La alcaldesa, Clara Luquero, no ha podido aguantar más la postura de indiferencia que ha mantenido hasta ahora ante los ataques que sufre ella y su equipo por parte del doctor en numismática, Glenn Murray, y que recientemente ha logrado que sus teorías sobre la degradación del Acueducto adquieran dimensión nacional con titulares alarmantes sobre la estabilidad del monumento.
“Todos los segovianos han tocado y han visto que no se desintegra. [Murray] es especialista en sellos, en numismática, no en patrimonio monumental y podemos entender que su opinión está mal fundada”, apuntó la regidora que acto seguido sentenció que “en este entorno al que echo de menos es a otro tipo de especialista, un psiquiatra”.
La alcaldesa volvió a llamar la atención sobre la falta de especialización en la materia por parte de Murray cuando anunció que en unas próximas “Jornadas Acueducto” se trabajará en torno de la Ordenanza específica para la protección del monumento donde “expertos, ahora sí, expertos en Patrimonio histórico, no cualquiera” marcarán el desarrollo de la normativa.
Las “Jornadas Acueducto de Segovia” se celebraron por primera vez durante seis días del pasado mes de octubre para el debate en torno a la importancia del Acueducto en el origen y la supervivencia de la ciudad e incluía conferencias y visitas guiadas, así como el acceso gratuito al centro de interpretación del Acueducto. Aunque nació con vocación de continuidad, hasta ahora no se había anunciado que la concejalía de Claudia de Santos estuviera preparando su segunda edición —se supone que para octubre— hasta el anuncio de este jueves.

La retirada del canal de plomo es para Luquero la actuación de conservación más importante del gobierno socialista.
La regidora aseguró que las tareas de conservación por parte del Ayuntamiento “son constantes y en toda su extensión” con actividades de limpieza de vegetación o anidamiento de animales, mientras que consideró la retirada del canal de plomo que transcurría en el canal original “ha sido la actuación de conservación más importante que hemos hecho en los últimos años”. Más vaga fue su referencia a los planes formales de conservación limitándose a señalar que “existe un Plan director de conservación que redactó el Ayuntamiento y la Junta se encargó de hacer un plan de gestión” sin más detalles, a la vez que subrayaba que “la Junta no ha metido nunca un duro en conservación y el Ministerio, hace años, aportó algunas ayudas para difusión”.
“No metemos rock cañero”.
También se defendió de las críticas a la celebración de conciertos junto al Acueducto recordando que, como concejala de Cultura, en 2003, ya comenzó a limitar la celebración de conciertos y que en la actualidad “constantemente estamos recibiendo solicitudes para actuar allí que se deniegan sistemáticamente” mientras que se mantienen convocatorias “un poco icónicas” apostando por “mantener la convivencia de la ciudad con el monumento”.
Esos iconos son media docena, incluyendo dos deportivas “de referencia”, como la Media Maratón o la Marcha de Mujeres, la inauguración de las Fiestas y “dos o tres de carácter cultural” además de posibles actos extraordinarios como “un superconcierto de gran repercusión o trascendencia que nos conviertan e únicos para usar un entorno único que tenemos”.
“Lo que no hacemos es meter conciertos de rock duro”, apuntó para afianzar su argumento sobre lo inocuo de los espectáculos que se permiten y apoyándose a que los espectáculos celebrados en el Azoguejo durante el Congreso Mundial del ITI “que es un organismo promovido precisamente por la Unesco”.













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