La salud es lo primero y es la base de todo lo demás. Es algo que repetimos en muchísimas ocasiones, y además lo decimos con el convencimiento de que es verdad. La forma de recuperar esa salud cuando la perdemos o de prevenir la posibilidad de perderla es algo que preocupa, y mucho, a la población, que cada vez pone más medios para cuidarse y vivir más años en mejores condiciones. Sin embargo, las enfermedades acaban llegando irremediablemente, y en ese momento son las administraciones sanitarias las que tienen la obligación de velar por atender adecuadamente a la población.
Obviamente no en todos los lugares de un país o de una comunidad autónoma se puede atender de la misma manera a todos los individuos, porque la situación geográfica marca la diferencia a muchos niveles; pero lo que no se puede permitir es que se dé un evidente paso atrás en la calidad sanitaria de una provincia concreta dejándola absolutamente marginada, que es lo que ha pasado en Segovia, al quedar como única provincia de la Comunidad que cuenta con un único hospital. Toda la población de cierta edad recuerda y echa de menos los servicios que teníamos en el Policlínico: estancias medias psiquiátricas y geriátricas, cuidados paliativos, hospital de día, etc. ¿Tenemos que conformarnos con prolongar esta situación de forma indefinida, convertidos de hecho en ciudadanos de tercera clase sanitaria? Evidentemente no.
Vivimos en una sociedad muy problematizada y presionada por situaciones muy diversas que afectan al conjunto de ciudadanos, por ejemplo en entornos agrarios o industriales a lo largo y ancho de la provincia, complicaciones laborales, inquietudes en la educación de los hijos, cuidados de mayores, etc., etc. Muchas de esas situaciones tendrán que solucionarse dentro del ámbito estatal, otras del municipal y otras de las diputaciones, pero hay algunas que claramente dependen de las comunidades autónomas, como es el caso de las competencias sanitarias que fueron transferidas en su momento.
Por tanto, es ahora, a las puertas de unas elecciones de carácter autonómico, cuando debemos exigir de manera contundente a nuestros futuros representantes que adopten las medidas necesarias para igualar mínimamente a Segovia con el resto de provincias de la Comunidad.
Se da la circunstancia además de que en Castilla y León se promulgó recientemente la Ley 8/2024, de 16 de septiembre, por la que se garantiza la prestación de los servicios autonómicos esenciales en la Comunidad de Castilla y León, para asegurar el acceso en condiciones de igualdad a servicios fundamentales como la sanidad, la educación y los servicios sociales en todo el territorio. Y esta ley, al menos por lo que respecta al aspecto sanitario, está a años luz de estar cumpliéndose en Segovia.
Desde esta plataforma hemos defendido tenazmente la recuperación de las 120 camas del Hospital Policlínico como solución para igualarnos a otras provincias en la calidad sanitaria de los ciudadanos, y lo hemos hecho con todo tipo de argumentos y razones de peso; pero en este momento se trata ya de simplificar lo que es evidente sin entrar en más disquisiciones. Atravesamos una pandemia (con el mayor número de fallecimientos per cápita de España) en unas condiciones y con unas carencias que de ninguna manera se pueden volver a repetir si, Dios no lo quiera, volvemos a tener una emergencia sanitaria; pero es que la población en su día a día sigue padeciendo esas mismas carencias, que afectan a personas de todas las edades. Esta situación impacta más dolorosamente en la calidad de vida de las personas mayores -que son muchas en nuestra provincia-, que se ven privadas de unas estancias medias y de rehabilitación específica, imprescindibles para poder volver a su vida habitual tras un percance o una enfermedad a priori pasajera, y que se ven abocados en muchos casos a terminar en residencias antes de tiempo.
Por tanto, animamos a los segovianos a que exijan a aquellas formaciones a las que piensan votar que incluyan la propuesta de recuperar el Hospital Policlínico en sus programas, y confiamos en que todos los candidatos tengan la generosidad suficiente para, llegado el momento, facilitar y llegar a acuerdos en este tema vital. Por el bien de todos los segovianos, y porque la salud no entiende de siglas.















16 febrero, 2026
Una cosa es la Sanidad, y otra bien distinta es un edificio en ruinas e inservible. Dicho eso, recuerdo que el punto 174 de Maza-23 era “promover la construcción de un centro residencial para mayores”, que propuso poner en el lugar del Policlínico, derribando la ruina inservible y construyendo un nuevo edificio, que sería mucho más económico que intentar conservar lo que es una ruina inservible ahora. Pero ya hemos visto que lo que le interesa al Partido Popular de Segovia es construir un búnker para “interpretar” el Acueducto, por unos 5,5 millones de euros, que acabarán siendo unos 15 millones, cuando se termina el bunker, lleno se goteras y humedades dentro de 15 años. Un centro residencial para mayores en el lugar del Policlínico sería un magnifico proyecto, pero ya vemos que era otro bulo más del PP-2023.