
El Juzgado de Instrucción de Segovia ha elevado a fiscalía y acusaciones particulares las diligencias previas del siniestro que en agosto de 2018 se saldó con 9 vehículos dañados y 5 personas lesionadas, al quedar sin control cuesta abajo en Vía Roma, en pleno centro de Segovia, un autobús de los transportes metropolitanos de la ciudad. El juez instructor considera que los hechos pueden ser constitutivos de cinco delitos de lesiones por “imprudencia grave”.
De acuerdo con las investigaciones judiciales, el 14 de agosto de 2018, a las 19:20 la conductora del autobús de la línea 2 de los transportes urbanos de Segovia detectó una alarma de incidencia mecánica en el cuadro de mandos del vehículo. Tras llamar al mecánico de la empresa, la conductora recibió las instrucciones de parar el motor y resetear la batería, para lo que debía salir del autobús y abandonar el puesto de conductora. Así lo hizo la conductora, si bien dejando las ruedas de dirección en sentido hacía el interior de la calzada y sin dejar accionado el freno manual de estacionamiento.
En ese momento, el único freno activado era el regido por el sistema eléctrico del vehículo de modo que al desactivar la batería desde el exterior del vehículo la conductora dejó sin freno alguno al vehículo, que transportaba a tres personas.
Inmediatamente el autobús empezó a moverse sin control pendiente abajo de Vía Roma. Fue en vano que la conductora intentara detener la marcha, no logró volver a subir. “El autobús invade los dos sentidos de circulación de la calzada y choca contra el bordillo de la acera opuesta a la parada, sobre la que llega a circular, chocando contra una farola, un muro de piedra que protege la acera de un desnivel y una señal, para a continuación chocar contra un primer vehículo estacionado al lado de la acera, un segundo vehículo en desplazamiento, que a su vez impactó en otro tercero, igualmente en marcha”, explica el auto. La carrera no se detuvo ahí, el autobús siguió su trayectoria descendente volviendo a chocar contra otra farola y otros seis vehículos estacionados.
El autobús llegó a circular en varios momentos sobre la acera de Vía Roma causando lesiones de distinta consideración a cinco peatones. El peor parado fue un peatón con rotura de tobilla, que posteriormente tuvo que someterse a dos operaciones estando aún pendiente de una tercera operación. Es aquí, en estos cinco atropellos, donde se sustancia la acción judicial por cinco delitos de lesiones por imprudencia grave, de donde el juez remite el expediente al ministerio fiscal para que en el plazo de 10 días eleve su petición de pena y, llegado el caso, solicite la apertura de juicio oral.














Últimos comentarios