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La comunidades de aguas, la Mesta de las caceras

ecosdelaguaLa Segovia serrana tiene en las Comunidades de Aguas un patrimonio paisajístico, inmaterial, ambiental e histórico de primer orden. Un patrimonio que en el siglo XXI, superada su funcionalidad económica directa por las concentraciones parcelarias y el abandono de la actividad agraria, parece irremisiblemente condenado a la extinción, pero que puede servir de base como un signo de identidad, de conexión generacional con la tierra, y que además sigue teniendo un nuevo sentido económico: el ambiental, el paisajístico.

Puestos a conmemorar y celebrar nuestra raíces, ¿por qué importar tradiciones inventadas? ¿Por qué no recuperar las hacenderas y convertirlas en fiestas, al modo de lo que en Tabanera y San Cristóbal llevan haciendo las jóvenes generaciones en comunidad con las viejas?

A estudiar y documentar las caceras y sus complejos mecanismos de gestión se dedican desde hace 11 años los biólogos David Martín CarreteroMar Pinillos Rodríguez, que el pasado 18 de abril y con un lleno total en la sala de las chimeneas del Casino de la Unión, presentaron (en rigor, David) su último trabajo, Ecos del agua en la sierra de Guadarrama, un recorrido por la caceras serranas segovianas y que continúa la senda abierta por su primer trabajo, Caceras de la provincia de Segovia. El acto estuvo organizado por la Asociación Amigos del Patrimonio de Segovia, presentando el libro su presidente, Pedro Montarelo.

No es nada extraño que sean biólogos la vanguardia de este incipiente movimiento de recuperación y revalorización. “En el fondo, las caceras son extensiones de los propios ríos, la vegetación de sus riberas es exactamente la misma. Su papel ambiental es de primer orden, y esencial en el mantenimiento de algunas especies de anfibios”, señaló Martín, recordando que las viejas pozas para el lino concentran hasta el 75% de la población de algunas especies de ranas. Un paisaje como el soto de Revenga se perderá si se sigue abandonando la cacera que alimenta sus fresnedas y sauces.

Pero previo a la reivindicación está el conocimiento. Las comunidades de agua eran las comunidades de regantes que gestionaban las redes de caceras con que en los pueblos serranos (más o menos alineados en torno a la N-110, desde La Granja a Riaza) se abastecía de agua para mil usos.  El más antiguo que se conoce, el acueducto.

dientescacera

Con la reconquista, y dado que las poblaciones solían estar en los altos y los ríos bajan encajonados, había que ir a las cabeceras de los ríos y derivar el agua hasta las dehesas. “Básicamente y originariamente se usaban para la pozas de lino, dehesas y lavaderos de lana”, explica Martín. En torno a las comunidades de agua se creó una proto-administración popular muy particular, tipo asamblearia y autogestionada por el pueblo,  con cargos como el pastor de aguas, los alcaldes, el alcalde mayor; se articularon costumbres como las hacenderas, el limpiado de los caces obligatorio para todos los vecinos bajo pena de multa;  y se generó todo un folclore con unas pautas comunes. Así las piedras de junta, espacios situados en las lindes de las diferentes caceras donde se reunían los alcaldes y se dirimían los no pocos conflictos. O las dientes, mojones de granito para dividir el cauce de manera equitativa. O las medias lunas y cruces para dividir los quintos o tajos de cada pueblo. O los baúles de cartas, arcones o valijas donde los alcaldes guardaban la documentación de la comunidad y la transmitían al siguiente alcalde, año tras año. Así, en la cacera del Cambrones se guarda relación de todas las anualidades de 1401 hasta 2015, en lo que posiblemente sea la “base de datos” viva más antigua de España.

De hecho, esta documentación, pacientemente atesorada alcalde tras alcalde, es hoy un tesoro histórico que nos habla además de los frecuentes pleitos y peleas (no todo era armonía entre los regantes, ni mucho menos).

El estudio de Martín y Pinillos consigna 7 comunidades de agua en la provincia.

  • Navalcaz. Entubada, y que no hace tantos años regaba el Carrascalejo, y un despoblado conocido como Gallococeado y hasta Juarrillos.
  • Cambrones. Es la más potente y viva. Cada último sábado de mayo sigue celebrándose hacendera con cientos de vecinos del alfoz segoviano. Sus aguas benefician a los municipios hoy integrados en la Mancomunidad de la Atalaya.
  • Río Viejo. De la que consta la documentación más antigua, de 1201. Corría paralela a la división entre la Comunidad de Ciudad y Tierra de Segovia (con Sotosalbos, Pelayos, Torreiglesias) y la Comunidad de Villa y Tierra de Pedraza (Collado), así que inicialmente eran dos, hasta que los de Collado rompieron la vieja cacera y se puso en marcha un pleito de veinte años tras el que los pedrazanos entraron en la comunidad.
  • Arroyos Truchas y Pinar. Entubada desde los 50. Suministraba a, entre otros, Torreval y Santiuste de Pedraza, entre otros.
  • Ceguilla. Tampoco se limpia, en declive.
  • Caballar. La única no propiamente serrana, discurría por la zona de Turégano, consta documentación de 1578 hasta finales del XIX.

De momento, la pareja de biólogos piensa seguir con el filón y estudiar las de Navafría, Revega, Navas de Riofrío o La Losa.

Hacendera del quinto de Tabanera de la Comunidad de Aguas del Cambrones (2015)

Fotos: David Martín, a la derecha, junto al presidente de Amigos del Patrimonio de Segovia, Pedro Montarelo, en la presentación de Ecos del Agua. Ilustración de la cacera del Cambrones, con el sistema de derivación de caudales por dientes. Sobre estas líneas, hacendera del quinto de Tabanera en la cacera del Cambrones, 2015.

 

 

 

Author: Luis Besa

Luis Besa. Periodista,

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2 Comments

  1. Me parece estupendo que hayáis recogido y de forma tan amplia el trabajo de David y Mar. Pero me parece de justicia que digáis tamibien que en este caso, la conferencia estaba organizada por la Asociación Amigos del Patrimonio de Segovia que por tercer año consecutivo mantiene un Ciclo de conferencias mensuales sobre Segovia con el lema “SEGOVIANOS que hablan de Segovia”. Nuestro agradecimiento a todos los que se prestan a estas charlas, un poco mérito nuestro y la positiva colaboración del Casino de la Unión que nos presta su Sala de La Chimenea

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    • Nuestras disculpas, lo integramos en el texto.

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