Gobernar es decidir, y tomar decisiones supone que haya opiniones diversas. Nuestro Alcalde de una forma acertada, necesaria y rápida ha tenido la imperiosa obligación de asfaltar provisional y transitoriamente determinados tramos peligrosos, deteriorados y con riesgo de colapso en las calles de San Agustín, San Facundo y en la plaza de Andrés Laguna, lugares en los que actualmente han desaparecido las causas que obligaron realizar la reparación y se circula con seguridad y con comodidad.
Instituciones y “opinadores de todo”, han manifestado su parecer respecto a estas obras de emergencia mirando solo una cara del problema y analizando únicamente un hipotético perjuicio patrimonial que supuestamente se haya podido producir al tapar los adoquines con asfalto que, también supuestamente, va a hacer inútiles para su reposición, o porque piensan que estéticamente es feísimo –lo que es verdad- pero que no se creen que vaya a ser una actuación eventual o provisional hasta que finalicen las obras del Teatro Cervantes, momento en el que se podrá urbanizar con calidad y recuperar en adoquín -los que están o con los miles que hay en almacenes municipales- las calles y trayectos deteriorados por el paso de maquinaria y vehículos pesados, además del intenso tráfico ordinario, transporte y servicios públicos, reparto de mercancías y vehículos de residentes y visitantes.
La mayoría silenciosa –que no protesta, pero que en privado habla y dice- considera razonable que el Alcalde haya “cogido el toro por los cuernos” de una vez por todas, que se cuide a los vecinos residentes, comerciantes e industriales, en una palabra a los contribuyentes pero, sobre todo, que se haya garantizado la seguridad de las personas, y con ello, el cuidado de la espalda de los conductores, particularmente, de los del transporte y servicios públicos, los repartidores, y los motoristas que iban brincando entre los baches y bodones adoquinados. Yo lo sé bien que por ahí paso todos los días.
La decisión tomada ha sido meditada, prudente, adecuada y acertada pues nuestro alcalde ha valorado todos los intereses en conflicto que ni las instituciones ni los “opinadores de todo” han tenido en cuenta.
No existe perjuicio patrimonial porque los adoquines y la pavimentación en piedra mejoran la estética monumental de la Ciudad, pero son removibles, accesorios, recuperables y/o sustituibles sin que se pierda ni la calidad del conjunto y menos de sus monumentos dado que se trata de una actuación provisional y transitoria mientras duran unas obras, las del Teatro Cervantes, entre otras.
Recientemente se ha realizado una actuación similar, aunque más pequeña, cubriendo con una gruesa capa de hormigón las escaleras emborrilladas de la calle de Esteban del Amo García para permitir el acceso rodado desde la calle del Dr. Velasco hasta la Plaza de San Esteban. Lógicamente a nadie sorprendió, ni siquiera a los “opinadores de todo”, por lo razonable de la actuación, su provisionalidad y el resultado inocuo para el pavimento de la calle y para la Iglesia de San Esteban una vez finalizadas las obras y retirado el hormigón, como puede comprobarse.
Además, conviene recordar que en alguna otra ocasión se ha recurrido a soluciones de este tipo sin que ello haya generado polémica ni alarma alguna. Ahí está el ejemplo de la plaza de Día Sanz y un tramo de la calle Almira, junto al Acueducto y la Academia de Artillería, que lleva años asfaltada y cuya imagen forma ya parte de la normalidad cotidiana sin que nadie haya cuestionado su idoneidad o su impacto en el entorno monumental. La experiencia demuestra, por tanto, que algunas actuaciones, cuando son necesarias, acaban siendo asumidas con naturalidad por vecinos y visitantes, sin menoscabo alguno del valor patrimonial de la ciudad. Aunque, insisto, la intervención en la calle San Agustín es provisional y transitoria.
La Alcaldía también ha tenido que mirar a la otra cara del problema valorando la seguridad de los vecinos, familias, establecimientos comerciales, de hostelería, oficinas públicas y privadas del casco histórico; de las personas que acceden todos los días en gran número a los centros públicos y privados, a visitar monumentos o a lo que quieran. Es de ineludible necesidad garantizar el paso franco de las ambulancias, los bomberos, la policía local, la policía nacional, otros servicios públicos y de emergencias. Imaginemos qué hubiera pasado si desgraciadamente en caso siniestro no hubiera podido acceder la autoescala de nuestros bomberos, o a su paso hubiera colapsado la calle. O que cualquiera de nosotros tuviera que ser evacuado en ambulancia con rapidez botando entre baches; o que alguna persona se lesionara en un autobús de servicio público si se cayera o se golpeara contra la estructura.
Hay además otras razones que no comento por estar debidamente motivadas en la resolución municipal que es pública y publicada. Parece claro que el asfaltado de algunos tramos de las calles de San Agustín, San Facundo y en la plaza de Andrés Laguna, era necesario, es reversible, no perjudica al patrimonio monumental de la Ciudad, y garantiza la seguridad de las personas y los bienes. Para mí, y para la mayoría de los que disfrutamos y padecemos el casco histórico, un acierto.













30 marzo, 2026
ummmm… me imagino que nuestro grandísimo e ilustrísimo Sr. Alcalde (o su partido en caso contrario) asumirán el coste de reparar dos veces la misma calle, no? Ya que es un ser tan magnánimo que en su grandísima inteligencia habrá considerado no hacer pagar a los segovianos dos veces por lo mismo. O es que como ha visto que no tiene ningún futuro en el cargo a partir del 2027, ha decidido que ese marrón se lo coma su sucesor?
A lo largo de los infaustos años que lleva en el cargo, los segovianos hemos podido ver que no le cuesta nada gastar el dinero ajeno en cosas totalmente superfluas: peatonalizar una calle en contra de la opinion de todo el mundo, comprarse dos coches de lujo para uso propio, comprar, para la policia local, coches innecesariamente caros, hacer verdaderas chapuzas en las plazas de nueva segovia, etc, etc..
Sera recordado como el peor alcalde de Segovia de los ultimos tiempos (y mira que es dificil conseguir eso).