Si las elecciones municipales se hubieran celebrado justo después de Semana Santa, el PP y el PSOE habrían empatado en el número de concejales logrados o como mucho, si uno de ellos se impusiera a otro, sería por una diferencia mínima de votos y lejos de la mayoría absoluta, así que a estas alturas sus líderes estarían tratando de negociar una mayoría, bien con Ciudadanos, bien con una, e incluso dos de las nuevas formaciones situadas a la izquierda del PSOE, que también estarían presentes en el nuevo Consistorio.
Esa es al menos la conclusión que se desprende de la encuesta electoral interna que barajan en el Partido Popular, un trabajo elaborado por encargo del partido en los primeros días de este mes y que concede a las pequeñas fuerzas de nueva creación la capacidad final de decidir el Gobierno, multiplicando así el valor de cada uno de los 25 concejales en disputa.
Según fuentes populares, el resultado del estudio apunta a una horquilla de entre 10 y 11 concejales, tanto para PP como para PSOE, mientras que se otorga capacidad para lograr representación —de 1 a 2 concejales— a Ciudadanos, mientras que se reparten las mismas posibilidades (1 ó 2) a las fuerzas emergentes a la izquierda, un inconcreto epígrafe que incluye a Ganemos, Segoviemos e incluso el Pesede, cuya formación ya había sido anunciada cuando se recogió la muestra.
(Ojo. En este sondeo no aparece tampoco la opción de ASí que Javier Giráldez confirmó que ha reactivado hace dos días, el 15 de abril).
Además, si el estudio encargado por los populares se cumpliera, ni la UPyD de Luciana Miguel, ni IU, con Ángel Galindo al frente, lograrían entrar en la próxima Corporación municipal.
Para elaborar la encuesta, que tiene un margen de error de +/- 3, se trabajó con una muestra de 800 personas y además del dibujo general del próximo hemiciclo, las preguntas se centraron especialmente en el estudio de la relación de fuerzas entre las dos principales aspirantes a la Alcaldía, la popular, Raquel Fernández y la socialista, Clara Luquero, según las fuentes señaladas.
Bien valorada, poco conocida.
La buena noticia para Fernández es que goza de una excelente valoración entre los ciudadanos, que le otorgan un 6, una nota que nunca ha alcanzado ninguno de los últimos tres candidatos del PP a la Alcaldía capitalina.
La mala es que la aspirante popular solo es conocida por uno de cada tres de los preguntados, lo que obligará a su equipo a redoblar esfuerzos en la difusión de su imagen durante los próximos 38 días para tratar de equiparar esta estadística a la de Luquero, a la que conocen dos de cada tres preguntados.
En el estudio, Luquero también logra una nota de 6 puntos en popularidad, aunque en su caso es medio punto más baja que en el anterior encargado por el PP. Pese a achacar a la socialista un alto grado de honestidad, los consultados en esta encuesta puntúan a la baja su capacidad de liderazgo.














Últimos comentarios