El Pleno del Ayuntamiento de Segovia aprobó este viernes la ordenanza reguladora de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), un texto que regresa a debate municipal después de que la normativa anterior quedara anulada por una sentencia judicial. La ordenanza salió adelante tras el debate entre los grupos y el cierre de la votación con el dictamen “aprobado”. El equipo de Gobierno defendió que se trata de “una norma necesaria, ajustada a derecho y equilibrada”, con tres objetivos: “cumplir la legalidad vigente, garantizar el acceso a fondos europeos y mejorar la movilidad de la ciudad”.
La ZBE ya había sido aprobada en febrero de 2024, pero una sentencia del Tribunal Superior de Justicia la anuló por no figurar expresamente en el Plan de Movilidad Urbana Sostenible de 2014. En el Pleno se sostuvo que la resolución “no se cuestiona el fondo” de la ZBE y que el Ayuntamiento ha actuado “modificando puntualmente el Plan de Movilidad Urbana Sostenible” y cumpliendo los trámites de exposición pública.
La ordenanza fija horarios de aplicación y recoge qué vehículos podrán acceder sin restricciones, además de exenciones para supuestos concretos y un régimen transitorio. La entrada en vigor se prevé “a los seis meses de la aprobación definitiva y su publicación en el Boletín Oficial de la provincia”.
Vox anunció su voto en contra: “vamos a votar en contra de esta ordenanza”, al sostener que tendrá un “impacto negativo” y que responde a “una imposición ideológica”. En cuanto al El PSOE vinculó el debate a la gestión del procedimiento y a los cambios de calendario y de modelo. Su portavoz agradeció “la paciencia de los vecinos” por la “comunicación caótica y permanente” y resumió su crítica con una frase: “el dato mata al relato”.
Desde el Grupo Mixto se respaldó el cumplimiento legal, pero se cuestionó la gestión del proceso. Noemí Otero de Ciudadanos afirmó: “Estamos, una vez más, en el tarde mal y nunca”, y advirtió de la falta de medios para ponerla en marcha: “el ayuntamiento no tiene ni la capacidad técnica ni el personal necesario”. Por su parte Segovia en Marcha puso en duda el impacto real de la medida en una ciudad como Segovia. “¿Esta propuesta de zona de bajas emisiones va a reducir la contaminación en el conjunto de la ciudad? Pues, sinceramente, creo que no”, señaló su portavoz, que también criticó que pueda derivar en “una burocracia cotidiana” para el vecindario del recinto amurallado. Izquierda Unida consideró que el texto se queda corto y reclamó un enfoque más ambicioso en el casco histórico: “es una ordenanza que sirve para cumplir el trámite” y “se nos queda corta y que debería ser mucho más ambiciosa”.
En respuesta, el equipo de Gobierno aseguró que la ZBE se implantará de forma progresiva y con información previa a la ciudadanía. Tras el debate, el Pleno sometió el punto a votación y el dictamen quedó aprobado.














30 enero, 2026
Qué calladitos están los sociatas, supongo que por lo poco que hicieron (nada) cuando gobernaron sobre este asunto. Al margen de que Segovia, no tiene contaminación y más el Centro Histórico, que es imposible que tenga contaminación, porque no hay coches. Hay que cumplir la Ley, pero mientras la gente en España pasa hambre, nos dedicamos a la chorrada esta.