos hitos de la guerra se acababa de multiplicar por bastante.

“Lo que vamos a hacer ahora es catalogar todo esto y ponerlo a disposición de todo el mundo en internet. Más adelante tenemos la idea de preparar alguna exposición y algún libro basado en la misma”, explica el documentalista granjeño. A otro nivel, no es la primera vez para Estebaranz.  En 2015 ya recuperó del olvido la obra del pedagogo segoviano Pablo de Andrés Cobos, desde su blog Arqueología en Imágenes y periódicamente difunde hallazgos encontrados en los diferentes archivos disponibles.

Fotos. Arriba, Walter Reuter. Debajo, fotos de Reuter descubiertas por Estebaranz y difundidas en Arqueología en imágenes.

 


Author: Cultura

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1 Comment

  1. ¡Qué maravilla!ojalá pronto pueda ser todo editado y puesto al servicio público.Ánimo Amigo Aku.

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