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El busto parlante

Lo confieso. Estoy harto de tener vetado el hemiciclo y tener que seguir los plenos municipales a través de una imagen editada que me sale en el ordenador. Así, uno no ve las caras, los gestos o las reacciones. No se oyen comentarios y la información corre el riesgo de quedarse coja. Me muero por aburrirme otra vez en la grada del hemiciclo por mucho que me acuerde a menudo del diseñador del lugar, don Federico, que aquel día no tuvo su tarde más acertada.

Otero mira hacia la grada en la que se sientan sus compañeros de Grupo.

Por ejemplo, no vi la cara de Noemí Otero cuando uno de sus concejales, Javier García, se abstuvo en una votación pese a que su grupo había decidido el voto en contra. No era un asunto baladí, que se trataba de la moción presentada por PSOE e IU para pedir a la Junta que “rectifique” una convocatoria pública de subvenciones a los festivales de la comunidad, que viene a pedir que se altere un proceso reglado y legal porque el resultado ha acabado en una severa reducción económica a Titirimundi. Vamos, que era un debate a cara de perro, supuestamente con calado político.

Pero, ante la diatriba de elegir entre su faceta laboral como gerente de la asociación de hosteleros, Hotuse —que dos días antes había reclamado por escrito ayudas para Titirimundi para que repercutieran en beneficio de su sector— y la de concejal del Grupo de Ciudadanos, a García le pesó más la primera y se saltó a la torera la disciplina de voto sin dar explicaciones siquiera. “Coherencia personal pero un nefasto gesto político”, me comentaba hoy un amigo, fino analista por otra parte. 

Tampoco he visto la cara de Otero, cuando he preguntado por teléfono por esta cuestión, pero también me la imagino con mueca por mucho que hable de “respeto” al compañero y de la intrascendencia que tenía en este caso votar en contra o abstenerse dado que la iniciativa tenía el apoyo de la mayoría absoluta. Ya, pero es que el grupo había acordado un voto concreto y ella no esperaba la “disidencia” interna.

Por lo que me ha dicho no tiene pensado, siquiera, regañar en público a su compañero aunque advierte en bajito y poco convincente que “como esto se repita más veces…” Creo que el de Hotuse está rilando de miedo. ¿Ve? En el caso de Otero si me preocuparía algo más porque el liderazgo es algo más que un título y a veces hay que ejercerlo para ser creíble y eso no pasa si en un Grupo de tres uno va por libre…

Y mire que la de Cs armó un discurso potente aunque acorde, más que con su papel de miembro de la oposición municipal, con la faceta de defensora a ultranza de la gestión del Gobierno de la Junta que mantiene desde que se produjo la fallida moción de censura contra Mañueco. Eso si, no tengo claro si el papel lo hace en apoyo directo a su compañero, Francisco Igea y su propio partido, o guiñando un ojo al PP, o todo a la vez.

(Por cierto, un inciso para comentar que el vicepresidente de la Junta visita Segovia este 1 de junio, a la vez que la consejera de Familia pero a distintas localidades. Aún no se si se trata de una contraprogramación premeditada o se debe a ese forma “independiente” de trabajar del de Ciudadanos que le lleva a realizar visitas y otras cosas sin preguntar ni coordinar con nadie.)

Vuelvo a Otero, que también me pareció asentada en su rechazo a la propuesta de PSOE e IU, empeñados en que la Junta rectifique una convocatoria ya resuelta para seguir sosteniendo sin necesidad de modificaciones un festival que lleva años asegurando que va a buscar apoyo de la iniciativa privada pero no lo hace nunca. Hago notar que el Hay Festival, en el mismo trance de recorte severo de la subvención regional, no ha expresado una sola queja en público y más bien ha buscado adaptarse inmediatamente a la nueva situación que exige la administración subvencionadora, por ejemplo, extendiendo su actividad a otros puntos de la comunidad. Tengo claro que Titirimundi acabará haciendo lo mismo.

