La Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Segovia ha aprobado una nueva partida —se espera que sea la última— de 4.505.297,73 euros (todo incluido) para el proyecto de ejecución de obras del edificio del Cide, primer y hasta ahora único inmueble del proyecto del Círculo de las Artes y la Tecnología (Cat), con la que deberá acabarse definitivamente el inmueble y dejarlo listo para su uso, mayoritariamente por la Universidad Rey Juan Carlos, que ha mostrado su intención de instalar allí parte de su actividad docente, especialmente la relacionada con el Instituto de danza Alicia Alonso.
Pese a la cifra presupuestada, el Ayuntamiento confía en que la factura final de los últimos retoques al edificio —servicios, calefacción, electricidad, tabaquería interior, pintura y acabados— descienda sensiblemente una vez que se establezcan con claridad los usos y superficies destinados a las distintas actividades que se pretenden realizar allí y, sobre todo, en base a las previsibles bajas en las contrataciones de las obras respecto a precios de licitación que han quedado anticuados. En definitiva, el concejal, José Bayón estima un coste final de 3,3 millones, eso sí, sin IVA “porque no se puede calcular aún”, dice.
Con ese incierto presupuesto, las nuevas obras “con toda seguridad estarán en marcha el año que viene y terminadas durante el curso 2017-2018”, siempre según Bayón, incapaz de predecir si la fecha se refiere a septiembre de 2017 o junio de 2018, dudas lógicas teniendo en cuenta que el comienzo de los trabajos depende del momento en el que las universidades Rey Juan Carlos y la de Valladolid (UVa) acuerden los términos del convenio para repartirse el protagonismo de cada una de ellas en el proyecto educativo y tecnológico en el edificio.
Las conversaciones se mantienen abiertas y sin novedades aparentes desde hace meses y ahora se argumenta la falta de avances en el parón estival, aunque los responsables municipales confían en que se concreten en las próximas semanas, fijando los términos en un protocolo y finalmente, un convenio.
“Todas las facilidades” para la empresa del cuñado de Mas
Por otra parte, la misma Junta de Gobierno aprobó alquilar una de las oficinas del Centro Audiovisual Avanzado del Cat, en San Lorenzo, a la empresa multinacional Seidor, una consultora dedicada a la tecnología de la información que ha adquirido el compromiso de realizar cinco contrataciones en su primer año de funcionamiento en Segovia y mantener una plantilla media anual de diez trabajadores a tiempo completo.
La compañía contrató en 2009 como responsable de calidad y jefe de proyectos a Antoni Rakosnik, cuñado del expresidente catalán, Artur Mas, un fichaje que coincidió con una enorme expansión de la compañía, que pasó de ser un modesto despacho a una poderosa multinacional multiplicando en pocos años su facturación por sesenta (de 5 a 322 millones) en pleno periodo de crisis económica, provocando la investigación del Servicio Especial de Blanqueo de Capitales del Banco de España bajo la sospecha de que el president hubiera utilizado su puesto para facilitar centenares de contrataciones a favor de la empresa en la que prestaba servicio Rakosnik.
Aparentemente ajena a estas peculiares circunstancias, la alcaldesa, Clara Luquero, se mostró muy satisfecha de “dar todas las facilidades” para la instalación de la empresa que considera que responde al modelo empresarial tecnológico diseñado por el equipo de Gobierno y a la prerrogativa de generar puestos de trabajo con su presencia “en principio modesta, pero quien sabe en el futuro”, declaró.
La de Segovia será la decimonovena oficina que Seidor abre en España —en la región está presente en Valladolid y León— y tendrá un tamaño de casi 72 metros cuadrados en el inmueble del Camino de la Presa, por el que pagará una renta anual de 6.900 euros, con un contrato de un año prorrogable a otro más.
















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