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¿Por qué hay que tener miedo del coronavirus y por qué no?

La tasa de mortalidad de una epidemia de gripe es del 2 al 3% sobre la población infectada. El pico de incidencia suele rondar los 300 infectados por cada 100.000 habitantes. Eso quiere decir que en un año malo en Segovia contraen la gripe sobre 500 personas, de las que 15 no vivirán para contarlo bien que, por lo común, se trata de pacientes con otras patologías, por así decir, la gripe es la puntilla. Sin embargo, para los más es una mera tiritona. Fiebre alta, y malestar. Dos días en la cama. Eso no quiere decir que la gripe deje de ser el enemigo Nº1 en lo que a epidemias se refiere.

Por lo que se va sabiendo del nuevo coronavirus (COVID19), estamos ante una epidemia que es cuestión de tiempo que nos afecte (si mucho o poco se verá) y con letalidad similar o menor a la gripe (los últimos datos de China apuntan a un 2%), así como una tasa de infección similar, o sea muy alta, aunque todavía no hay datos fiables al respecto. Los daños que provoca son desde ninguno (no tiene incidencia entre niños y jóvenes) a neumonía, que puede causar la muerte de pacientes con otros cuadros (cáncer, diabetes, enfermedades pulmonares crónicas…).

A fecha de hoy, en Castilla y León constan dos personas sospechosas de estar infectados, una joven abulense y otro joven de Salamanca con fiebre tras un viaje a Venecia y ambos en observación hospitalaria. Por otro lado se ha confirmado que una azafata está en observación en su domicilio en Segovia al presentar un cuadro asintomático, por lo que su vigilancia responde a mera precaución ya que su trabajo la lleva a estar en posible contacto con posibles casos de COV19. Más información oficial aquí. Hay sospechas de otros dos casos en Málaga y Salamanca.

¿Por qué es tan peligroso el tal COVID19? ¿Por qué se están tomando medidas tan drásticas que van a tener un bestial impacto en nuestra economía, en nuestra vida diaria? Verán, de acuerdo a lo que explican en el Colegio de Médicos, una epidemia de gripe no es esas “minivacaciones” de dos días tiritando y por la cual la mayoría de nosotros no se molesta ni en ir al médico. La gripe es algo muy serio, es la enfermedad contagiosa cuantitativamente más grave que existe (tabaco aparte). Así que tener ahora un especie de gripe añadida con una propagación mucho mayor que el SARS de 2002 (8.400 infectados, 916 fallecidos, tasa de letalidad del 13%) o el MERS de 2012 (2.400 infectados, 30% de letalidad) quita el sueño a los médicos.

Y se entiende. Estamos ante un virus muy contagioso contra el que no hay tratamiento ni vacuna. Así que las únicas herramientas disponibles de momento son controlar los focos para evitar su propagación y minimizar los eventos  multitudinarios. Sistematizar barreras de protección. Hablamos de mascarillas y lavarse las manos. No hace tanto, a mi abuela por ejemplo, ni se le ocurría soltar un estornudo a boca de jarro, rociando de miasmas al personal a tres metros a la redonda. El paisanaje llevaba siempre un pañuelo y, si le entraba la tosera, se tapaba la boca. Aquella quinta tenía en la tuberculosis su particular cáncer y sabían que se propagaba así, a estornudazos.  Hoy tosemos, nos cubrimos la boca con la mano y luego saludamos al personal. De manera que volver a la educada costumbre del pañuelo y lavarse las manos de continuo es del todo punto crucial para evitar la propagación de este tipo de enfermedades. En eso insisten los médicos. En eso y en informarnos adecuadamente a través de webs oficiales.  Desde la perspectiva médica, por tanto, se entiende perfectamente la psicosis actual con el coronavirus.

Sin embargo, socialmente, las repercusiones apuntan a vertiginosas a corto plazo. Imaginen el destrozo económico de una Segovia en cuarentena. Todos cerrados a cal y canto hasta pasados 24 días del último caso de infección. Las empresas sin producir un duro. Eso es lo que han padecido en Wuhan y (y eso ya da más miedo) en otras 10 pequeñas localidades italianas (35.000 habitantes). Las universidades del norte de Italia han cerrado, por cierto, dejando en el aire el Erasmus de unas decenas de universitarios segovianos. Baja la bolsa estrepitosamente, el turismo se desploma.  Los hoteles segovianos hablan de cancelaciones masivas de turistas chinos. Los pedidos de porcino desde China, que han animado el agro provincial en los últimos meses, caen también. El Gobierno empieza a hablar de subir el IVA al 23%. Quiere decirse que, a poco, el verdadero problema va a ser el hambre del personal. Quiere decirse que en algún momento deberemos poner en un platillo de la balanza una gripe -dicho sea sin ánimo peyorativo, pero gripe- o nuestro modo de vida. Les confieso que me preocupa 30 veces más el aspecto social que el médico.

Porque de remate tenemos los daños mentales, que son los peores. Vean el siguiente comentario obtenido de una red social de Segovia. “No nos hacen falta los chinos y con virus menos que se queden en su país y mueran en él sin contagiar a los demás que limpien su contaminación que la salud es lo primero”. El whatsapp familiar está saturado de bulos. En nosédónde han descubierto que la mascarilla, limpiarse las manos y el zumo de kiwi lo cura todo, eso asegura mi tía. Llamativa la manía de la gente de compartir la primera chorrada al alcance, es más, cuanto más chorrada mejor. Miren, háganse un favor, no compartan nada ni de política, ni de salud, ni de religión. Vale, pueden uno al mes de política pero ninguno de salud.  El mundo irá mejor. El whatsapp mata.

Para terminar con los medios de comunicación de masas, verdaderos terroristas de este asunto, pues por mala que sea ninguna enfermedad es peor que las mentales. Conozco un medio que lleva varios días informando “Activado el protocolo en…” El miedo garantiza clics a manta, y señores, estando el dios “clic” de por medio que se quite lo demás. Conozco demasiados  periodistas que darían con gusto el sueldo por publicar “El fin del mundo, mañana”, para irse a casa tan contentos. No tenemos enmienda. Por eso, háganse un favor, infórmense en sitios oficiales y no se crean ni media letra de artículos como este. Bueno, este en concreto tal vez tenga un pase…

Author: Luis Besa

Luis Besa. Periodista,

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4 Comments

  1. Muy bueno el artículo Luis.

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  2. …la vanidad de este articulista sabelotodo no se verá nunca colmada. Siempre será jaleada por acólitos que beben calimoccho..
    Hoy se nos descuelga siendo epidemiólogo, psicólogo de masas,economista con ese tufilllo pedante de curilla de seminario. Puede ser por la ola carnavalesca que nos inunda.

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  3. Buen artículo, y sobre todo valiente por afirmar que usarascarillas y evitar aglomeraciones ayudan a evitar la infección..desde que están desabastecidos las farmacias de mascarillas se nos quiere convencer de lo contrario, cuando al principio de la epidemia en China se nos decía que eran omprescindibles

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