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Hablando de despoblación en nuestra provincia de Segovia

Artículo de opinión de José Luis Ordóñez, candidato de UP por Segovia

En la Provincia de Segovia hay 234 municipios, de los que un 35% son menores de 100 habitantes a 1 de enero de 2017, un 52% entre 100 y 1.000 habitantes y un 11% entre 1.000 y 5000 más 4 poblaciones que se sitúan entre 5.000 y 10.000, a ello se añade la capital provincial con más de 50.000. Es decir, más del 87% del total son poblaciones pequeñas o muy pequeñas, y sin embargo esta realidad no se refleja en las políticas ni en los presupuestos públicos por parte de la Administración General del Estado, como le pasa al 61% de las poblaciones pequeñas o muy pequeñas que tiene el conjunto de España.

La pérdida de población se sigue cebando, mayoritariamente, en el mundo rural. Nos encontramos con áreas rurales de baja densidad, alto envejecimiento, fuerte caída de la natalidad y una continuada emigración de mujeres y jóvenes. Es un mundo rural sin relevo, con una política agropecuaria muy burocratizada, mera oficina gestora de la PAC y de sus imposiciones.

Este estilo de sostener el sector agropecuario, que tiene su base en las subvenciones de la PAC, es otra forma más de quitarle el sentido a la actividad productiva y al propio trabajo, donde las personas de la agricultura y la ganadería ya no saben bien si viven de sus producciones o de parecer que producen. A la PAC no le interesa ni el medio rural, ni el medio natural, ni la sociedad rural: lo único que pone en práctica de manera muy activa es la macroproducción en manos de una pequeña minoría.

Unidas Podemos desde el Congreso del Parlamento Español se compromete a poner toda su voluntad en lograr el nacimiento de un medio rural nuevo, con nuevas personas en sus poblaciones, centrando la política agropecuaria en lo estructural, en su base económica y productiva, impulsando un mundo rural vivo, dinámico, autónomo y en buena medida autosuficiente.

Las propuestas políticas de Unidas Podemos animan un sector agroindustrial fuerte, garante de la soberanía alimentaria y capaz degenerar puestos de trabajo de calidad, vinculado a un nuevo modelo energético nacido de las energías renovables y a una concepción del agua como derecho humano y no como artículo de lujo o de especulación.

Apoyamos el cooperativismo, las pequeñas y medianas empresas de la industria alimentaria, y en particular, la industria artesanal de sectores tradicionales; los circuitos cortos y la venta directa entre personas agricultoras y consumidoras, con medidas que permitan mantener, sin intermediarios, las fases del proceso productivo con aportación de más valor añadido y que más ganancias generan, como el envasado y la comercialización. Priorizando ese desarrollo desde el cooperativismo y la economía social.

También propugnamos reforzar la inversión pública en I+D+i y reorientar todas las actividades al cambio de modelo productivo en todos los sectores económicos, poniendo la investigación pública al servicio de la solución de los problemas reales del mundo rural mediante transferencia del conocimiento; así como potenciar el turismo de interior, sostenible, que genera empleo estable y de calidad, y que convierte a nuestros pueblos en motor de desenvolvimiento humano; y como revitalizar los servicios públicos en el medio rural que ha sido el que más ha sufrido con los recortes efectuados.

De todos estos asuntos, y más, hablaremos en las Jornadas de Género y Despoblación que  Izquierda Unida efectuará los próximos 30 de noviembre y 1 de diciembre, en Cuéllar

Author: Opinion

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