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Cartelera Segovia: Los odiosos ocho

Pues, pues. Tarantino ha filmado un curioso remake de Tres Ratones Ciegos, o si lo prefieren, La Ratonera, eso sí, en clave western, con la habitual e hipnótica cháchara, diálogos sardónicos, y tres o cuatro golpes de lo más gore, especialmente los que se hacen a costa de la pobrecita Jennifer Jason Leigh (galáctica, como el resto del elenco). Película entretenida, digna de ver (aunque durante el pase, con una buena entrada, vi a dos parejas marcharse del cine mascullando. Por ver, también vi a un señor con un chaval que no tendría ni doce años e imagino que castigado por alguna pendencia u objeto de algún curioso experimento pedagógico… Papás y mamás, hay que informarse un poco antes de ir a ver películas de Tarantino).

tarantno

Al igual que en la sensacional obra de Agatha Christie, esto va de un grupo variopinto aislado en un caserón en medio de una nevada tremebunda. Hay hermanos, hay un enigmático señor extranjero (impecable Tim Roth), un mayor (Samuel L. Jakson, en plan pantera negra avant la letre). Empieza la cosa con fordianos planos del Oeste nevado atravesado por una diligencia al ritmo de Morricone. No se le puede negar buen gusto a Tarantino. En la diligencia viaja una psicópata Daisy Domergue encadenada al pundonoroso cazarrecompensas, John La Horca Ruth, así dicho porque ante la tesitura de entregar a sus “paquetes” vivos o muertos, siempre los entrega vivos para mejor satisfacción del verdugo. De camino recogen al mentado Mayor Marquis, también cazarrecompensas pero que a diferencia del bueno de John cobra al peso. Hay de entrada un larguísimo parlamento, primero de unos cuantos que seguirán a lo largo de tres horas tres de película, y que persiguen generar la oportuna atmósfera de misterio, locura y paradoja. Todos son malos, todos tienen turbios motivos para hacer lo que hacen, todos esconden un montón de cosas y mienten más que hablan. La diligencia sigue recogiendo extraños pasajeros, esta vez en la forma de un supuesto sheriff de criminales antecedentes en la recientemente concluida Guerra de Secesión. Los parlamentos seguirán en la obligada parada de una posta del camino, la Mercería de Minnie, donde a los cuatro “odiosos” se añaden un anciano general, un supuesto verdugo, un vaquero parsimonioso y un supuesto ayudante de los posteros, extrañamente desaparecidos.

OdiososochoLa primera hora y media es muy teatral, con los ya típicos y grandilocuentes diálogos tarantinianos que sirven al lucimiento de los actores. O te gustan o te vas del cine. Es así. A mí no me molestan, la verdad. Se trata de un Cluedo a 8 donde nadie se fía de nadie y que llega al clímax cuando, de súbito, dos de los ochos caen envenenados por un café tóxico. A partir de aquí entramos en la parte violenta, concluida a lo Reservoir Dogs, con algunas escenas de alta intensidad y charcos de sesos y sangre.

Yo no sé si volveré a ver películas de Tarantino. A esta he ido porque es un western policíaco, una novedad, pero que vuelva a ver una peli suya dependerá del subgénero que escoja esta vez para pasárselo bien. Pienso que tras filmar tres joyones como Reservoir Dogs, Pulp Fiction y, mi favorita, Jackie Brown, el cine de Tarantino entró en una fase metareferencial, donde lo importante era la reivindicación del subgénero (siempre que abundara la sangre y las palabrotas), por así decir, Tarantino optó por no complicarse la vida y convertirse él mismo en un subgénero, con un cine de poderío visual y dialectal, erudito y cuyo mensaje es el propio cine De sus siguiente trabajos siempre se podrá decir que hay algún fragmento memorable, una persecución, un malote, una banda sonora, pero que te gustasen o no dependía de tu afición al subgénero homenajeado, y a mí me pasa que el cine de karate no me lo puedo tomar en serio ni queriendo (y menos si tiene dos partes), el sexplotation es para degenerados y en lo tocante al cine bélico soy muy quisquilloso con el rigor histórico. El western ya es otro cantar. Me encantan las películas de vaqueros o de negros vaqueros a lo Django, que para el caso es igual. Me trago lo que sea, y si lo filma Tarantino, mejor.

 

Author: Luis Besa

Luis Besa. Periodista,

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1 Comment

  1. Totalmente de acuerdo don Luis. Y si al final no queda ni el apuntador, mejor. Tarantino es uno de los mejores métodos para escapar de tanta burricie pseudointelectual que nos rodea. Sale uno desahogado para seguir viendo y leyendo noticiarios patrios y mundiales.

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