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El Alcázar, una fortaleza de tres mil años

“Hemos ampliado el rango de ocupación de la meseta oriental de Segovia. Hay potencial para hablar de una ocupación desde el II milenio antes de Cristo. Lo más interesante es que es una ocupación continuada en el tiempo, marcada por un uso primordialmente defensivo”, explica Ricardo de Cáceres, arqueólogo responsable de las excavaciones que se producen al entorno del Alcázar de Segovia desde 2014. Así pues, el Alcázar de Segovia puede jactarse de ser una de las fortalezas en uso -pues sigue siendo fortaleza militar- más viejas del mundo.

La Junta y el Patronato del Alcázar presentaron el 27 de abril y en el Museo Provincial de Segovia un conjunto de piezas que, procedentes de estudios arqueológicos paralelos a los trabajos de rehabilitación de la muralla y entorno, se han ido rescatando desde 2014. “A Ana de los Camalicos, de su esposo Acon  STTL” (Sic tibi terra levis), reza una estela funeraria, en tiempos usada como material de refuerzo de la muralla. Destaca también un ara, la piedra central de un altar romano dedicada a una deidad desconocida. También un fragmento de un escudo con león rampante, del XVI, probablemente de la Guerra de las Comunidades, así como objetos cerámicos celtíberos y romanos, además de centenares de piezas más que ahora, concluido el trabajo de campo, hay que seguir catalogando y estudiando. Algunas se expondrán en el museo y, las que ya estaban catalogadas como la estela funeraria y más en concreto la ara romana, será “pieza del mes” del museo en próximas fechas.

Más allá del valor de los hallazgos está el documental. Así, se han documentado niveles de muros de la primera edad del Hierro, del siglo VI AC. Estamos hablando de los albores de la cultura celtíbera, y aunque falta mucho trabajo “de gabinete”,  como explicó Merino de Cáceres, todo indica que el potencial abarca hasta un milenio más en el tiempo.

Todos estos datos han aflorado a resultas de las tres campañas de rehabilitación del entorno emprendidas por el patronato, como explicó el coronel director y alcaide de la fortaleza, hoy museo, José María Martínez, no son actuaciones arqueológicas sino de mejora del entorno, pero al incidir en zonas de alto valor arqueológico, y como por otra parte es preceptivo, han venido respaldadas por investigaciones arqueológicas de calado. Así, fase a fase, el Alcázar va desvelando su milenaria historia.

Tres fases de rehabilitación

En la primera fase se incidió en la fachada Sur, consistiendo en el vaciado del foso colmatado de tiempos de Enrique IV. Es en esta zona donde se han encontrado más vestigios. En la segunda, en la muralla Sur pero debajo del Alcázar apareció el postigo desaparecido, y es donde se han documentado también niveles de muros datados en la primera edad del Hierro. A esto siguió la recuperación de más tramos de la murallas no descritas ni catalogadas. Por último, en 2017, se acometió la tercera fase centrada en la muralla Norte, en la rampa de acceso a la falsa puerta, junto a muros actualmente de contención.

Un trabajo en fases que ha permitido ampliar las lecturas de los diferentes periodos constructivos y que trazan una cronología que se iniciaría con los celtíberos y que continúa con murallas de los siglos II y III, ya en la etapa imperial romana.

Siguiente objetivo: plaza de Victoria Eugenia

Y las obras continúan. El alcaide informó de la intención de remodelar ahora la plaza de Victoria Eugenia, en buena parte de la cual se ubicaba la primitiva catedral de Segovia, destruida tras la Guerra de las Comunidades. Es una zona de reserva arqueológica según el PEAHIS, por lo que el plan de actuación exige más niveles de complejidad. “Estamos en la fase de tramitación”, informaba el coronel.

Sobre las zonas rehabilitadas, el coronel explicó que de momento no se contempla su apertura al público. “Es una zona complicada, que hay que estudiar su preservación. Dése cuenta que por el Alcázar pasan más de 600.000 visitantes al año”, dijo.

Fotos. Arriba, el director del museo, Santiago Martínez, Javier López Escobar, el coronel Martínez y Ricardo de Cáceres, en primer plano, estelas funerarias y aras entregadas al museo. A la derecha, muralla Norte, donde actualmente siguen las obras. Sobre estas líneas, fachada Sur, donde apareció el postigo o puerta de acceso al complejo fortificado en tiempos de Enrique IV.

 

Author: Redacción

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