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Un asunto que exige claridad

En Segovia, la gestión pública suele sostenerse en la confianza que los vecinos depositan en quienes los representan. Por eso, cuando surgen dudas, el mejor remedio siempre es la claridad.

El caso de Rosalía Serrano ha ido ganando espacio en la agenda local por su declaración de bienes y la participación en sociedades que no figuraron desde el inicio en los registros del Ayuntamiento. A ello se suma su decisión de ‘dejar’ la portavocía del Grupo Popular, explicada por motivos de carga de trabajo y salud, según el alcalde José Mazarías.

La oposición, principalmente los socialistas, interpretan esa salida como consecuencia directa de las peticiones de explicaciones que vienen formulando desde hace meses. Serrano, por su parte, ha regularizado en el descuento la información pendiente y ha dejado de administrar una de las sociedades implicadas, según consta ya en la web municipal.

Más allá de la discusión política, este asunto recuerda que la transparencia no es una opción para quienes ocupan un cargo público. Es una obligación legal y, sobre todo, una garantía para la confianza de los ciudadanos. Los procedimientos internos, los informes y las actualizaciones llegan a veces tarde, pero conviene que lo hagan del todo y sin dobleces.

El paso que ha dado la concejala para corregir su declaración debería ir acompañado de toda la información que despeje dudas sobre compatibilidades y actividades. Y el Ayuntamiento, por extensión, tiene la responsabilidad de poner a disposición de quien lo pida los detalles que aseguren que no hay nada que ocultar. No se trata de abrir polémicas interminables, ni de alentar acusaciones. Se trata, simplemente, de garantizar que todo cargo electo cumple con la ley y con el compromiso de rendir cuentas, sin excepciones. La política municipal no puede distraerse en disputas sobre lo que debería estar claro desde el primer día: quién es responsable de qué y bajo qué condiciones.

Segovia tiene derecho a saberlo. Y Rosalía Serrano tiene, también, la oportunidad de despejar toda sombra. Con documentos, con datos y, si hace falta, con explicaciones detalladas en sede pública. Porque la confianza, como la transparencia, no se improvisa.


Author: Marcos Méndez

Redactor

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