También puso en un brete a los ponentes de la moción cuando inquirió sobre las aportaciones del Ministerio de Cultura a los títeres —el departamento no pone un duro— similar al planteado por el popular, Pablo Pérez cuando recordaba que otro buque insignia de la cultura local, este si, con programación estable todo el año, la Fundación Don Juan de Borbón, tiene  este año 80.000 euros menos en su presupuesto por recorte ejecutado por el propio Ayuntamiento. Por cierto, el del PP parece encontrarse cómodo en el ejercicio de debilitación paulatina del Gobierno local, sobre todo porque cada asunto de calado que se pone en la mesa se convierte en una nueva vía de agua en la Alcaldía.

Enfrente, los tres grupos de izquierda mantienen el argumento claro y ceñido a otra realidad: Titirimundi es un buque insignia, deja dinero —no sé si tanto como dice aquel informe de la Uned— y prestigio en la ciudad y, por su dependencia del dinero público, la nueva situación obligará a recomponer muchos aspectos que quizá ya deberían estar solucionados. Ya, hablar de un ataque planeado de la Junta a los intereses de Segovia me parece un mensaje más enmarcado en el victimismo que otra cosa. “La Junta nos roba”. No es nuevo pero no funciona tan bien como antes.

Luquero, en la presidencia del pleno municipal.

Al margen del asunto y volviendo a lo que pasa en el hemiciclo, se vea o no en la pantalla, tampoco pasan desapercibidas las aportaciones de la alcaldesa desde la Presidencia, no tanto por su contenido, que es el mismo que nos cuenta a los periodistas desde hace tres semanas, como por el uso intensivo de lo que permite el reglamento: que la regidora cierre los debates cuando quiera, lo que en la práctica se ha convertido en que el grupo socialista haga sistemáticamente uso de dos turnos distintos de intervenciones, se quede con la última palabra sin derecho a réplica, siquiera del ponente, y todo sin limitación de tiempo.

La presidenta de la Corporación, que se manifestó ofendida porque Pérez había dicho que mentía —el del PP escenificó una especie de disculpa recogida con afectación por la regidora— se despachó con soltura, no obstante, haciendo comentarios valorativos sobre los discursos de los portavoces. Por ejemplo, a Otero le dijo que sobreactuaba para sostener “argumentos insostenibles”, y se tiró diez minutos de reloj —más que los dos turnos juntos de intervención de un ponente— afianzando su argumentario.

Y en estas, no pude ver las caras del resto de los ediles cuando pasaba todo esto porque en la pantalla sólo salía el plano fijo de un busto parlante. Seré un raro pero mire echo de menos los largos y algo aburridos plenos en vivo. ¿Qué quiere? Hay quien disfruta con el curling.

Author: Fernando Sanjosé

Segovia (1967). Periodista.

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4 Comments

  1. Es vergonzoso lo de Miky, tenía que haber votado a favor de moción de IU y PSOE para pedir el apoyo quitado de la Junta a Titirimundi, es incoherente no votar a favor de esa moción y debería dimitir como gerente de Hotuse, aunque se abstuviera tendría que haber apoyado la moción, son muchos los millones de euros los que perderá la hostelería segoviana si Titirimundi y Hay Festival desaparecen, al igual que el voto del nuevo concejal del PP, hostelero de profesión al igual que su familia, luego son estos de CS y PP los que apoyan a la hostelería,e parece vergonzoso que miren primero por sus intereses políticos defendiendo los intereses de la Junta que por los intereses de la hostelería segoviana y de los segovianos en general

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  2. …debe ser duro, Sr.sanjose, ocuparse de estos personajitos arrimaos al vacío absoluto….noemitodopami….cuando iban a suprimir las diputaciones . Ya me imagino en un taxi con aranguren y herranz montando un partido …algo así como !Segoviaenmarcha.

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    • Rufiana que a los/as/es podemitas y sociatas os quedan tres telediarios. En Segovia y España.

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  3. Tema titirimundi y resto.
    Pienso…que la mayoría de hoteles y restaurantes de esta ciudad a los que llenan su actividad, tienen el DOMICILIO FISCAL EN MADRID. Y lo entiendo porque aquí te toca inspección cada 2 años y en Madrid cada 20…pero la realidad es que los impuestos los dejan en Madrid. Se que generan puestos de trabajo en Segovia.
    Tanto les cuesta financiar las campañan de publicidad que les atraen el negocio?

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