web analytics

Puzles, cola y camisetas de colores

CartelescampDESTACADAPuzleEs urgente, pero para ya, la reconversión total del acto de la pegada de carteles con el que se da inicio oficial a la campaña electoral —otro tecnicismo— y que, mire, con el formato actual logra reunir a los candidatos y sus ayudantes y a los periodistas. ¡Caray, qué fiesta!

En lo que viene un joven prometedor con título de University a arreglar esto, lo de ayer fue básicamente lo de siempre: candidato armado de escoba embadurnando su propio rostro con más o menos pericia —de los que vi, Ángel Galindo y José Ángel Frías, los de IU eran los más diestros, de largo— mientras trata de mirar a las cámaras y encima sonriendo. El gesto forzado ya no hace tanta gracia como en los ochenta. Luego, unas arengas “tipo” —ya sabe, “vamos a ganar” y “si ganaran los otros serían el desastre”— y foto de grupo.

Cierto. El PSOE trató de desmarcarse de la pegada y optó por hacer que sus candidatos, Clara Luquero y José Luis Aceves, montaran un puzle en el suelo adoptando posturas imposibles, pero dejando una pieza sin colocar, que al parecer es lo que queda por hacer tras los votos… No lo entendí del todo y plásticamente (para las fotos, digo ¿A qué estamos?) pues no lucía demasiado. Buen intento, no obstante.

Por cierto, los del PSOE montaron aquel estaribel mientras contemplaban como el grueso de la comitiva popular dejaba llegar la media noche sentado en la terraza del Mesón de Cándido, a escasos metros. Yo qué sé si era estrategia de presión o casualidad.

Mejor aún fue la puesta en escena del grupo de candidatos de la UPyD de Luciana Miguel, uniformados, ensayados para el acto y con armatoste de pancartas y atriles. Al menos estos pusieron entusiasmo, que de eso, anoche había poco, que andaba el personal muy laso, como de trámite
Lo de los socialistas era en Santa Columba, pero el “todo político” segoviano (ahí es nada) acabó concentrándose a unos metros, donde la Caja, el lugar de quedar de toda la vida. Allí estaba previsto en principio que pegaran los de IU, en una cara, y los del PP, en la otra.

“¿Esto es lo de las dos Españas?” preguntó un ocurrente compañero —los periodistas nos aburrimos mucho— poniéndose de frente al canto de la cartela instalada en medio de Fernández Ladreda mientras miraba con el ojo derecho (claro) la reunión de populares de Raquel Fernández, Francisco Vázquez y Silvia Clemente, y con el izquierdo, a los de IU.

Más a la derecha aún del observador y a prudente distancia, un grupo de candidatos del Vox de Andrés Vicente observaba el espectáculo y si algún fotógrafo parecía apuntar, sonreían con cierta timidez. (Más tarde tuvieron su ración de flashes, no crea).

Hombre, comprenderá que la situación, sin ser tensa, que el personal no hacía nada y así no se equivocaba, pues no era la más cómoda, aunque la cartela y la distancia hacían de prudentes líneas de separación, mientras en los tres puntos se formaban corrillos más o menos forzados.

Seguro que se hace cargo: una reunión de personas con la misma finalidad y por tanto obligados al buen rollito mutuo sin conocerse apenas en muchos casos y en riesgo constante de incómodos silencios o de acabar en conversaciones profundas sobre el clima… Queda trabajo que hacer en la cohesión de los grupos y en unas candidaturas se nota más que en otras.

En la plaza Mayor también había movimiento, con los ya citados como los más entusiastas de UPyD —ojo, les tocó la cartela entre los urinarios y hay quien considera el sitio gafado— y, algo más cerca de la Catedral, los del ASí de Javier Giráldez, sólo contra el mundo.

Entre esos que le digo que estudian hasta qué lugar habilitado para los carteles es el mejor, el de los Huertos está catalogado como secundario o para novatos. Pijadas. Allí quedaron bien lucidos los carteles pegados por la candidatura En Común de Rubén Rincón y la foto familiar de los de Podemos, que sólo se presentan a la Junta con Natalia del Barrio.

Pero vuelvo a los corrillos de Fernández Ladreda, que están a punto de llegar los itinerantes del PSeDE de Luis Sanz repartiendo programas de mano y de paso, buscando sin disimulo fotografías, aunque fuera posando con el rival. ¿Pues no le digo? Javier Arranz repartía besos y abrazos a Francisco Vázquez, Miguel Ángel de Vicente y hasta a Jesús Postigo… Si hubo saludo a José Ángel Frías, no lo vi.

A los que sí me encontré haciendo esa calle fue a los de Ciudadanos (María Josefa García y Francisco Javier García), bisoños y legos en la materia electoral y con un discurso de eterno pesar por haber presentado “muy tarde” su propuesta. No parecen nerviosos por el hecho de que las encuestas les convierta en piezas imprescindibles en futuros gobiernos.

Fin de fiesta pasada la una de la mañana. En las cartelas se quedan los candidatos, sonrientes. 16 días para las elecciones.

Author: Fernando Sanjosé

Segovia (1967). Periodista.

Share This Post On

1 Comment

  1. Demasiados pollos para el corral, don Fernando. Para mí que va a ser verdad eso que digo ‘alguien’ allá por el 69: “todo está atado y bien atado”. Y mire usted que ha llovido y a escampado. No pilla 5% ni el tato 😉

    Post a Reply

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *