La edición de El Mundo publicaba el jueves 29 que el PSOE ha intentado desalojar al aún líder del partido en Segovia y diputado al Congreso, Juan Luis Gordo, de su cargo como secretario segundo de la Mesa del Congreso. Gordo es junto con la socialista Micaela Navarro, el representante de su partido en la ‘sala de máquinas’ donde se articulan las cuestiones a tratar en la Cámara, un puesto considerado vital en el día a día parlamentario. Tanto Gordo como Navarro se han destacado como activos partidarios de Susana Díaz en su pugna con Pedro Sánchez por la secretaria general del partido. Según El Mundo, el propio Sánchez quería a alguien más de su cuerda en el puesto y en los últimos días se han intensificado las presiones para que Gordo abandone el cargo voluntariamente.
Que es prácticamente la única manera de desalojar a un miembro de la mesa. Según el reglamento de la Cámara los miembros de la mesa se eligen en el pleno constituyente y para todo el mandato. Solo un nuevo pleno constituyente podría reformar la composición de la mesa. Es una manera, precisamente, de blindar a los miembros de esta instancia frente a los vaivenes de mayorías en la Cámara.
De manera que la única manera de apear a Gordo es “convenciéndole” de que voluntariamente abandone, en cuyo caso el Grupo Socialista tendría la potestad de imponer un suplente. Al respecto, aunque Gordo ha declinado efectuar declaraciones, fuentes próximas al diputado segoviana explican que “que no le ven por la labor en absoluto” y recuerdan que Gordo ya ha anunciado que no piensa competir por la secretaria del partido en Segovia, en lo que es una retirada política anunciada tras una dilatada trayectoria política.
En la propia información de El Mundo se reconoce que, ante la negativa de Gordo, el PSOE ha optado por “dejarlo correr”, eso sí, no sin antes “rejonearlo” públicamente poniéndole en el disparadero a través de los medios. “Una trampa”, explican en círculos próximos al diputado.













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