Cuarto pleno de la nueva Diputación y está claro que en el reparto de papeles, el de enfant terrible de la corporación ha recaído en el concejal de UPyD de San Cristóbal de Segovia, Juan Ángel Ruiz (en la imagen). Él fue el revulsivo de la sesión al reventar la “pax vazqueciana” con dos mociones mediáticas. Una referente a la personación de la Diputación en las causas que se siguen por el fin de Caja Segovia (moción rechazada por los votos conjuntos de PP y PSOE, frente a los dos de UPyD y Ciudadanos), la otra relativa a sacar a concurso público los puestos de libre designación (también derrotada por la misma correlación de fuerzas).
La moción de la Caja es una extensión de la presentada en el Ayuntamiento de Segovia el pasado mes de agosto. Se pretende seguir sacando los colores a PP y PSOE por su gestión en la liquidación de las cajas, recordando cómo el consejo de administración, con presencia de los hoy vicepresidentes de la Diputación, Miguel Ángel de Vicente y José Luis Sanz Merino, así como de pesos pesados del PSOE, aprobaron tanto el caso de las prejubilaciones como el de la hipoteca del Torreón.

El primer movimiento fue solicitar que se abstuvieran por implicados en la causa los dos vicepresidentes. Eso hubiera dejado en minoría al PP y, socialistas mediante, posibilitado la primera derrota de los populares en la Diputación desde los años 80 del siglo pasado. Algo histórico. No hubo tal. Los dos aludidos se negaron por considerar que su presencia en el consejo no era título personal, sino derivación de sus responsabilidades políticas. El contrataque de la Diputación fue solicitar un informe a la Secretaria General, Lourdes Merino, quien despachó el asunto explicando que “la Diputación no es directamente perjudicada por los hechos que se juzgan y la personación por acusación particular solo pueden llevarla los particulares, y en lo tocante a las administraciones, el fiscal” (posteriormente el PP difundió el documento, que linkamos). Si la segunda parte del silogismo es impecable, la premisa de que la Diputación no ha sido perjudicada, se antoja discutible.
El informe no disuadió a Ruiz, quién leyó su moción, conforme a la cual y entre otras cosas 17 millones de los en su día reservados para los planes de pensión del núcleo de dirección -“los ocho magníficos”- aún podrían recuperarse. Le dio la réplica uno de los afectados, el portavoz del PP, Sanz Merino. Acusó a los magenta de buscar “rentabilidad mediática” y recordó que la causa de las prejubilaciones la abrió no UPyD sino el fiscal (tirando de hemeroteca y recordando que el fiscal de Segovia amenazó con querellarse si UPyD insistía en protagonizar la causa). En tanto la del Torreón emana de las denuncias interpuestas en su día por el propio Sanz Merino y de Vicente, así como otros 9 consejeros. “Ustedes nos culpan del final de la Caja, se han quedado en la foto del final, por lo mismo, podrían darnos el mismo mérito cuando la Caja era un modelo de éxito”, dijo el portavoz.
No le falta razón a Sanz Merino. El caso del Torreón se abrió a resultas de su denuncia, si bien no menos cierto es que lo primero que hizo el instructor fue imputarles a continuación por si hubiera lugar a responsabilidades. Con todo, y por más que diga el fiscal, no es tan sencillo restar protagonismo a UPyD en la causa de las prejubilaciones, y en general, en el asunto de Caja Segovia-Bankia. De no ser por sus gestiones primero en Bankia y luego en Caja Segovia probablemente ahora no sabríamos nada de nada. Quizá lo que toca ahora, con el asunto al menos del Torreón judicialmente encaminado es esperar que el juez haga su trabajo. Posición a la que se ciñó el PSOE para votar en contra.
Menos juego dio la moción sobre supuestas irregularidades en la asignación de cargos de libre designación. Son 23 puestos de especial responsabilidad que se cubren habitualmente entre funcionarios de la casa. UPyD dice que sin concurso de méritos. Miguel Ángel de Vicente, en cambio, dijo que “claro que se hacen por concurso de mérito” y desafió a Ruiz a concretar algún caso en que esto no fuera así. Victoria clara por KO del PP. De todas maneras, la cosa seguirá coleando; un funcionario mantiene un recurso contencioso contra la Diputación por cuestión parecida. Habrá que ver.
La doble españolidad de la Diputación de Segovia
Que pena que el pleno de la Diputación de Segovia no sea el Parlament de Catalunya. La moción del PP exaltando la unidad constitucional de España y la soberanía compartida de todos los ciudadanos recibió la unanimidad general, como no podía ser de otra manera. La moción era una respuesta a la moción del PSOE que venía despues, que aparte de reivindicar la unidad de la nación reclamaba avanzar en el federalismo, diálogo y reforma de la Constitución. Moción que fue derrotada con los votos de Ciudadanos y PP (UPyD, abstención). Sanz Merino propuso a los del PSOE eliminar tres de los seis puntos de la moción (que en la práctica hubiera dejado la moción dos exactamente igual que la moción uno). Le dijeron que no, claro.
Ya algo cansado, el pleno atacó una última moción, esta relativa a que Diputaciones y municipios de menos de 20.000 habitantes puedan volver a acogerse a los fondos europeos. La moción derivó en un debate sobre el papel de la propia Diputación, que el alcalde del Real Sitio, José Luis Vázquez, defendió, así como el PP. Para María del Socorro Cuesta, de Ciudadanos y que votó en contra, las Diputaciones deben extinguirse ya. Para UPyD, deben extinguirse, pero entre tanto, seguir con su papel.















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