La ausencia de un concejal del Grupo Municipal Popular, José Antonio Garvía, en viaje de trabajo hasta el domingo, permitió a Clara Luquero imponer su voto de calidad como alcaldesa y sacar adelante en el pleno del Ayuntamiento de Segovia el controvertido proyecto de redenominación de calles que homenajean a personalidades del franquismo, entre otras la emblemática Fernández Ladreda, la principal arteria de la ciudad, en memoria del que fuera ministro de Obras Públicas en los años 50 e impulsor de la renovación urbana de la ciudad.
Muy emocionada, la alcaldesa de Segovia se refirió a la necesidad de “hacer justicia” para con los represaliados por el franquismo y exaltó la conveniencia de la aplicación de las normativas de memoría histórica.
Fue un pleno extraño, por cuanto la iniciativa, a propuesta de IU, contaba en principio con los votos en contra del PP y del concejal transfuga Javier Arranz, lo que dejaba a socialistas e IU en una minoría de 12 frente a 13. Era la primera vez, desde que Arranz abandonara el grupo socialista y anunciara su paso a Podemos, que una iniciativa de la coalición en el gobierno municipal corría el riesgo de no prosperar por el voto conjunto del PP y el concejal transfuga. Sin embargo, la ausencia de Garvía destrozó todos los cálculos. Tras una primera votación que terminó en empate se procedió a la segunda, donde de persistir el empate manda el voto de calidad del alcalde. Así sucedió y la placa de Fernández Ladreda, y de otras 7 calles de claras reminiscencias franquistas, tiene ya sus días contados.
Sin embargo, las placas de las calles no siempre generan discrepancias y con mucho más consenso se aprobó poner el nombre de Luis Erik Clavería en laq ue hasta ahora era la calle Doctor Servet y que sirve de acceso al Hospital General.
“Yo votaré a favor de mi moción”.
Una parte importante de la sesión plenaria se destinó al debate de ocho mociones. El concejal no adscrito sometió a debate asuntos tan dispares como el de pedir que la alcaldesa someta a consulta popular su puesto; la extraña propuesta de que el Ayuntamiento “de instrucciones oportunas a la Junta” para que acabe el pabellón de El Peñascal en dos meses o la puesta en marcha de ARI para dos barrios de la ciudad.
Aunque Arranz anunció durante uno de los debates que “yo votaré a favor de mi moción”, no encontró un solo apoyo de los grupos que rechazaron con contundencia las propuestas: 23 votos contra uno en todos los casos.
Más éxito tuvo Luis Peñalosa con su demanda solidaria con los enfermos de hepatitis C que reclaman medicación adecuada y gratuita, mientras que el PP sí logró apoyos suficiente en su propuesta de que el Ayuntamiento actualice el inventario de pasos de peatones y la realización de un estudio sobre los bolados distribuidos por la ciudad. La tercera propuesta, proponer un concurso para que un pintor elaborase un retrato del Rey para el salón del plenos no logró apoyos fuera del grupo popular.















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