web analytics

Bocachanclas, virus y 5G

Te digo una cosa -pausa dramática- ¡Esto va para dos años!, sentencia a puerta gayola.

Estamos en una terraza a la hora del café, más o menos a café por mesa y el de la rotunda aseveración habla con el de la mesa vecina aunque, en realidad, lo hace para el público presente. “Para dos años”, repite por si alguien ha perdido comba. El contertulio, que también es hombre de hablar a cabezazos, asiente, cierra los ojos,  y suelta “o más, o cuatro, mira que te digo. Y esto también te digo -otra pausa dramática-, este virus viene de laboratorio, ¡te lo digo yo!”, asegura. El otro bufa con superioridad, ¿laboratorio?, “esto es sí o sí”. No hay la menor duda.

Lo que se aprende en los bares. Hasta virología, ya ven. Los dos tipos de la terraza a todas luces no son Ramón y Cajal. Más bien son dos jubilados que juntan siglo y medio de experiencia en barras. ¿Por qué dicen esas cosas cuando en realidad no tienen ni idea? ¿Por malicia?¿Por joder? Más bien porque en la cultura de bar una voz respetada no se anda con medias tintas, y las malas noticias impactan más que las buenas. Y las ampulosas y dichas con rotundidad (a poder ser acompañadas de golpecitos en la barra al ritmo de te-lo-di-go-yo) más que las ponderadas. Y básicamente es así como funcionamos los medios de comunicación. No debería ser así, pero el titular retumbante, el nada de medias tintas, el “peligro, equidistantes”, da más cancha. Y los políticos, que lo saben, pues no se quedan atrás. El centro se muere. La virtud está en los extremos. Y así nos luce el pelo.

¿Dónde va uno con un fino análisis de alternativas a Lautaro según el mercado de fichajes? Nada, un cretino, un sabidillo, si tanto supiera no trabajaría de soldador. En cambio, donde esté un rotundo “o el Barça ficha a Lautaro o el año que viene acaba en segunda división te-lo-di-go-yo”, eso amigos, eso es jugar duro. Eso es sentar cátedra… personalidad, carácter, ¡cojones!

Hasta ahí el análisis semiótico de la proposición inicial “esto va para dos años”. Lo del “laboratorio” merecería un libro de por sí. ¿Cómo ha llegado mi convecino a tan sensible información? No parece que trabaje en la CIA, si acaso para El Afilador, pues ya va por el segundo copazo de hierbas (y no es mediodía). Más bien  ese señor está aplicando el sesgo de que “nada es por nada”. Una epidemia así no se ha visto antes, ergo, no es natural; ergo, viene provocada. Ante lo cual es completamente inútil esgrimir argumentos (defectuosos, porque los comunes, reconozcámoslo, de virología ni zorra) en sentido contrario.

Nuestra cabeza busca culpables. Es más: necesita culpables. El 8M, el coletas, los recortes… Y en el maremagnum informativo que servimos los medios es fácil encontrar argumentos que vengan a reforzar esa dirección de la culpa, al tiempo que ignorar los opuestos es todavía más fácil: basta con no leer o prevenirse. Como lo dice La Razón, como lo publica El País… ¡se le ve el plumero! Los otros solo me quieren engañar…

Los medios somos peligrosos. Mañana acueducto2 sale con una foto del Serengeti supuestamente datada en el Pontón con un cocodrilo de 3 metros y el excitante titular “el caimán del Pisuegra, en el Eresma” y tengan por seguro dos cosas: que los redactores seremos la risa del gremio en las próximas cenas de San Francisco de Sales: que nuestros ingresos por publicidad de Google se van a multiplicar por diez en los próximos días.

A menudo discuto con amigos de izquierdas. Ellos ven en estas infoxicaciones la mano negra “del mercado” (ese ente abstracto más malo que la carne de pescuezo). Prensa y poder económico formamos una alianza para alienar a las masas y no informar de los evidentes éxitos de Podemos. La triste realidad es que ni eso. Es la misma dinámica del bocachanclas del bar. Vivimos de impactar, algo de informar y prácticamente nada de formar, de explicar por qué son las cosas como son. Es más, en el gremio hasta está mal visto esto último. ¿Explicar por qué son las cosas así o asá? ¿pero quién te crees que eres? ¿Un sabelotodo? Pues nada, venga, hay cocodrilos en el Eresma, no se hable más. Prohibamos baños y piraguas, gastemos un pastizal en un dron, pongamos a heroicos submarinistas del Seprona a arrestar al reptil. Verán, hoy en día, lo difícil es tener lectores.

