Acueducto2

Las tortas se las lleva Ramón

Marta Gutiérrez en su escaño.

Hace ya demasiadas sesiones que el pleno del Ayuntamiento de Segovia es un carrusel de asuntos de trámite y escaso brillo político con dictámenes de debate previsible mientras el equipo de Gobierno parece esperar mejores tiempos en los que poner sobre la mesa proyectos de algún calado o que los técnicos —los que no tienen tiempo para hacer su trabajo y los que si— se decidan a concluir pliegos, concursos y reglamentos pendientes. De momento, en la sesión de este 7 de septiembre volvieron a completar el equipo con la toma de posesión de Marta Gutiérrez —van dos mandatos entrando a última hora— sustituyendo al “nada imprescindible” (José Bayón dixit), Alfonso Reguera. Imposición rápida de medalla y escaño en una esquina. Ni a soltar un suspiro emocionado dio tiempo.

Con permiso de las asociaciones de Esclerosis Múltiple y Alcohólicos Rehabilitados, declaradas entidades de utilidad pública y de la Sociedad Filarmónica de Segovia, Medalla de bronce de la ciudad tras un siglo de actividad, en una hora estaban aprobados los trece dictámenes, incluyendo el de construir nuevos nichos en el cementerio, un convenio que permitirá renovar la unión de José Zorrilla y Antonio Machado o una bonificación del Impuesto de construcciones a favor de la recién instalada, Drylock mientras el portavoz del Gobierno, Bayón, trataba de relacionar la llegada de la empresa con las políticas municipales, aunque fue afeado inmediatamente por la portavoz del PP, Raquel Fernández.

Quedaba tiempo incluso para que antes del recreo —a las 11.00 se hace una pausa para café, que esto es una administración— empezaran las discusiones sobre las mociones de la oposición, un bloque siempre animado al tratarse de iniciativas alternativas al Gobierno, que en algunos casos logra meter matices con las que salva la cara y en otras se ve obligado a entrar al choque, además de mantener las disputas entre los propios grupos. Ya no llama la atención, pero sigue, el tenaz enfrentamiento de la portavoz de Ciudadanos, María José García, con todos en la absurda competición de “esto yo lo dije primero”, se hable de lo que se hable.

Un papel repetido.

Tampoco tiene ninguna gracia ya el papel que desempeña el concejal delegado de Tráfico y Movilidad, Ramón Muñoz Torrero, como esa especie de hombre despistado que encaja los golpes con resignación mientras musita excusas, a veces incomprensibles, a veces llenas de pedradas a su propio tejado. No hay un debate que defienda Muñoz Torrero que no se cierre con la intervención de la alcaldesa aclarando “para que se entienda” la postura de los socialistas. Vale como ejemplo de indolencia el rapapolvos que le dio el portavoz de Centrados en Segovia, Cosme Aranguren: “Ya está bien de retrasos y olvidos, de poner excusas. Todos sus asuntos están retrasados, hasta el de buscar personal para la inspección de servicios. Tiene usted mucha pachorra”, aunque ni así alteró su gesto sin expresión.

Ramon Muñoz Torrero en una de sus intervenciones observado por Jesús Zamora.

Defendía el portavoz de IU, Ángel Galindo, que se aprovecharan las obras de la cuesta de San Juan para realizar pruebas de restricción del tráfico en el casco histórico y como quiera que a este molino se le lleva dando vueltas muchos años —está escrito en el Plan de Movilidad ¡de 2007! en documentos como el contrato del aparcamiento de Padre Claret y hasta en el Plan Estratégico que está ahora en redacción— sin que en realidad se avance un milímetro, la cosa se enconó, más cuando el de IU acusó a los gobernantes de “no tener coraje” para afrontar esta cuestión, menos estando cerca las elecciones.

Resulta que el Gobierno local se escuda ahora en que la medida debe planificarse junto a la redacción de las Ordenanzas de la ORA y de Circulación —llevan severo retraso— pero, ya se lo dijeron en la última comisión de Urbanismo, la oposición no está dispuesta a admitir que eso se apruebe con un estudio económico que no concreta una sola de las medidas de restricción acordadas hace meses, tal como pretenden los socialistas.

Galindo se hartó de resaltar los fallos de la gestión, Aranguren no paró de recriminar los incumplimientos de las obligaciones, García Orejana llegó a llamarle “cara dura que nos toman el pelo” y Fernández espetó que “no se ha hecho absolutamente nada” en este mandato rechazando las “excusas, imprecisiones y respuestas vagas” del concejal que uso sus dos minutos siguientes para divagar sobre la nada. Así que tuvo que ser Luquero la que concretara que votarían si a realizar pruebas con algunos matices sobre la parte que hablaba del uso de autobuses lanzadera una vez que la cuesta de San Juan sea practicable. Al final, unanimidad.

Concejales de la oposición en un momento del pleno.

Aún le quedaba al responsable de Tráfico otra intervención para rechazar la propuesta de Centrados en Segovia en la que se proponía poner a prueba las “turbo rotondas” —un sistema de ayuda a los conductores para gestionar la circulación en esos puntos tendente a reducir los siniestros— que ya funciona con diferentes resultados en varias ciudades con gobiernos de todos los colores. Hasta en esta ocasión se lió Muñoz Torrero al explicar que los segovianos “que no saben utilizar las rotondas tradicionales” se liarían aún más en rotondas dirigidas. Al quite, una vez más, Luquero: “el modelo no es aplicable aquí porque está pensado para rotondas de gran tamaño”, zanjó anunciando el voto “en contra por consejo de los técnicos” que junto a la abstención del C’s tumbó la propuesta.

Unanimidad.

Más suerte, a medias, tuvo Centrados con su propuesta sobre las fiestas populares. Si bien tuvo que renunciar a su idea de que esa gestión se sacara de Cultura para pasarla a Participación Ciudadana, si logró que se acordara la apertura de un amplio debate ciudadano para estudiar nuevos contenidos para los programas.

También se aprobaron por unanimidad las iniciativas de PP para que se actúe con más contundencia en la mejora de la movilidad rebajando bordillos de los pasos de peatones y de C’s en la promoción de los alimentos saludables en los espacios municipales.

La última gresca llegó en el último minuto, en el turno de preguntas. El líder de Centrados reclamaba a la alcaldesa que se disculpara por sus declaraciones contra el grupo tras el accidente del autobús urbano en Vía Roma. Luquero, que entonces utilizó el término “desvergonzados” afirmó que entonces “hablaba de todos los grupos” y reconoció que Aranguren se había interesado inmediatamente por el suceso y se había puesto a disposición de la Alcaldía aunque le recriminó que hubiera hecho público el intercambio de mensajes privados de wattsapp, así que, de disculpas nada. Enfado de Aranguren, que allí mismo la llamó mentirosa, justo antes de que se levantara la sesión.

Los concejales acomodándose en el hemiciclo tras un receso de la sesión.

Author: Fernando Sanjosé

Segovia (1967). Periodista.

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1 Comment

  1. Señor redactor: pero vamos a ver, cobran nuestros ínclitos representantes, puntualmente, sus soldadas o nómina, emolumentos por cargo, dietas por asistencias o desplazamiento y demás estipendios por sus desvelos en pro del buen gobierno, a cargo de los impuestos, tasas y demás pagos de los ciudadanos de esta sacrosanta y guerrera Ciudad de Segovia… Si así fuere… pues me quedo de un tranquilo 😉

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