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La tentación de hacerse “un Arranz”

El cambio de personas en las sucesivas listas electorales del PSOE en el ayuntamiento de la capital ha sido una constante durante los últimos años. Ya sabe, unos vienen y otros se van. ¿Se imagina una propuesta electoral sin un solo cambio de nombre respecto a los que está ahora?

Parece lógico hacer variaciones y por eso, lo que es extraño es que cause tanto revuelo que lo esté haciendo la alcaldesa y aspirante, Clara Luquero, de la que este periódico divulgó sus primeros descartes el pasado jueves. Ojo, todo apunta a que no serán los únicos, que la renovación —como en las anteriores citas— alcanzará más o menos a la mitad.

Además de establecer ese relevo “natural” que obliga a dejar huecos —y algunas liberaciones, muy importante— para poder cubrirlos con nuevos fichajes, Luquero necesita especialmente renovar un equipo heredado de su antecesor y en el que no todos están de acuerdo con su forma de gobernar, cuestionan sus decisiones, añoran sin vergüenza alguna y en voz alta al ausente y establecen groseras comparaciones entre la actual alcaldesa y aquel.

Buen momento por tanto para sacudirse una presión que ha soportado estoicamente en el último año y que, curiosamente, se está tornando aún mayor en los últimos meses. Fue el concejal de IU, Luis Peñalosa, el primero que apuntó la sombra de Arahuetes tras las acciones del no adscrito, Javier Arranz y la teoría, ampliada a más ediles “afines” es un murmullo a voces en los mentideros del Consistorio.

Por cierto, Blanca Valverde, declarada arahuetista y de relación imposible con la alcaldesa, dice que se va porque ella así lo quiere, aunque su carta de despedida parece demasiado improvisada y subraya algunas excepciones en el agradecimiento general a los que la han rodeado estos años en plan “tu ya sabes a quién me refiero”. Destila cuentas pendientes.

La concejala aparenta tranquilidad tras saber que en mayo acaba su periplo municipal pero lo cierto es que no es ajena a la influencia del no adscrito y su entorno donde sin duda recibirá (si no lo ha hecho ya) invitaciones a marcarse “un Arranz”. No lo descarto en absoluto.

Sin influencias de ese circulo pero más visceral, fue María José Andrés, cuya primera reacción  tras conocer su destino fuera de la lista electoral, fue poner encima de la mesa las funciones delegadas que ejerce en Tráfico, Transporte y Policía, aunque claro, manteniendo para sí el acta de concejal… El mismo camino que el que dirigiera Deportes, lo que sería un desastre para el Gobierno.

Claro, que unas horas de reflexión y la intervención del secretario socialista, Juan Luis Gordo, y otros actores, lograron frenar a la edil y apagar las alarmas, que no eran pocas. Además, Andrés, dicen en su entorno, ya tenía en mente hace tiempo hacer una pausa voluntaria en su carrera política al final de este periodo para retomar retos de su actividad laboral y aparcando para el medio plazo nuevas aventuras en la cosa publica vinculadas al partido socialista.

Desvelados los nombres del jueves, los periodistas se volvían hacia otro descartado, Javier Giráldez, que si ya entró con calzador en el listado socialista de 2011, quedó definitivamente desplazado en el Gobierno tras el relevo en la Alcaldía y desde ese mismo momento se convirtió en un candidato firme a hacer “un Arranz”, con un amago más o menos firme a finales del año pasado.

No hace mucho, en conversación privada me insinuó que al final de este periodo se ocuparía más de su actividad en África, vamos que dejaría la política, aunque el otro día se volvió a poner en primera línea su formación independiente, ASí, como plataforma electoral en un tiempo revuelto en el que las fuerzas minoritarias pueden volver al Consistorio.

La lógica dice que de momento, hacer “un Arranz” tendrá que esperar, que este martes, 17 de marzo, tratará de “vender” como un logro y junto a la alcaldesa la presentación del edificio del CAT ya terminado en su cáscara —por dentro está hueco y ahí queda el papelón para los próximos— y digo yo que pasara al menos el resto del mes en la misma dinámica.

Si en sus pretensiones está marcharse antes de tiempo, su ausencia no se debería notar hasta el pleno del mes de abril, el último ordinario y tendría que hacerlo bajo el pretexto de defender su candidatura con ASí. No se entendería otra fórmula

De momento no se conocen más ediles que pudieran estar dando vueltas a la posibilidad de variar sus posiciones en el Consistorio aunque, visto lo visto, la prudencia que mantiene la alcaldesa Luquero para certificar los descartes trata a duras penas de mantener atado un grupo que está hecho un manojo de nervios y en ese estado, ya sabe, se piensa mal.

Author: Fernando Sanjosé

Segovia (1967). Periodista.

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1 Comment

  1. Bueno Sanjosé, todos sabemos que algunos ediles han sido siempre un poco de lágrima fácil. Recuerdo la carta de apoyo de alguna asociación de vecinos o algunos vecinos de un barrio, no recuerdo bien, para que siguiera en las listas del anterior alcalde algún edil concreto. Lo que más me hace gracia es lo de ‘hacer pausas voluntarias en carreras políticas’ como comenta usted. Para mí que se nos sube el ego (o se nos va la olla, tanto da) en cuanto nos dan una silla y un puestito local ¡¡¡pero coño que esto es Segovia!!! Lo del CAT me parece de verguenza. Presentar cómo se han ‘tirado’ más de veinte millones de euros de las arcas públicas por tener un megalómano e inviable proyecto, como todos los que pululan por el país. Pues nada ¡qué todo siga igual!

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