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¿Es Segovia la cuna de la aviación militar?

Probablemente. Dirigidos por el químico Louis Proust, los capitanes Pedro Fuertes, Manuel Gutiérrez y César González, así como los cadetes Gesualdo Sahajos, Pascual Gayangos y un grupo de artilleros, completaron en Segovia en 1792 las primeras maniobras aéreas militares que se conocen. En concreto se trataba de usar los entonces novedosos globos aerostáticos de los hermanos Mongolfier para analizar desde el aire las defensas de una plaza sitiada y de este modo optimizar el empleo de la artillería. 225 años después, la Academia de Artillería celebrará un vuelo en globo conmemorativo de aquella primera gesta.

Será el 27 de mayo y en el marco de las actividades programadas este año por la Fundación de Ciencia y Artillería, que tendrán como eje vehícular el 225 aniversario de la incorporación del gran químico francés a la plantilla docente de la Academia de Artillería.

El 4 de mayo se inaugurará la exposición que sobre el Legado de Proust podrá visitarse hasta finales de noviembre en la propia Academia. Material docente e investigador de la época y explicaciones de los principales hallazgos de Proust, especialmente  Ley de las proporciones definidas, que junto con la Ley de conservación de la masa de Lavoisier y la Ley de las proporciones múltiples de Dalton, sentaron las bases de la química moderna abriendo la puerta a la teoría atómica de Dalton.

El 11 de mayo, Joaquín Alstrué dará una conferencia sobre “Inventando la pólvora, el fargue y la fábrica de Granada”. En junio, la Academia ha diseñado un sencillo experimento didáctico, dirigido a los alumnos de 4º de la ESO, para adentrarse en la capital contribución de Proust, la Ley de las proporciones definidas.  Por segundo año se convoca la beca de investigación Biblioteca de Ciencia y Artillería. Una nueva conferencia, el 26 de octubre, sobre la colección de minerales de la Academia, y la clausura de la exposición sobre el Legado de Proust, pondrán punto y final a los actos.

De arriba a abajo. El globo de Lunardi, que en 1793 dejó totally shocked a los madrileños al sobrevolar la capital. Antes, sin embargo, en Segovia, los miitares de la Academia de Artillería ya habían empleado el aerostato con fines militares, en lo que se pretende el primer hito de la aviación militar. Louis Proust, genio de la química y el profesor más laureado de la Academia.

Autor: Cultura

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