La hipersensibilidad electromagnética es una extraña alergia. Los pacientes sufren cefaleas y mil perrerías al pasar bajo una antena. La ciencia señala que es, más bien, una psicopatía. Lo dice no por maldad, sino porque a fecha de hoy no hay pruebas de que la distorsión magnética de los campos radioeléctricos tengan consecuencias somáticas; las curaciones registradas lo han sido por terapia psicológica; y por último, en la literatura científica ningún supuesto paciente expuesto ahora sí ahora no a radiaciones del wifi ha registrado un margen de aciertos superior al 50%. Su rango de aciertos es exactamente el mismo que el de un no-hipersensible.

Sin embargo ahí tienen el pujante sector anti-5G. Y a Miguel Bosé, en su gran sabiduría de cantante lírico, advirtiendo que el covid19 es cosa del 5G. Que es como si yo digo que el coronavirus  es culpa de que los mangos de las azadas ya no son de madera sino de plástico, que “nanopartículas” de “nucleoplásticos” van a los sembrados, de ahí al aparato digestivo y, tachán, epidemia al canto. Premio Nobel para el señor Besa. ¿Para qué hará falta estudiar cuando fijándose un poco está todo meridiano?

 

 

 

 

Author: Luis Besa

Luis Besa. Periodista,

Share This Post On

10 Comments

  1. Algún comentario sobre la hurtada Libertad ?
    Su ausencia no hará más desempleados?
    O quizás y con toda seguridad en los próximos meses más intervenidos por los hombres de negro?
    Luchen por ser libres, esencia de todo ser humano .

    Post a Reply
  2. Los mangos de las azadas de plástico?

    Vaya puta mierda de sociedad se nos está quedando…

    De aquí a nada vendrán las morcillas sintéticas, los torreznos virtuales o sabe Dios qué.

    Post a Reply
  3. Dan miedo (las fotografías del artículo.)

    Miguel parece sacado del anuncio ese de la lotería de Navidad que rodaron en Pedraza hace años.

    Post a Reply
  4. Noble, difícil y no bien ponderado el oficio de soldador.

    Post a Reply
    • El caimán del Pisuegra?

      Joder, por unos instantes había leído “el caimán de Misuegra” y me ha entrado la risa.

      Post a Reply
  5. Acertado artículo, Sr. Besa. Pero si de chiste son las sentencias de los bocachanclas, de juzgado de guardia son los “trabajos periodísticos” de hoy en día, con honrosas excepciones entre las que le incluyo.
    El que, con un mínimo de objetividad, se entretenga un día en hacer un barrido por los noticiarios de cualquier cadena televisiva, o se desespera o decide, como un servidor, pasarse a la 2, a ver animalitos. Ninguno informa, ninguno hace un mínimo trabajo periodístico, ninguno profundiza en las noticias importantes y sin embargo aburren con eternos minutos de basura.

    Post a Reply
  6. Buen artículo: lo de Bosé es muy fuerte, me da mucha pena verle así, envejecer y enloquecer a la par. Sin embargo, la Ayuso me da mucha risa, leo en ABC que propone celebrar una corrida de toros benéfica en homenaje a los sanitarios (sin consultarles, claro): lo dijo en una rueda de prensa en el patio de la casa de Correos -sede de la Comunidad- posando junto a un capote. Ella es el futuro, política vacía y mediocre pero con puesta en escena y mucha rede social.

    Post a Reply
    • La antigua Sede-Casa de Correos es la sede del Ayuntamiento de Madrid, eso pasa por bocachanclas, vacío y mediocre.

      Post a Reply
      • La actual sede de la Comunidad de Madrid es el antiguo edificio que entre otras funciones tuvo de Real Casa de Correos. Que también tuvo sede en el actual edificio de la Plaza Cibeles, ocupado por el Ayto ahora.

        Post a Reply

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *