free web stats

Los equilibrios de Gordo

No me sorprende en absoluto que el secretario de los socialistas segovianos, Juan Luis Gordo, tras dos semanas callado, mucho ha aguantado, se decida por fin a patear a Javier Arranz e incluso use para ello las posaderas de Pedro Arahuetes, frente al que se ha mostrado sumiso durante los últimos lustros, incluso cuando el otro maltrataba sin piedad las siglas del partido que le sustentó o a sus propios dirigentes, si eso le era conveniente.

Eran otros tiempos, en los que todas y cada una de las citas electorales se traducían sucesivamente en el peor resultado histórico para los socialistas segovianos y en las que, además de pequeñas excepciones, sólo se salvaba la Alcaldía en la capital, una pantalla que el secretario ha usado con habilidad para evitar un despido que, según la lógica de partidos —”si ganas te quedas, si no, te vas”— habría estado justificado después de cada uno de esos desastres en las urnas.

Un superviviente este hombre, que estaba contenido con el asunto Arranz, pero que por fin ha salido y lo ha hecho para pedir perdón al mundo por haberle incluido en las listas del PSOE. Y estamos de suerte, que al parecer, aquello no fue culpa suya ni de lejos, que fue Arahuetes el que lo impuso pese a que el secretario ya veía de lejos la inestabilidad del ahora concejal no adscrito… Pero el independiente que ganaba elecciones se empeñó y el dirigente del partido, se la tragó, deduzco.

Vamos, que según esto, Gordo sólo tiene alguna responsabilidad, lejana, de una parte de los concejales, los que puso en la lista el partido en el Gobierno de la ciudad, y por otra parte, hace suya esa fórmula tan simplona pero tan usada en estos tiempos, que consiste en que los responsables políticos se sacudan determinadas responsabilidades por actuaciones de correligionarios y subalternos simplemente “pidiendo perdón” a la ciudadanía haciéndose uno el sorprendido.

No sé entonces si Gordo aparecerá en breve pidiendo clemencia por haber “impuesto” en la lista a su propio Javier, Giráldez, cuya gestión, por muy diferentes motivos, ha sido un fiasco, con el desastre del CAT encabezando la lista de fracasos, o si usará la misma fórmula para lograr que el propio Giráldez comprenda que si se le prometió algo —¿Quizá una Alcaldía?— no logrará nada y que en las próximas elecciones no se cuente con él.

Digo yo que se dirigirá a la ciudadanía también para reclamar comprensión por haber dado alas y apoyo a Alfonso Reguera en su sueño —quizá legítimo, no sé— de acceder el bastón municipal o encabezar una lista futura generando el mal ambiente en el grupo municipal, además de la impertinente lucha a muerte de este con Arranz, en el partido y en el Ayuntamiento.

No sé, el secretario socialista se precia de saber controlar sus tiempos, así que esperaré paciente, que los próximos meses hay que presentar candidatos, elaborar listas y sacar y meter personas y nombres. Y si hay que pedir mercedes al pueblo o echar el volquete de purines sobre terceros, pues se hace y en paz.

Le cuento lo que se dice en los mentideros municipales y socialistas que frecuento y en los que se cuenta que Reguera anduvo reclamando un hueco entre los procuradores regionales, pero hay otro dirigentes, sin duda con más peso en el partido, aquí y en Valladolid, que están delante, así qué habría aflojado en esa pretensión. Total, que el edil, creo yo que seguirá en la próxima lista municipal, paciente, detrás de Luquero, a la que, por cierto, elogia con machacona insistencia en las redes sociales.

La tarea de Blanca Valverde sólo tenía encaje en el universo de Arahuetes, que se ha pasado once años sosteniendo la idea de la “concejalía transversal”, bien es cierto que sin ningún éxito ni aplicación práctica. La veterana edil no encuentra la fórmula de la perfecta relación con su actual jefa, que es algo muy poco práctico cuando la renovación está tan cercana.

Se oye en los mismo foros en voz alta que Claudia de Santos también podría estar fuera de futuros planes municipales del PSOE y ella tampoco hace nada por desmentirlo; he oído comentarios nada halagüeños acerca de Andrés Torquemada en el entorno del staff socialista, aunque creo que él no lo sabe, y las mismas fuentes me sorprenden poniendo en el alero a Paloma Maroto, pese a ser, sin duda la concejala que más fotos difunde de sí misma en su trabajo municipal.

Déjeme que me fije en las ediles Lirio Martín y María José Andrés, de gestión absolutamente gris y nada que vender en ninguno de los dos casos, que me dicen que en determinados foros se ponen dignas —he tardado un rato en elegir la palabra— y hasta se permiten condicionar su presencia en una próxima lista al repaso a los nombres que la completen, aunque temo que bien podrían rebajar sus pretensiones en el momento crítico: si Luquero las llama, irán. Lo mismo que Marisa Delgado y Marta Gutiérrez, entregada ahora en sus primeros pasos, titubeantes, al frente de Deportes. Otra cosa es que se las llame.

Author: Fernando Sanjosé

Segovia (1967). Periodista.

Share This Post On

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *