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Gomezserracín: desencuentros en la tercera fase

Regadíos del Carracillo.

Todos los lunes y martes desde hace tres semanas, vecinos de Gomezserracín (Segovia) cacerola en mano protestan contra la concentración parcelaria que la Junta de Castilla y León planea efectuar en el término municipal. En realidad es una concentración forestal vinculada con los trabajos de recarga del acuífero del Carracillo, del que depende buena parte de la economía de la comarca.

La recarga del acuífero es el proyecto más ambicioso e innovador para convertir en terrenos de regadío 7.000Ha. Toda esta zona encontró a partir de los años 70 un aliado  en el gran acuífero de El Arenal, sobre cuya explotación se cimentó el desarrollo de las modernas granjas y, sobre todo, los cultivos hortícolas que han convertido la zona en un motor económico (y demográfico). Problema, a partir de los años 90 el acuífero dijo basta. Sobrexplotado, empezó a prodigar casos de pozos con arsénico, con exceso de nitratos, problemáticas todas ellas vinculadas al déficit de agua.

Surge así el programa de recarga del acuífero. A partir de las aguas del Cega en temporada de alto caudal (de finales del invierno hasta junio) la ideas es ir infiltrando puntos estratégicos del acuífero de manera que este  actúe como un embalse subterráneo; se llena en primavera, se vacía en verano.

Hasta la fecha se han acometido dos de las tres fases del proyecto. La primera finalizó en 2003 y con 7.4M€ de inversión. La segunda en 2006 con 5.2M€. Los resultados han sido positivos en líneas generales pero la cara B de tamaño éxito ha sido la depauperación del Cega, que en 20 años ha perdido un 40% de su caudal medio.

Zonas beneficiadas por la tercera fase de la recarga.

En teoría, completar la recarga con la tercera fase, debería mejorar la salud del río. Actualmente, buena parte de las fincas de Sanchonuño, Chañe o Arroyo, ribereñas del Cega, bombean agua directamente del río a pozos muy profundos con los que se riega en verano. La idea de la tercera fase es integrar esos pozos con el agua del acuífero, para lo cual se pretende generar toda una estructura de infiltración de agua del Cega, unos 14Hm³ (dos veces el cubicaje del Pontón Alto) en el corazón de los pinares de Gomezserracín, y de allí al norte del Carracillo. En teoría, esta política permitiría mejorar y racionalizar el uso del agua y garantizar riego para las 3.0000Ha restantes, previa inversión de 21M€ de fondos públicos y 7 de los regantes. Hay que instalar tuberías, caminos, balsas, estaciones de bombeo que abastezcan una balsa de 60.000m³… El proyecto se aprobó en 2015 y actualmente está en la fase de arranque.

Pero las infraestructuras se extienden por una superficie de casi 200Ha, fundamentalmente de pinares. Y aquí surge el problema de Gomezserracín. Para evitar que todo el peso territorial del proyecto repercutiera en un puñado de propietarios de pinares expropiados, la Junta promovió un plan de concentración parcelaria sobre 1.200Ha de pinar, el 86% afectando a terrenos de Gomezserración, que debía desarrollarse en paralelo.

Un pueblo dividido

Y llega la hora de la concentración y el pueblo se divide en dos bandos, los a favor y los en contra.

“Todos queremos agua, pero no a cualquier precio”, explica el alcalde, el socialista Martín Ruano, que lidera las voces contrarias a la concentración. Básicamente esgrimen dos razones: inundaciones y desecación. Anegar el corazón del pinar supondrá aumentar en temporada de acopio el nivel del freático; en el pueblo temen encharcamientos, inundaciones que perjudiquen a pinares y cultivos. “Por otro lado, si en verano hay que soltar toda esa agua el freático baja y se pone en riesgo el abastecimiento del pueblo, que es el único de la zona que tiene agua propia”, explica Ruano. Desde el consistorio se han planteado mociones tanto contra la recarga como la concentración, al tiempo que se acusa a Confederación e ITACyL, organismo que actualmente redacta el proyecto de concentración, de falta de transparencia.

Laura del Río.

Hoy en la oposición, la ex-alcaldesa del PP Laura del Río defiende separar ambas cuestiones, la recarga y la concentración. Considera que en el pueblo hay más personas a favor que en contra, que en el fondo “estamos ante una diferencia de opinión entre los propietarios de pinares, muchos de los cuales no residen en el municipio ni conocen dónde tienen sus propiedades”, dice. Para Del Río, el proyecto del Carracillo beneficia a los intereses económicos de la zona y viene avalado por estudios técnicos y ambientales, al tiempo que recuerda que en 2015 el ayuntamiento, propietario de 60Ha de pinar, aprobó por unanimidad, incluyendo el voto del actual alcalde, supeditarse a un sondeo entre propietarios que terminó arrojando un resultado favorable a la concentración de 160 propietarios de pinares por 120 en contra. Asimismo, la concejala del PP niega que falte información. “Todos los papeles los han visto los concejales, lo que no se puede mostrar es quién votó a favor y quién en contra, pero todos los concejales vimos las actas”, explica.

