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Segovia 21: Manos blancas y decisiones rápidas

Raro, muy raro. Bankia le destruye a la Diputación, a sus gobernantes, toda una operación política —acertada o no, que esa es otra harina— construida con fina y trabajada ingeniería y rematada con aprobación plenaria con sólo dos votos en contra incluida, que afecta a un asunto tan sensible como lo es la sociedad Segovia 21. Y lo hace con un correo electrónico frío, forzando plazos temporales y enviado a deshoras… Raro, muy raro.

Caray, ni siquiera parece demasiado firme el argumento principal de rechazo que ponían en el mail sobre que formalizar el crédito habría supuesto una vulneración de un artículo, el 107, creo, del tratado de la Unión, el que prohíbe dar ayudas públicas a empresas con futuro dudoso desde el Estado o sus administraciones y que cuando se hace, han de ir con permiso expreso de la UE. No lo fue para los técnicos de la Diputación, que esa misma mañana “desmontaron” —lo dice la nota de prensa explicativa— el argumento, aunque nadie les contestó.

Incluso en el caso de que ese “problema jurídico” sea realmente contundente, sorprende que mientras se estaba negociando la operación, durante varias semanas, nadie en la entidad se diera cuenta de esta cuestión, precisamente hasta el último minuto, hasta unas horas después de que el pleno diera el visto bueno a la operación. Le recuerdo que la sesión esa fue por la tarde, el martes y el correo de ruptura llegó a las 7.33 horas del miércoles, cuando ni el empleado más entregado del banco está aún en su puesto salvo que tuviera el encargo hecho desde el día anterior ¿No?

Vamos, que con un poco de diligencia (o interés), haciendo el envío la tarde anterior cuando la entidad ya debería conocer el “problema jurídico” —salvo que la inspiración le llegara al director de riesgos en pleno sueño— el Gobierno regional podría haberse ahorrado someter el asunto al pleno, la publicidad que generó sobre la operación y el sapo —de esos gordos, de ojos saltones y cuerpo hinchado— que está digiriendo el presidente Francisco Vázquez y su equipo.

Los periodistas, suspicaces ellos, preguntaron al presidente provincial si detectaba alguna “mano negra” detrás del cúmulo de circunstancias y él, delante de los informadores dijo —no me pareció que su tono fuera muy contundente— que no lo creía…

¡Claro, hombre! ¿Quién se va a imaginar que alguien pueda andar por ahí susurrando en los oídos de ejecutivos bancarios para que prepare este pollo y condene a la empresa semipública a la tutela judicial y a la vez al sonrojo público de sus responsables?

No sé, por otro lado, que planes tiene la Diputación en su relación futura con Bankia después de esto pero hombre, le diré que yo mismo, por un quítame allá esas comisiones, entré en mi banco una buena mañana, saqué los 116,30 euros que tenía allí metidos —era primeros de mes, tenía pasta, ya ve— y cerré mi cuenta, la de la comunión del chico y hasta convencí a mi suegra para que hiciera lo mismo. Pues eso.

La cuestión es que Segovia 21, la empresa participada mayoritariamente por la Diputación y que tiene como socio financiero a Bankia, se encuentra ya en concurso de acreedores —otra actuación ejecutada en medio de la urgencia de los plazos— una situación que, por cierto, no disgusta en absoluto a los administradores actuales, los abogados de Verae, que aseguran moverse bien en las aguas del derecho concursal y que, con la fórmula elegida de concurso voluntario, mantienen su trabajo intacto, ya que el administrador concursal intervendrá para supervisar su trabajo, no para sustituirlos. Una especie de tutor, para que nos entendamos.

Si yo fuera de la oposición también habría salido hoy repartiendo estopa al Gobierno provincial, como han hecho los socialistas, que sin embargo, a esta hora deben estar lamentando no haber votado en contra del acuerdo de marras, más cuando la abstención que ejercieron en el pleno fue improvisada y contraria al mandato directo que el grupo de diputados había recibido unas horas antes, en una reunión del partido, en la que la consigna fue que se votara en contra pero que desoyeron bajo la justificación oficial de lograr un paquete de inversiones en la provincia a cambio de su “no voto”.

Aquel gesto escenificado por el portavoz, Yubero, puso de manifiesto, otra vez, las diferencias que existen en el seno del grupo de diputados socialistas y en el mismo partido respecto a la postura a mantener frente a Segovia 21 y respecto a los compañeros socialistas que formaron parte activa de su “época oscura”, cuando se formaron en Quitapesares los polvos que ahora se han tornado barro pringoso.

Claro, que como dice Vázquez, aquellas gentes “ya no están”. Queda su herencia.

Author: Fernando Sanjosé

Segovia (1967). Periodista.

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3 Comments

  1. Arenas movedizas don Fernando, diría yo. Y sí, sí están los que levantaron el polvo. Vivitos y coleando. Otra cosa es que aquí, en política, no pasa ná de ná núnca,las responsabilidades al maestro armero. Lo de la abstención, una muestra más de la falta de visión política, por decir algo. No la han tenido núnca, más allá de sus bolsillos particulares.

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  2. Yo, sí, señor Sanjosé, me hubiese llevado el dinero de Bankia, ahora en control del Estado, si tira mi dinero en avalar clientelismos políticos que nos han llevado a la desigualdad y corruptela política que invade nuestro país, a la altura de los paises más corruptos del mundo, gracias a políticas de miro para otro lado, de los últimos años. Saludos y siga en su línea, aunque a veces no la comparta.

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  3. Nuevamente, Felicidades Sr.Ruiz (diputado por UPyD) por su trabajo y dedicación, pues siempre se presenta Ud. en “clase” con la lección debidamente estudiada.

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