Regantes contra propietarios de pinares

Sin embargo, Del Río reconoce que efectivamente el debate ha generado un ambiente de crispación en el pueblo y también que, en buena medida, perdió las elecciones (por seis votos) por una creciente contestación al proyecto entre los vecinos.

Es el caso del propio Martín Ruano. “En 2015 nosotros votamos a favor de la concentración, es verdad, pero entonces no sabíamos lo que sabemos ahora. Sinceramente creemos que nos perjudica”. Desde el ayuntamiento se apoya una manifestación para el próximo 1 de diciembre y para la cual Martín Ruano pide el máximo apoyo de los vecinos de toda la comarca.

En suma en el caso de Gomezserración confluyen varias dialécticas. Por un lado propietarios de pinares que temen que el proyecto les perjudique frente a regantes (especialmente de los pueblos vecinos), que ven en el agua la garantía de sus cosechas. También hay un “frente interno” propio de toda concentración parcelaria, pues en estos programas siempre hay quien pierde y quién gana, no todos los terrenos son de la misma calidad.

De algún modo, PP y PSOE se han alineado con cada uno de estos bandos que, por encima, se enfrentan a otro debate paralelo y mayor: regantes contra entidades ecologistas, Los segundos consideran la recarga del acuífero un perjuicio para el Cega, pues amenaza su caudal ecológico. También para el paisaje y los pinares, en la medida que modificará los niveles freáticos.  Por último abogan por no incrementar los cultivos de regadío en la comarca y el mundo en general, cultivos que consideran “no sostenibles”.

Protestas contra la concentración en Gomezserracín.

 

Author: Redacción

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1 Comment

  1. El artículo contiene algunas imprecisiones que conviene aclarar para un mejor análisis del problema. Los vecinos contrarios a la concentración de sus pinares, lo están porque la misma busca como principal objetivo servir para instalar todas las infraestructuras hidráulicas del proyecto de recarga,( 3 balsas 2 de recarga y otra de almacenamiento para riego), 82 sondeos, 46 km de caminos, tuberías, arquetas, líneas eléctricas, casetas, registro etc. Todo ello en los pinares de unos propietarios que perderán los terrenos que ocupen todas estas infraestructuras, con arranque de arbolado, desmontes, zanjas etc etc y sus correspondientes servidumbre de paso y acueducto que limitarán sus acciones como propietarios. Pero además deben asumir las consecuencias impredecibles como dice el proyecto de la recarga del subsuelo mediante agua del Cega, que producirá el ahogamiento de los pinos por asfixia de sus raíces,( también lo dice el proyecto),en invierno y primavera, cuando los pinos no quieren exceso de agua y durante el verano cuando el arbolado necesita agua, sufrirán la extracción masiva de agua con destino al riego de otros pueblos. Este proceso de recarga-extracción en principio estaba planteado como equitativo, es decir, primero se recargaba y luego ese mismo volumen se extraería. Pero la ambición y con ello la insostenibilidad del proyecto cambia la serie, primero se extraen 14 Hm y luego si el río lo permite se recarga, incluso 2 años consecutivos de extracción aunque no haya recarga. Y añadimos que bajo el pinar de los vecinos de Gomezserracín se encuentra la única masa de agua sin contaminar del Carracillo, el proyecto es un experimento de consecuencias catastróficas.
    La solución a los problemas de sobreexplotación y contaminación que padece el acuífero de los Arenales es reducir el consumo de agua y eliminar la contaminación agraria de purines y químicos, y no ofertas de agua que agravan la situación, porque comprometen al donante el río Cega, no crean conciencia en el sector y generan unas expectativas que impulsan el consumo y generan frustración ante el escaso cumplimiento de los volúmenes prometidos.
    La realidad hídrica del Cega y su pérdida de caudales de los últimos años nos demuestra que no trae las aguas que demanda el proyecto, por lo que los volúmenes medios derivados durante los 15 años de recarga han sido de 2-3 Hm , frente a los 14,2 proyectados. La recarga ha estado muy por debajo de lo esperado, por lo que la alternativa no es cambiar las condiciones de la concesión,rebajando el caudal ecológico del río en un 91% del 6898 l/sg a tan solo 610 l/sg y ampliar el período de derivación de 4 a 6 meses. Recordar que el proyecto original decía coger las aguas sobrantes invernales; pero esta pretensión es poder llevarse hasta el 70% del caudal durante medio año ( insostenible). La 3 fase sería la muerte del río y nunca una mejora, con el agravante de que del pinar de los vecinos, siempre se extraerán 14 hm del agua sin contaminar para regar las fresas o hortalizas de otros pueblos.
    En el proyecto ha faltado información, porque no se explicó a los propietarios el verdadero motivo de la concentración de sus pinares y luego se han ido introduciendo cambios y modificaciones en el proyecto original, que le hacen cada vez más pernicioso y perjudicial.
    El desarrollo rural pasa por el cuidado de nuestros recursos naturales, ( bosques, suelos y agua ) de modo que se garantice el futuro de las siguientes generaciones, y nunca roturar pinares, sobreexplotar y contaminar el acuífero que son las consecuencias de un modelo intensivo y agroquímico que destruye a los pequeños y medianos agricultores y debemos reconducir hacia la sostenibilidad y MUCHAS GRACIAS

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